Dos goles invalidados y dos penaltis dudosos. Las jugadas polémicas del Alavés-Espanyol

Los jugadores albiazul celebraron el gol que finalmente no subió al marcador. /Blanca Castillo
Los jugadores albiazul celebraron el gol que finalmente no subió al marcador. / Blanca Castillo

El colegiado no recurrió al VAR en las dos primeras jugadas favorables al Alavés, pero sí lo hizo en la que determinó pena máxima a favor del Espanyol

Sergio Carracedo
SERGIO CARRACEDO

Desde el inicio, el partido entre el Alavés y el Espanyol se sumió en la polémica. Apenas corría el minuto 2 de partido cuando Mendizorroza celebraba el primer gol del conjunto albiazul de la temporada y del encuentro dominical. Sin embargo, el colegiado Iglesias Villanueva invalidó con acierto el tanto por mano de Manu García al controlar el balón.

Más dudas alberga la jugada del minuto 18 en la que Rubén Sobrino y el estadio vitoriano pidieron sin éxito penalti. El delantero cayó en el área rival tras una galopada en la que se plantó con ventaja. Un pequeño toque con la rodilla de un defensor en el pie de Sobrino cuando este iba a rematar desbarató la jugada, el disparo del jugador albiazul y el posible gol. El colegiado, seguro de su decisión, ni siquiera hizo uso del VAR a pesar de las peticiones de los jugadores albiazules.

Sí que recurrió al VAR, sin embargo, en una jugada dudosa en el minuto 38 que acabó con penalti a favor del Espanyol y que Baptistao convirtió en el 0-1. Tras un córner inexistente, se produjo un forcejeo habitual en estas jugadas cada jornada y que el árbitro, tras consultó el VAR, decidió castigar con el penalti a favor del Espanyol.

La crispación se instaló entre los jugadores albiazules, que protestaron la decisión arbitral y que Iglesias Villanueva sancionó con tarjetas amarillas para Martín y Pacheco. También la indignación recorrió las gradas de Mendizorroza que protestaron fervientemente la pena máxima y que en varias ocasiones de la primera mitad gritaron «fuera, fuera» al colegiado gallego.

Tras el paso por vestuarios, la consulta al VAR benefició al Alavés, ya que el colegiado invalidó un gol de Sergio García por fuera de juego, por lo que el 0-2 del Espanyol no llegó a subir al marcador. En esta ocasión, Mendizorroza celebró la decisión arbitral.

Tras dar la vuelta al partido, el Alavés continuó buscando la portería rival y, en el minuto 89, un disparo de Rubén Sobrino impactó en la mano de un rival, lo que motivó que los albiazules pidieran una sanción. El colegiado debió considerar la falta de intención del defensor del Espanyol por lo que no paró el juego por tal acción.

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