Estampa de la ciudad marroquí que conoció la expedición albiazul. / WIKIPEDIA

Los dineros del Magreb

Santiago de Pablo
SANTIAGO DE PABLO

La semana pasada relataba en esta sección el éxito deportivo de la gira del Deportivo Alavés por Argelia y Marruecos en abril-mayo de 1933. Fue además una oportunidad para hacer turismo. «El viaje ha sido agradable. La zona de Marruecos dominada por los franceses es muy notable por sus grandes ciudades de construcción moderna. Casablanca -nos ha dicho uno de los viajeros- no tiene nada que envidiar a San Sebastián, por ejemplo, pues sus edificios son modernos y sus calles anchas».

Más complicado fue lograr el principal objetivo de la expedición albiazul, que no era otro que conseguir fondos para solventar la delicada situación económica del club. Se pretendía cubrir con ese dinero extra al menos los sueldos de mayo a septiembre, hasta el comienzo de la nueva temporada. Además, había que pagar dietas a los futbolistas para gastos de viaje, aunque los expedicionarios se encontraron con que la vida en el Magreb era más cara de lo que pensaban «Un día se le ocurrió a Antero -goloso empedernido- comerse unos pasteles y no se sabe el montón de francos que le costó el capricho. Lo que sí se sabe es que Antero no ha vuelto a probar pasteles». Puestos en esta disyuntiva, los jugadores propusieron que, en vez cobrar dietas fijas por día, tuvieran primas dependiendo de los resultados. Gracias a que el Alavés venció en casi todos sus partidos, este problema se resolvió favorablemente.

Lo que no está tan claro es si el club logró el propósito de engrosar sus arcas. La comunicación con África era entonces difícil y apenas llegaban noticias del resultado del viaje, lo que dio lugar a comentarios irónicos en la prensa. «Se asegura que el equipo del Deportivo Alavés ha sido hecho prisionero por los 'touaregs' del Sáhara y que han salido tropas internacionales para negociar su rescate. Es por eso que no se reciben noticias».

Formación del US Orán de los años 30 al que se enfrentó el Alavés en su gira africana. / WIKIPEDIA

Todo ello facilitó que corrieran rumores en el sentido de que los futbolistas no estaban cobrando sus sueldos y de que el entrenador contratado ex profeso para esta expedición, José Quirante, llevaba todo el control económico y no dejaba intervenir al delegado del club, el directivo José María Acedo. Así lo contaba 'Pensamiento Alavés': «Se dice que el dueño y señor de la parte material del negocio es el entrenador y que su intervención es una especie de 'dictadura' que alcanza incluso al delegado del club, señor Acedo. Parece ser que ni este mismo sabe cómo marchan económicamente los asuntos pues es el señor Quirante quien contrata partidos, los cobra, se guarda los cuartos, paga hoteles y primas y escatima de tal modo los viáticos a los jugadores que estos no están muy satisfechos de tan austera administración».

Esta noticia provocó que Acedo enviara un telegrama a Vitoria exigiendo al diario una rectificación. El redactor reculó, reconociendo que había obrado un poco a la ligera al hacerse eco de los rumores, aunque aprovechó para criticar con humor la falta de noticias por parte de Acedo, que había propiciado esos rumores «Hay quien dice que andarás con chilaba y babuchas -desde luego, de las más elegantes- y que tendrás una novia mora».

A la vuelta a Vitoria se hicieron públicos los resultados económicos de la gira.. Según el Alavés, se había conseguido pagar dos mensualidades a los componentes de la plantilla. Además, oficialmente había habido un superávit de 14.900 pesetas, aunque en realidad este se reducía a 2.820, pues algunos gastos no se habían contabilizado. No obstante, las cuentas no estaban demasiado claras, pues durante el viaje se había saldado la deuda pendiente con el antiguo entrenador albiazul, Francisco Baonza. La prensa comentó que «si no se ganó en la excursión, tampoco se perdió (…) lo que, en el plan en que vive el Deportivo, no hubiera sido extraño».

Es significativo que el Alavés anunciara de inmediato que prescindía definitivamente de Quirante y que, un año más, tuviera que traspasar a algunos de sus jugadores más importantes, como Euskalduna al Sevilla y Castro al Oviedo para obtener fondos.