Lucha de clases en Mendizorroza

Diéguez y Burgui encabezan el grupo en el circuito llevado a cabo en las instalaciones de Ibaia./rafa gutiérrez
Diéguez y Burgui encabezan el grupo en el circuito llevado a cabo en las instalaciones de Ibaia. / rafa gutiérrez

El Alavés apela al espíritu obrero que tan buenos réditos le ha dado con Abelardo para rebatir la superior calidad de un coloso envuelto en dudas

IÑIGO MIÑÓN

Es un partido más, tres puntos en juego, como cualquier otro día, un rival de 'otra liga'... Sí, pero no. El duelo de esta tarde en Mendizorroza no es otra marca en el calendario. No lo es para el aficionado, que, cuando enfrente está el Real Madrid, no puede evitar emocionarse evocando a Serrano batiendo a Illgner, a Riesco celebrando con la camiseta de Bermúdez o a Azkoitia enmudeciendo el Bernabéu de un cabezazo. Y, por tanto, no lo puede ser para la plantilla, consciente de la importancia que este tipo de choques tienen en la grada, amén del impacto deportivo en su trayectoria particular.

Es la lucha de clases trasladada a un terreno de juego. Es enfrentarse al poderoso que maneja un presupuesto diez veces mayor. Confrontar las armas del esfuerzo y el compromiso a las de una calidad indudablemente superior. El espíritu obrero del Deportivo Alavés de Abelardo contra la jerarquía del Real Madrid de Lopetegui, que se juega su estabilidad en Mendizorroza después de tres partidos sin ver puerta y, consecuentemente, sin ganar. Algo insólito en la Casa Blanca. Llega a Vitoria un gigante herido. Arma de doble filo. Siempre difícil, nunca imposible.

Y el 'Pitu' mira al pasado más reciente. Al Ciutat de Valencia. Es lo que no quiere de su equipo, parsimonia. La única vía para salir airoso contra un coloso de la dimensión del Real Madrid es la intensidad, la agresividad deportiva. El latido de Mendizorroza en el corazón del equipo que, con el asturiano en el banquillo, sabe asegurar competitividad más allá del resultado.

Marín y Twumasi, bajas

Abelardo tiene las bajas de Adrián Marín y Twumasi, además de Rodrigo Ely, lesionado de larga duración. Y, tras las rotaciones de Valencia, volverá a lo que a día de hoy puede pasar por su once de gala. Con algunas dudas: Martín o Ximo en el lateral, Guidetti o Sobrino como pareja de ataque de Calleri... La incansable labor de zapa parece dar ventaja al manchego. Y con la incertidumbre táctica que arrojan este tipo de partidos, propensos a la búsqueda de alternativas para incomodar al adversario superior. En este sentido, la idea, con la presión y el fútbol vertical como principales señas de identidad, debe estar por encima de los números.

Enfrente, un rival inmenso. Por muchas dudas que haya podido ofrecer en sus últimas citas, que han puesto en entredicho la pegada de un equipo acostumbrado a golear con facilidad. O por muchas bajas que tenga Lopetegui. Le faltan Carvajal y Marcelo en los laterales, pero dispone en su lugar de dos mundialistas como Odriozola y Nacho. Tampoco está Isco, pero la pelota está custodiada por Modric y Kroos y la amenaza ofensiva está asegurada con futbolistas de la talla de Bale, Asensio o Benzema, aunque en Madrid se especula con la entrada de Mariano en lugar del punta galo.

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