Un oasis de sosiego en la severidad segoviana

Los jugadores albiazules realizan ejercicios de carrera sobre el césped segoviano. /Igor Martín
Los jugadores albiazules realizan ejercicios de carrera sobre el césped segoviano. / Igor Martín

Los jugadores albiazules alivian su carga de trabajo en una sesión distendida que arrancó con Garitano calentando con sus pupilos

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

El Deportivo Alavés salta al terreno de juego de Los Ángeles de San Rafael, donde están extendidas las esterillas del calentamiento. Estiramientos y algunos ejercicios de fuerza para empezar la sesión. 25 camisetas azules, las de los jugadores, y dos blancas, del cuerpo técnico: la de Nenad Njaradi, preparador físico, el encargado de dirigir esta parte, y la de Asier Garitano, que se funde con sus pupilos para cumplir las órdenes del serbio. El técnico de Bergara hace abdominales como si aún fuera el futbolista que fue en Bilbao Athletic, Eibar, Cádiz, Burgos...

Lejos de la figura del entrenador que unas horas antes, en el duelo ante el Fuenlabrada, freía a instrucciones y correcciones a Luis Rioja, el extremo más cercano a su banda en la primera parte. Al lateral, Martín Aguirregabiria, le daba las órdenes en euskera. Es una sesión distendida. De recuperación tras el amistoso. De carrera ligera y piques al 'fut-voley'. Garitano vigila entonces con los brazos en cruz. O jugueteando con un balón. Atento, silencioso, ajeno al bullicio de sus jugadores, con Lucas a la cabeza de las voces. Delega en sus ayudantes (Javi Cabello, Miguel Pérez, San Román, Morga...). Su turno, el del técnico metódico que incide en los detalles, llega por la tarde, en la sesión destinada a la parcela táctica.

La matinal duró poco. Una horita, bajo la atenta mirada de Toni Lima, miembro de la secretaría técnica. Con tiempo para los reencuentros, como el que protagonizaron Javier San Román, preparador de porteros, y su hijo, guardameta del Atlético B, que comparte instalaciones de trabajo con el Alavés. Una reunión familiar que va camino de convertirse en un clásico veraniego en Los Ángeles de San Rafael. Un puntito de distensión en las severas dobles sesiones que acondicionan la concentración segoviana. Incluso la dieta se relajó para incluir en el menú de ayer el tradicional cochinillo asado segoviano, previa supervisión del nutricionista.

Dos tocados

En esa sesión no participaron José Luis Rodríguez, que el jueves sufrió un esguince ante el Fuenlabrada, ni Luis Rioja, con un golpe en la misma zona. Su jornada matinal consistió en tratamiento de fisioterapia y paseo por el complejo. Relajada también. Ya habría tiempo por la tarde para 'sufrir' las instrucciones de Garitano, de nuevo como míster.