Pequeñas pinceladas del nuevo Alavés

Demirovic, titular sobre el césped de Laguardia. /D. A.
Demirovic, titular sobre el césped de Laguardia. / D. A.

Cae en los penaltis tras igualar en un duelo donde alternó momentos sin intensidad con otros de buen fútbol y un notable gol de Burgui

JON AROCA

El Alavés progresa. Eso sí, lo hace lentamente. Los de Abelardo mejoraron este sábado en Laguardia sus prestaciones, pero volvieron a demostrar que todavía les queda mucho por corregir antes del comienzo de la temporada. La victoria cayó del lado del Logroñés, mejor en la tanda de penaltis, pero los aficionados pudieron empezar a ver algunas pequeñas trazas del verdadero Alavés. El duelo no fue más que otra etapa de la pretemporada.

Con el discreto partido de Santander en el recuerdo, el objetivo pasaba por salir de la mejor manera posible. Y así lo hicieron los albiazules, que consiguieron circular mejor la pelota en los primeros minutos y se acercaron con peligro a la portería del exalavesista Miguel. Sobrino y Demirovic se movían bien en el área mientras que los extremos se animaban con asiduidad.

1 Deportivo Alavés

Sivera; Martín, Laguardia, Ximo Navarro, Diéguez; Paulino, Torres, Perera, Jony; Sobrino y Demirovic. También jugaron Víctor, Ely, Maripán, Duarte, Wakaso, Manu, Ibai, Burgui, Héctor y Borja Bastón.

1 U. D. Logroñés

Miguel; Flaño, Caneda, Bobadilla, Paredes; Guille, Andy, Carles, Rubén; Adrián y Marcos André. También jugaron Gordo, Santos, Buigues, Santamaría, Remón, Olaetxea, Borja Sánchez, Ñoño, Juan Iglesias, Ander Vitoria, Rayco y Víctor.

Goles:
0-1, m. 12. Marcos. 1-1, m. 64. Burgui.
Árbitro:
Rodríguez Blázquez.
La tanda de penaltis:
1-0, Ñoño, gol. 1-1, Wakaso, gol. 1-1, Rayco, para el portero. 1-1, Bastón, para el portero. 2-1, Borja Sánchez, gol. 2-1, Manu García, para el portero. 3-1, César Remón, gol. 3-1, Burgui, para el portero.

El empuje del inicio perdió fuerza con el paso de los minutos y las fuerzas se fueron igualando progresivamente. Jony tuvo una buena ocasión desde la izquierda y cerca estuvo de desequilibrar el marcador. Pero no fue él, sino el rojiblanco Marcos el que acertó a poner el balón dentro de la meta rival tras un centro-chut de su compañero Rubén. Con poco más de diez minutos jugados, el Logroñés había sabido aprovechar mejor sus opciones y tomaba la iniciativa en el marcador.

El tanto no terminó de despertar al Alavés, todavía con las piernas demasiado pesadas. El ritmo bajo volvía a hacer acto de presencia y el juego de los vitorianos se estancó. No encontraban el pase adecuado para poder romper las líneas riojanas. Con el colectivo fuera de combate, la calidad individual se convirtió en la principal herramienta ofensiva albiazul. Paulino, que fue de menos a más hasta ser el mejor de la primera mitad, estuvo cerca de batir a Miguel tras una buena jugada personal al borde del descanso. Los vitorianos comenzaban a despertar, pero se toparon en este momento con el silbato del colegiado.

Por toda la escuadra

Tras el descanso, sólo Sivera, que jugaba en sustitución de un Pacheco con molestias, se mantuvo en el campo. Borja Bastón debutaba en punta de ataque, acompañado por el juvenil Héctor Castillo. Al igual que en la primera mitad, el encuentro arrancó con un ritmo alto y buenos acercamientos de ambos conjuntos. La mejor oportunidad la tuvo el Logroñés, pero Sivera enmendó bajo palos la peligrosa pérdida de Wakaso.

El encuentro amenazaba con volver a bajar el ritmo para perjuicio del Alavés. Sin embargo, una excelente jugada colectiva entre Burgui, Duarte y Bastón despertó al equipo y a los aficionados. Sólo el guardameta, con una buena parada, evitó que el delantero madrileño igualase la contienda. No fue el portero, sino un defensa, el que sacó poco después bajo palos otro buen intento de Bastón. Ni el guardameta ni la zaga pudieron repeler el disparo de Burgui desde la frontal, que se coló por toda la escuadra. Un gol que igualaba el encuentro con más de media hora por delante.

El Alavés apretó para terminar de darle la vuelta al encuentro. El Logroñés también buscó el gol. Su iniciativa hizo que el partido se abriera, con ocasiones para ambos lados. La más clara fue para Bastón, pero el portero Buigues volvió a evitar el tanto. El cansancio apareció para rebajar otra vez el ritmo. Nadie acertó y los penaltis se alzaron como juez. Allí, Buigues siguió inspirado y detuvo tres de los cuatro lanzamientos del Alavés para darle la victoria al Logroñés.

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