El nuevo entrenador del Alavés, Luis García Plaza, junto a Fernández de Trocóniz y Fernández. / IGOR AIZPURU

Deportivo Alavés

Luis García Plaza: «Debemos estar entre los mejores, pero es más fácil mantenerse en Primera que subir»

El nuevo entrenador del Alavés acepta el reto del ascenso, pero «ahora lo importante es construir y lo demás tiene que llegar con tiempo»

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

Luis García Plaza (Madrid, 1972) ya sonríe en Mendizorroza. Mucho. Sin parar. Y de oreja a oreja. «Estoy muy contento de estar aquí, creo que se me nota en la cara». Son sus primeras palabras como entrenador albiazul. «Vengo con mucha ilusión y muchas ganas, por mí me ponía a entrenar ya», prosigue. Tendrá que esperar. Por la tarde visitó las instalaciones de Ibaia. Por la mañana fue presentado en Mendizorroza, el estadio que alumbró su debut profesional, en Segunda División. Un 27 de agosto de 2006, con solo 33 años. «Empatamos a uno» contra un Alavés dirigido por Julio Bañuelos. Ya «hubo alguna posibilidad» de entrenar al conjunto vitoriano en 2017, «pero no se concretó por diversas circunstancias». Ahora cierra el círculo. «Era el momento ideal».

«En cuanto me contaron lo que querían hacer me encantó y vamos a poner todo de nuestra parte para construir algo. Una manera de jugar, una manera de comportarse, de ser y de hacer las cosas para que todo el mundo se sienta orgulloso e identificado con el equipo. Tenemos que involucrarnos todos y trabajar de la mano para recuperar la ilusión y las ganas de pertenencia», explica el técnico madrileño, que llega a Vitoria «con ganas de crecer y de hacer crecer al club». Y con el reto de devolver al Alavés a Primera División, algo que ya logró con el Mallorca la temporada pasada. Pero «cada situación es diferente y cada club es diferente». Acepta el desafío, pero también lo matiza.

«Quiero hablar con los jugadores que tienen contrato y ver qué me transmiten sus caras»

Plantilla

«Tenemos un objetivo, que es estar entre los mejores, eso no hay que dudarlo, pero tenemos mucha competencia. En esta categoría como nos creamos algo más estaremos muy equivocados. La Segunda División es muy dura. Siempre he dicho que es mucho más fácil mantenerse (en Primera) que ascender. Es un reto muy complicado, la exigencia es increíble», reflexiona. Ypone números a esa complejidad: el «récord histórico de puntos» que tuvo que hacer el Mallorca hace dos años (82) o los 81 que este mismo curso pueden quedarse fuera del ascenso directo.

Por eso emplaza a «hablar de ello cuando queden muy pocas jornadas». Es decir, dentro de mucho tiempo. «Vamos a tener los pies en la tierra y vamos a construir cosas». Es su principal obsesión a día de hoy. La palabra que más se repite en su discurso. «Hay tantos pasos que dar para conseguir un ascenso que vamos a empezar la casa por abajo. El equipo tiene que construir algo día a día e identificarse con unos valores. Todo lo demás tiene que llegar con tiempo».

Llega con Rostoll, Vizcaíno y Vicente para el cuerpo técnico

Luis García Plaza no llega solo a Vitoria. Le acompañarán tres ayudantes de su plena confianza. El segundo entrenador será Pedro Rostoll, 'Menoti', su mano derecha desde el año 2007 (Benidorm, Levante, Getafe, Baniyas, Beijing Renhe, Villarreal, Al-Shabab y Mallorca). «Lleva conmigo casi más años que mi mujer», bromea. Raúl Gallego, que se unió a su equipo en el Baniyas, ejercerá de analista; y Félix Vicente, al que Luis García entrenó cuando era niño, será el preparador físico, una labor que ya ha desempeñado con el madrileño en el Levante, el Al-Shabab y el Mallorca. «Además contaremos con los técnicos de la casa», apuntó el nuevo entrenador. Como el vitoriano Javi Barbero, que seguirá siendo el preparador de porteros.

Lo primero, en ese proyecto futbolístico que tiene que edificar prácticamente desde cero, es «construir una plantilla». Codo con codo con el director deportivo. «Ahora toca trabajar con Sergio (Fernández) para hacer el mejor equipo posible». Con una premisa muy clara: «Quiero una plantilla competitiva, que desde el primer día salga al mil por mil y vaya a los partidos desde el principio». Un equipo muy renovado. «Quiero hablar con los jugadores que tienen contrato, explicarles lo que yo pienso y ver qué me transmiten sus caras», apunta el técnico madrileño, que ve futbolistas «válidos» en ese grupo de solo once.

De los que acaban su vínculo, como Laguardia o Martín como casos más simbólicos, simplemente dice que «no es el momento de hablar de nombres» propios. «Lo que más me importa es que lo que estén me digan que quieren estar aquí y pelear por estar lo más arriba posible», subraya. A partir de ahí, una vez conocidos los mimbres de los que dispone, profundizará en el plan que tiene para su Alavés. Quiere un equipo «que intente jugar mucho tiempo en campo contrario, llevar el peso del partido, que presione alto, pero que no se quede en eso».

«Quiero un equipo que intente jugar en campo contrario, pero debemos ser adaptables»

Estilo

Fiel a su perfil «camaleónico», como él mismo se define, «tenemos que dominar otros registros, porque solo con uno no hacemos nada». Dicho de otro modo, «la idea de juego la tenemos clara, pero debemos ser un equipo adaptable». Y pone un ejemplo: «Si tenemos un lateral que va para arriba, suéltale». Es fundamental que «el jugador se sienta a gusto. Y «lo más importante es que los jugadores tengan claro lo que queremos hacer». Son las primeras reflexiones de Luis García como entrenador albiazul. Con una gran sonrisa.