LA REAL SOCIEDAD O EL GAFE

Se trata de un buen equipo y es imposible jugar mejor y perder tanto. Cuando lo ves y analizas desde la distancia, sin ser un aficionado pasional, no das crédito

Xabi Prieto, capitán de la Real, en un partido reciente./J. M. López
Xabi Prieto, capitán de la Real, en un partido reciente. / J. M. López
Raúl Alústiza
RAÚL ALÚSTIZA

Del partido contra el Levante voy a evitar el análisis del raquítico juego e ir directamente a las consecuencias en la clasificación. Da gusto recrearse con la posición del Alavés porque aquí nos venimos todos arriba, casi ya nos salen las cuentas. Comentaba el entrenador rival, Juan Ramón López Muñiz, sobre el misterio de las dinámicas. Y decía algo así como que el año pasado, jugando exactamente igual, este partido lo hubieran ganado.

Todo lo contrario que le ocurre a nuestro equipo; podríamos decir que sin jugar mal pero tampoco bien, está en dinámica positiva, le sale todo, porque haciendo el mismo partido, otros lo pierden. Algo que insiste Abelardo al asegurar que debemos ser cautos, que esto no es normal y que en cualquier momento la cosa puede cambiar.

Y hablando de dinámicas negativas, un equipo experto es el rival de hoy, la Real Sociedad; yo le llamaría gafe. Cuando le ves jugar y lo analizas desde la distancia, sin ser un aficionado pasional, no das crédito. Para un conjunto como la Real, que es un buen equipo pero no un súperequipo, es imposible jugar mejor y perder tanto. Es increíble las críticas que recibe, el ejemplo exacto de cómo las dinámicas negativas afectan al estado anímico y lo que condiciona el razonamiento, el análisis y la opinión en el fútbol.

Podríamos decir que es un poco lo contrario que sucedió en Mendizorroza el jueves contra el Levante, donde sin querer analizar el juego, nos agarramos a la ilusión o estado anímico que genera el resultado. Aunque no deja de ser un poco hacer lo del avestruz, que no quisimos ver la realidad del juego. Pero cuidado, no nos engañemos, normalmente la clasificación es consecuencia del juego, pero no siempre. Y eso lo saben muy bien en San Sebastián, donde les puede tanto la frustración de los malos resultados que no valoran ni miden con objetividad los méritos del juego de los suyos. Así luego vemos cómo se generan polémicas, debates surrealistas con auténticos farsantes rasgándose las vestiduras por su equipo, opiniones a bote-pronto, etcétera, donde todo vale con tal de que el resultado te dé la razón.

Y evidentemente es más fácil vender eso que un análisis frío, racional y profundo, donde en muchos casos no hay una relación directa entre el resultado y el rendimiento. Es un debate incómodo ya que hay que dar demasiadas explicaciones para quitar la razón al marcador, y ya sabemos que todos somos bastante ventajistas.

La Real Sociedad lo hace casi todo bien, pero por acciones o fallos puntuales en momentos delicados y normalmente individuales, además de algo incomprensibles de esos que solo suceden uno cada cien años. Además de esos tres o cuatro fallos defensivos que les suceden a todos equipos del mundo, y que no tienen por qué penalizarse todos, en la Real, sí. Y si luego sumamos la gran cantidad de ocasiones que falla en ataque, la consecuencia es lo que vemos en la clasificación de Primera. Si analizamos las estadísticas de la Liga, vemos cómo la Real Sociedad figura entre los tres o cuatro equipos en cuanto a datos ofensivos se refiere, como son los remates, las ocasiones claras, los tiros a puerta, las aproximaciones, los saques de esquina y las faltas cerca del área... Y si analizamos las defensivas, ocurre al revés, es de los que menos ocasiones y peligro sufre en su portería.

Digamos que su rendimiento o desarrollo del juego contiene todos los parámetros que hacen estar entre los primeros de cualquier clasificación de fútbol, pero hay un matiz, y es que esto es fútbol. Y en el fútbol las casualidades y las circunstancias extrañas son lógicas, pero cuando se encadenan en un mismo sentido, será por algo, y se llama azar. Cuando eso ocurre lo único que hay que hacer es buscar la suerte, y casi seguro que aparecerá antes aplicando la calma y esperando a que escampe el temporal que por la típica caza al culpable.

Y no creo que hay que entender mucho de fútbol para saber que el derbi de Anoeta no se parecerá en absoluto al del jueves. La Real Sociedad no negocia el balón, le gusta llevar la iniciativa a través de dos conceptos tácticos como son el dominio de la posesión y dominio territorial. Pero hay un tercer concepto táctico que ellos no lo dominan, el posicional. Ese que garantiza lo de nadar y guardar la ropa. Porque ellos están muy ocupados en nadar, o lo que es lo mismo, dominar el partido, y se les olvida guardar la ropa, o lo que es lo mismo, los balances o vigilancias ofensivas. Esas situaciones que hay que cuidar mientras se tiene la posesión, pensando y posicionándose para anticiparse a ese momento en que se pierda, de manera que se puedan corregir inmediatamente los desajustes. Creo que por ahí planteará Abelardo el partido, invirtiendo el orden de la Real, o sea, más preocupado por guardar la ropa que por nadar.

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