Deportivo Alavés

Brasanac: «Aquí no se relaja nadie»

Darko Brasanac trata de recuperar el balón ante Sergio Ramos./Vincent West
Darko Brasanac trata de recuperar el balón ante Sergio Ramos. / Vincent West

El centrocampista serbio festeja que nada haya cambiado en el vestuario tras un histórico inicio:«Si nos confiamos, nos harán daño»

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

El vestuario del Alavés vive aislado de los días de vino y rosas que celebra su afición. Es cierto que la hinchada albiazul todavía contiene sus sueños más atrevidos, quizás por el vértigo que produce la inmensidad de Europa con solo nueve jornadas disputadas, pero nadie le quitará la sonrisa de plena satisfacción que esboza cada vez que repara en la clasificación de Primera División. La afición vitoriana saborea con algún atisbo prudencia un inicio de temporada histórico, pero exhibe con orgullo el incipiente poderío de los hombres de Abelardo. Menos histriónico, sin embargo, es el mensaje que llega de la caseta, donde sus inquilinos aseguran que nada ha cambiado desde el inicio de la campaña.

«Nosotros no pensamos si somos primeros o terceros. Es cuestión de tiempo que los grandes empiecen a ganar. Pero estoy contento porque sabemos cuál es el camino a seguir y porque no ha cambiado nada desde el día en que llegué», aseguró ayer Darko Brasanac, quien ejerció de portavoz de la plantilla a escasos días que el Alavés afronte un nuevo asalto al liderato de la Liga. El serbio, sin embargo, advierte de que fantasear con la cumbre de la clasificación es tan poético como peligroso, tal y como demuestran los dos únicos precedentes. «Aquí no se relaja nadie, porque vemos que puede hacernos daño cualquier equipo. Si nos confiamos, nos pasa lo mismo que contra el Levante (el conjunto albiazul firmó en Valencia su peor partido del curso). Además, también tuvimos la oportunidad de ser líderes contra el Getafe, y empatamos», recordó el balcánico, que encadena dos titularidades y otros tanto triunfos.

Brasanac aún desconoce la derrota como albiazul desde el terreno de juego, ya que el único tropiezo desde su llegada (en el Ciutat de Valencia) lo presenció íntegro desde el banquillo. El balcánico, además, le ha brindado al equipo el equilibrio que pedía a gritos desde la pretemporada, hasta el punto de que la medular es ahora la línea más sólida de la plantilla albiazul con piezas tan relevantes como Pina, Wakaso y Manu García.

Tras comprobar la fortaleza de la segunda línea y de sus mayores opciones de entrar en el once, Brasanac abraza el trivote como solución ante adversarios dominantes o de primer nivel. «Muchas veces he jugado con ese dibujo, y la posición me encanta. Puede ser que haya jugado más de 'ocho', pero no me afecta. A veces en función del rival hay que estar más juntos y sufrir más», aseguró el jugador cedido por el Betis, quien, pese a ser el último en llegar, lucha por ser protagonista en una de las grandes revelaciones de la Liga.

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