Leganés 1-1 Alavés

Protagonistas inesperados

Wakaso y Manu García pugnan por un balón con un jugador del Leganés./Igor Aizpuru
Wakaso y Manu García pugnan por un balón con un jugador del Leganés. / Igor Aizpuru

El Alavés, aún en fase de rodaje y falto de chispa, se rehízo con coraje en la segunda parte de la mano de sus canteranos

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

Cuando todos esperábamos que el Alavés comenzara a asomarse para la próxima temporada, el talento oculto ha brotado en el primer amistoso ante un adversario de la misma categoría. El encuentro ante el Leganés ha estado lejos de ser brillante o de gozar de un ritmo vertiginoso, algo lógico con dos contendientes en fase de rodaje y a la espera de numerosas piezas. Pero el conjunto albiazul al menos ha esbozado una pequeña sonrisa gracias a sus canteranos, los protagonistas más inesperados cuando comienza el fuego real.

Los hombres de Abelardo apenas han creado fútbol y ocasiones en el primer tiempo, cuando el Leganés ha parecido un equipo más asentado y sólido. El Alavés tiene los conceptos asimilados y los lleva a cabo con valentía, como la presión adelantada que ha supuesto una de las claves de su rehabilitación exprés la pasada temporada. Los vitorianos han adelantado sus líneas en busca de un error de la zaga 'pepinera', efectiva a la hora de reducir a Borja Bastón. Pero nadie ha sido capaz de pulir la pelota, a excepción de un Wakaso que ha tratado de romper líneas con cambios de juego, aunque sin demasiada continuidad.

Es más, el único remate destacado de los albiazules no ha llegado hasta los últimos segundos previos al descanso, cuando Ibai ha rematado de manera defectuosa un balón colgado desde la izquierda. Para entonces, el equipo de Pellegrino ya había perforado la meta de Sivera con un bonito cabezazo de Carrillo, quien por cierto ha rematado solo. Incluso ha lanzado otra amenaza algunos minutos después, pero el larguero ha concedido una vida extra a los vitorianos.

1 Deportivo Alavés

Sivera; Martín, Laguardia, Ximo Navarro, Diéguez; Paulino, Torres, Perera, Jony; Sobrino y Demirovic. También jugaron Pacheco, Víctor, Ely, Maripán, Duarte, Wakaso, Manu, Ibai, Burgui, Héctor y Borja Bastón.

1 Leganés

Serantes, Juanfran, Muñoz, Siovas, Raúl García, Gumbau, Rubén Pérez, Ojeda, El Zhar, Facundo y Carrillo. También jugaron: Tejero, Cortés, Bustinza, Koné, Dos Santos, Tarín, Mejías, William, R. Pérez, Aviles y Kleandro.

Goles:
0-1. M. 25. Carrillo. 1-1. M. 70. Paulino.

El pundonor de Borja Bastón, que apenas ha podido brillar en el área, y alguna acción aislada de Burgui han sido lo único que ha impulsado a un Alavés romo en la primera mitad. El ariete muestra algunas condiciones determinantes para ser un rematador de éxito, pero este miércoles no se desprendía de la sensación de verse demasiado solo en el frente ofensivo. No tendría sentido lanzar ahora las alarmas por el fútbol que han desplegado los albiazules, ya que arrastran una considerable carga física en los últimos días (la sesión del martes fue especialmente dura), y además esperan todavía varias piezas determinantes en el esquema. Pero lo cierto es que el equipo se ha mostrado escaso de ideas y ha añorado dos figuras específicas.

Susto de Borja Bastón

A los de Abelardo les ha faltado un hombre que pidiera la pelota sin rubor en el centro del campo (ese rol recayó el pasado curso sobre Tomás Pina) y otro que canalizara el juego ofensivo y conectara con Bastón, como podía ser Guidetti. Y es que ni Burgui ni Héctor Castillo, que se intercambiaron las posiciones, han terminado de intimidar a la zaga del Leganés durante todo el primer tiempo.

Abelardo ha esperado alguna reacción por parte de sus chicos durante los primeros compases tras la reanudación, aunque los avisos del Alavés han llegado con cuentagotas. Es más, incluso los albiazules se han llevado un susto con la rodilla derecha de Borja Bastón tras un pisotón de Siovas. El delantero cedido por el Swansea se retorcía de dolor mientras sus compañeros se arremolinaban preocupados en torno a él. «Es golpe, es golpe», les ha tranquilizado el ariete, que se ha recuperado sin grandes problemas.

Lupu, al palo

El conjunto albiazul ha cambiado entonces todas sus piezas. Y lo cierto es que los recambios han aportado brío y coraje durante la última media hora de juego. Había piezas básicas y contrastadas, como Laguardia, Jony, Duarte, Torres y Sobrino, pero fue la energía de los canteranos la que permitió al Alavés finalizar el encuentro con vibraciones convincentes. Lupu ha bregado por cada pelota y ha lanzado innumerables desmarques, Víctor López ha tratado de aportar verticalidad en su regreso al lateral derecho y Paulino, uno de los jugadores más destacados de la recta final del duelo, ha abandonado el terreno de juego con la gratificante sensación de haber aprovechado su gran oportunidad para destaparse.

El joven centrocampista ha tratado de conectar con Lupu e incluso ha dejado su impronta en el gol de la igualada con un fuerte disparo tras caracolear con la pelota. Lo cierto es que tanto él como el delantero rumano han redolado la presencia del Alavés en el área rival. Lupu, de hecho, ha rozado la diana de la victoria a ocho minutos del final, aunque se ha encontrado con la madera izquierda de la portería del Leganés. El Alavés ha abrazado así a sus protagonistas más inesperados, que se resisten a que su participación descienda a medida que se acerque la temporada y las últimas incorporaciones lleguen.

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