Memoria albiazul

El primer grito en la élite

Olivares, que jugó en el Alavés desdes 1928 hasta 1930, cabecea un balón./
Olivares, que jugó en el Alavés desdes 1928 hasta 1930, cabecea un balón.

Manuel Olivares estrenó la cuenta goleadora del Alavés en la máxima categoría en el partido del debut del equipo albiazul. Ante la Real Sociedad en Atocha en diciembre de 1930 (2-2)

Fernando Ruiz de Esquide
FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

«En esta parte se lograron dos 'goals'. Uno el del Alavés, marcado por Olivares en un avance del Deportivo. Falló David y el momento fue aprovechado por el delantero centro alavés para mandar la pelota a las mallas». Así describía una crónica de la época el primer gol del conjunto albiazul en la máxima categoría. Un 7 de diciembre de 1930, meses después del ascenso alavesista a Primera, Manuel Olivares Lapeña, más conocido por 'Txipirón' o 'El negro', debido a su tez morena, abría la cuenta goleadora del Alavés en la elite.

El ariete de Son Servera (Mallorca) lanzó el primer grito albiazul entre los mejores equipos nacionales. Más de 500 han llegado después, en los 435 duelos que hasta el momento la escuadra vitoriana ha disputado en 14 temporadas en la máxima categoría. En aquel duelo del estreno ante la Real Sociedad en Atocha, Olivares no se conformó con el primero sino que también añadió a su cuenta el segundo gol alavesista. No debió, sin embargo, resultar sencillo arrancar el primer punto de la temporada (2-2).

2 Real Sociedad

Izaguirre; Ilundain, David; Amadeo, Marculeta, Arana; Garmendia, Custodio Bienzobas, Cholín, Paquito Bienzobas y Boni.

2 Alavés

Beristain; Ciriaco, Quincoces; Albéniz, Peña, Urquiri; Arsenio, Heredia, Olivares, Jáuregui y Lekue.

Goles
0-1, m. 26. Olivares. 1-1, m. 33. Cholín. 1-2. m. 51. Olivares. 2-2, m. 77. Cholín.

Al menos, eso se desprende de lo que escrito acerca de las circunstancias del partido. Ya en aquellos años, con la habitual polémica sobre las decisiones del colegiado. «La fuerza pública protegió a la salida al árbitro, Melcón (madrileño), que estuvo desacertadísimo, no comprendiéndose cómo no dio el penalti contra los alaveses». La frase se refería a una acción donde un defensa vitoriano desvió un disparo local «con las dos manos», una jugada que acabó en córner. Evidentemente, el VAR no había llegado hace 88 años.

Olivares no solo inscribió su nombre como el primer goleaador alavesista en la máxima categoría. El mallorquín arrancó la temporada en estado de gracia y anotó ocho de los primeros nueve goles que el equipo logró en las tres primeras jornadas. Para encadenar cinco puntos con dos triunfos –las victorias contaban dos– y un empate, que colocaron al Alavés en el liderato de la tabla de Primera en solitario. Una situación que no se repetiría hasta 71 años después, en diciembre de 2001 con el equipo vitoriano bajo las órdenes de Mané.

Alineación de 1930.
Alineación de 1930. / Archivo Municipal

El 'Txipirón' siguió a lo suyo durante aquellas primeras semanas de Liga. Tras marcarle dos tantos a la Real Sociedad logró tres más en el Alavés-Arenas (3-2) y otro 'hat-trick' ante el Espanyol (4-1). Ningún albiazul, en realidad, ha encadenado una racha similar en la máxima categoría desde entonces. Los 'tripletes', muy caros en Primera División para los equipos modestos, son contados. El último, el de Ibai Gómez ante el Girona (2017) que permitió al equipo albiazul iniciar su remontada hacia la permanencia la pasada campaña. Antes, Nené, en la campaña 2005-06 y otros ilustres albiazules, como Primi y Echániz en la década de los cincuenta, o Urretavizcaya en los años 30.

Olivares había recalado en el Alavés después de una primera experiencia en el Avión de San Sebastián. Hasta la provincia guipuzcoana (Hondarribia) se trasladó por motivos laborales de su familia. La Real Sociedad no le reclutó y sí lo hizo el conjunto vitoriano con apenas 19 años. El malorquín acabaría por hacer historia en el Alavés y también en el fútbol nacional después de su traspaso junto a Ciriaco y Quincoces al Real Madrid (1931). Allí se convertiría en Pichichi de la máxima categoría y levantaría dos títulos de Liga y dos Copas del Rey. «El jugador del Alavés, Olivares, ha firmado su ficha y su contrato con el Madrid, percibiendo en el acto 6.000 pesetas (36 euros). Su sueldo será de 800 pesetas mensuales (algo menos de cinco euros)». Con estas palabras se anunció su incorporación a la disciplina del equipo blanco.

Olivares, en su etapa en el Real Madrid.
Olivares, en su etapa en el Real Madrid.

Entre otras cuestiones también muy relevantes, el delantero alavesista se convirtió en el quinto jugador que bajo la disciplina albiazul vistió la camiseta de la selección nacional. Una lista que hasta entonces había arrancado con Roberto Echevarría, Ciriaco, Jacinto Quincoces y Antero. Olivares «rápido y gran cabeceador», según las crónicas de los años 30, también jugaría más tarde en la Real Sociedad y el Zaragoza, al que también entrenó al igual, entre otros, que al Calvo Sotelo de Puertollano, Betis y Orihuela. Más de 80 partidos en la Primera División como jugador, con una huella imborrable en la historia albiazul. En aquel equipo de Ciriaco y Quincoces -esa será otra historia-, Olivares estrenó la palabra gol para el Alavés en la Primera División.