Sedlar, durante su presentación. / Blanca Castillo

Deportivo Alavés

Sedlar: «No soy muy alto, pero soy agresivo y rápido»

El nuevo defensa del Alavés destaca por su polivalencia, pero «prefiero jugar como central»

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

«Gracias por la confianza. No voy a hablar mucho, voy a trabajar mucho». Así se presenta en sociedad Aleksandar Sedlar (Novi Sad, Serbia; 1991), nuevo jugador del Deportivo Alavés, que reconoce la importancia de Luis García Plaza, con quien coincidió en el Mallorca, para recalar en el club albiazul.

«Me llamó el míster y todo pasó muy rápido. A los dos o tres días ya estoy aquí. Me conoce, le conozco y sé lo que quiere de mí», apunta el defensa balcánico. Un futbolista de la absoluta confianza del nuevo entrenador alavesista.

No tuvo demasiado protagonismo a sus órdenes en el conjunto bermellón: 26 partidos ligueros en 71 jornadas a su disposición, solo 13 como titular, en una trayectoria condicionada por los problemas físicos. Pero al preparador madrileño le entusiasma el compromiso y el compañerismo del serbio.

«Está poco valorado. Siempre que sale aporta y cuando no, entrena como el que más. Es un jugador de equipo, de grupo, de club, y me alegro mucho por él. Es una delicia entrenarlo», destacaba en su etapa en el Mallorca. Ahora le ha reclutado para la causa albiazul, seducido por esa implicación y por su polivalencia en el terreno de juego.

El serbio reconoce la importancia de Luis García para cerrar su fichaje: «Me llamó y en dos días estoy aquí»

confianza

«Puede desempeñar varias posiciones dentro de la línea defensiva. Esa versatilidad nos ayuda a cumplir con necesidades deportivas que el entrenador nos demanda», destaca Sergio Fernández sobre un jugador que, además, con Luis García ha hecho las veces de pivote defensivo. El balcánico no rehuye esa etiqueta, pero recuerda: «Mi primera posición es central, derecho o izquierdo».

«Posibilidades de subir»

«Puedo jugar como mediocentro, soy polivalente, pero prefiero central», insiste Sedlar, que en esa demarcación llamó a las puertas de la selección serbia –dos internacionalidades– y entró en el mejor once de la Liga polaca en las filas del Piast Gliwice, equipo con el que alzó el título de la Ekstraklasa en 2019. Un defensa rocoso. «No soy muy alto, pero soy agresivo y rápido», se define.

Tiene, además, un ascenso a Primera en su palmarés, con el Mallorca de Luis García y Salva Sevilla, «un mago con el balón», hace dos temporadas. Solo hay una receta para repetir éxito: «Trabajar, día a día, poco a poco, entrenamiento a entrenamiento». Es el «gran objetivo» del conjunto vitoriano «y vamos a por él», anuncia, por si hubiera dudas. Y es optimista. «La Segunda División es muy larga, pero el Deportivo Alavés es un gran club y tenemos muchas posibilidades de subir», concluye.