Un test de reacción diferente

Abelardo sigue de cerca el trabajo de sus jugadores durante una sesión preparatoria en Ibaia. /Jesús Andrade
Abelardo sigue de cerca el trabajo de sus jugadores durante una sesión preparatoria en Ibaia. / Jesús Andrade

Un Alavés remodelado por las bajas mide su respuesta a la derrota en la visita del colista, que le obligará a asumir más iniciativa

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

A la primera derrota de la temporada, en el estreno liguero en el Camp Nou (3-0), le siguió una igualada en casa ante el Betis. A la segunda, en la visita al Levante (2-1), el Deportivo Alavés se sobrepuso con el extraordinario triunfo ante el Real Madrid (1-0). Entre el peor partido de la temporada, en el Ciudad de Valencia, y una victoria de dimensiones colosales Abelardo reclamó a los suyos que recuperaran su esencia. Hoy el conjunto albiazul se enfrenta a su tercer test de reacción. Tras perder en Ipurua (2-1), mide la respuesta vitoriana el Huesca (Mendizorroza, 12.00 horas), colista de la categoría, que quiere reaccionar de la mano de Francisco. Y el Pitu, tras el extraño encuentro vivido en Eibar, pide «ser fieles a nuestra filosofía, ser nosotros mismos».

La misma esencia con distintos mimbres, puesto que el derbi dejó secuelas en forma de bajas. Importantes, además. La del fijo Rubén Duarte en el lateral izquierdo, por sanción. Con Adrián Marín sin ritmo de competición tras lesión, actuará un diestro a pierna cambiada y, en principio, los carriles serán para Ximo Navarro y Martín Aguirregabiria, con menos opciones para Vigaray, que fue el que entró en escena en Ipurua tras la tarjeta roja.

O la del indiscutible Tomás Pina, la brújula albiazul, por lesión. El perfil más difícil de cubrir en el eje del equipo, donde aparecen tres nombres para tres puestos: Wakaso, Manu García y Brasanac. El ghanés, que se perdió el último duelo por un esguince de clavícula ya ha entrenado con normalidad y Abelardo asegura que está «disponible». Si realmente está en plenas condiciones, apunta a la titularidad, puesto que hasta la lesión había sido uno de los fijos del Pitu en la demarcación.

Además, en una situación conocida en las últimas jornadas, está la duda de Fernando Pacheco, entre algodones desde el esguince que sufrió ante el Real Madrid. Apuró los plazos para llegar a los duelos ante el Celta y el Villarreal, pero, después de una semana sin entrenar, no pudo jugar en Ipurua. Esta semana tampoco ha podido entrenar y está prácticamente descartado, con el parón liguero por delante para completar una recuperación que se resiste. Salvo sorpresa de última hora, será Sivera quien defienda de nuevo el portal albiazul en lo que será su tercer partido de la temporada, tras el duelo copero ante el Girona y el choque liguero en Eibar, saldados con cuatro goles en contra. Poco o nada se le puede reprochar al guardameta alicantino en los tantos recibidos, con varias intervenciones de mérito en su saldo particular, pero, todavía por curtir, le falta transmitir mayor seguridad a sus compañeros, especialmente a los envíos al corazón del área.

Sin Etxeita

A partir de ahí, la calidad de Ibai, la velocidad de Jony, el trabajo de Calleri... Para buscar grietas en una defensa oscense que también llega envuelta en bajas y dudas. Finalmente no estará Etxeita, que se suma a Melero y Chimy Ávila en el capítulo de bajas, lo que trastoca los planes de Francisco en la zaga. Después de jugar con una línea de cuatro en su estreno, ante el Espanyol, el nuevo técnico azulgrana apostó por los tres centrales frente al Sevilla y el Getafe. Con buenos resultados, al menos en el juego. Así pusieron en serias dificultades a los hispalenses (2-1) y acariciaron la victoria ante los azulones (1-1), que se llevaron un punto de El Alcoraz en el descuento. Mejores sensaciones que números, con un punto en tres encuentros desde el relevo en el banquillo.

La duda es si Francisco seguirá insistiendo en la defensa de tres centrales en Mendizorroza, que es como ha ganado confianza el equipo oscense, más arropado, aunque haya encajado en todos los partidos. Lo puede hacer con la entrada de Insúa por Etxeita, lo que supondría el debut liguero del gallego, que actuaría junto a Pulido y Semedo en el eje de la zaga, con Miramón y Akapo en los carriles. La otra opción, el regreso al 4-4-2, supondría la entrada de Longo en ataque junto a Cucho Hernández.

Independientemente de la configuración táctica del rival, Abelardo quiere «jugar en campo rival». El Alavés es el equipo de Primera que menos posesión tiene en sus partidos de casa, pero la visita del colista y sus urgencias pueden cambiarle el guión y obligarle a tomar más la iniciativa que en duelos previos.

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