Luz verde a las obras de Mendizorroza con los plazos de trabajo muy ajustados

Recreación de cómo quedará Mendizorrdza tras su ampliación. /El Correo
Recreación de cómo quedará Mendizorrdza tras su ampliación. / El Correo

El Ayuntamiento aprueba el acuerdo para que el Alavés pueda actuar desde la próxima semana en el inicio de la remodelación y ampliación del campo vitoriano

Fernando Ruiz de Esquide
FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

Poco a poco se despejan las incógnitas y el Alavés camina hacia la remodelación y ampliación de Mendizorroza. En la mañana de hoy la Junta de Gobierno del Ayuntamiento ha dado luz verde al acuerdo por el que se extinguirá el actual convenio de uso del campo del paseo de Cervantes para transformarlo en la denominada concesión demanial, que permitirá al club vitoriano explotar el estadio durante los próximos 5 años, hasta 2024. El equipo de gobierno municipal acepta las condiciones propuestas por la entidad albiazul, que de esta forma se garantiza que su inversión inicial quede salvaguardada. Eso sí, con los plazos de trabajo para este verano ya muy ajustados.

El primer capítulo se produjo el pasado 17 de mayo, cuando la Junta de Gobierno compuesta por el PNV y el PSE –que tras las elecciones continúa siendo la misma– dio inicio a los trámites para rescindir el convenio que permitía al Alavés utilizar el campo hasta el año 2023. El club vitoriano, no obstante, solicitó a mitad de junio que en el acuerdo para el cambio en la explotación del estadio se incluyera una matización. La que precisa que si la nueva concesión no recae en el club vitoriano –algo improbable, aunque cualquiera puede presentarse al tratarse de un concurso público–, el dinero invertido en Mendizorroza en este verano regresara a las arcas albiazules. Se trata, en principio, de alrededor de un millón de euros.

Después del acuerdo alcanzado hoy, el Alavés ya puede actuar sin cortapisas en reformas «estructurales» del campo. Algo que no podía hacer con el anterior convenio de uso, donde la entidad albiazul ejercía simplemente de inquilina y solo con capacidad para realizar los trabajos de mantenimiento. A partir de ahí, el club albiazul dispone de vía libre para realizar las labores en el campo, aunque los plazos con los que contaba inicialmente se han retrasado.

El Alavés ya cuenta con el proyecto para comenzar la reforma del campo, pero ahora deberá revisarlo y matizarlo. El planteamiento inicial pasaba por unas obras de dos meses y con algunos trabajos que, en principio, no podrán realizarse. Entre ellos, la cimentación de las gradas en los dos fondos, que exigía levantarlas por completo. El club vitoriano sí podrá avanzar, no obstante, en otras muchas cuestiones estructurales. El objetivo es que durante las semanas que restan de verano Mendizorroza quede preparado, en lo posible, para que dentro de un año se acometan las obras más importantes.

Las que se extenderán hasta 2022 para que el campo vitoriano se amplíe a 27.070 asientos (ahora cuenta con 19.840) en lo que supondrá la «mayor inversión en la historia del club», que aportará 33 de los 55 millones presupuestados para esta obra. La entidad albiazul apuntaba en su anteproyecto a un desembolso inicial de «tres millones de euros» con fondos propios, mientras que los otros treinta millones se obtendrán a través de un crédito a diez años. Los 22 millones restantes correrán a cargo de las instituciones, que desde el principio han mostrado su apoyo a esta reforma y ampliación.

El Alavés tratará ahora de acelerar al máximo el inicio de los trabajos en Mendizorroza, que comenzarán este mes de julio. Si es posible, al final de la próxima semana. El calendario es apretado, ya que el conjunto albiazul abrirá la Liga el próximo domingo 18 de agosto en casa ante el Levante. Eso sí, tras el segundo duelo, también en Vitoria el 25 de agosto, se abrirá un paréntesis de tres semanas sin partidos en el estadiol. Pese a la premura de tiempo, el club considera que sí habrá tiempo para realizar los trabajos «mínimos y fundamentales».