Deportivo Alavés

Ibai: «Antes decían que no aguantaba sesenta minutos y el otro día marqué en el 94»

Ibai Gómez se zafa de la oposición de Míchel en la visita del Alavés al Valladolid. /Rafa Gutiérrez
Ibai Gómez se zafa de la oposición de Míchel en la visita del Alavés al Valladolid. / Rafa Gutiérrez

Ibai admite su «evolución personal» en el campo, donde es «capaz de hacer esfuerzos» como «seguir a Jony» en el descuento del partido de Zorrilla

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

Ibai Gómez es el reflejo del Deportivo Alavés. Y viceversa. «Yo vine aquí para ser feliz jugando», asegura el vizcaíno. Lo es. En los albores de su tercera temporada en Vitoria ya suma 4.500 minutos ligueros en Primera, casi los mismos que en cinco temporadas en el Athletic (4.677). Y trece goles como albiazul, los mismos que había marcado en la máxima categoría con la elástica rojiblanca. Números y sensaciones. Como las de su 'hat-trick' en Girona, el punto de inflexión de la pasada temporada. Como las que gritó al cielo de Zorrilla cuando el domingo hizo el tanto de la victoria en el minuto 93. La comparación es inevitable, aunque «es diferente», apunta. «La dinámica entonces era distinta e íbamos perdiendo 2-0. Pero marcar en ese minuto para ganar siempre es especial».

El reflejo de un Alavés que en Valladolid dejó de nuevo claro que, mientras progresa en la corrección de sus carencias, sabe explotar al máximo sus capacidades. El conjunto vitoriano, con amplio margen de mejora, volvió a tener problemas en la producción ofensiva, pero, sólido atrás, supo aprovechar su momento, aunque fuera al límite del tiempo. En un contragolpe perfecto y letal. Se podría hablar de fortuna, pero la realidad es que fueron cuatro los jugadores albiazules que llegaron al área contraria en el minuto 93. Cuestión de fe. De confianza y de convencimiento. Y de fuerza.

La clave

13
Goles de Ibai en Primera con el Alavés (tercera temporada y 67 partidos), los mismos que con el Athletic (cinco temporadas y 101 partidos).

Virtudes reflejadas en Ibai. No estaba siendo su mejor partido. Aunque «en la segunda parte aparecí mucho más». Pero emergió en el momento más oportuno. Con potencia y toda la convicción del mundo. En él y en sus compañeros de contraataque. Solo así se entiende que el jugador que defendía en el primer palo un córner en contra anotara el gol del triunfo segundos después. «Fue una carrera... Seguirle a Jony no es fácil, que va muy rápido», evoca el vizcaíno.

Los datos físicos

Encantado por la recompensa y por el significado que lleva dentro. «Estoy contento, porque sé que antes no era capaz de hacer estos esfuerzos físicos y esa mejora llega por el trabajo diario». El esfuerzo colectivo y el individual. Y sus respectivos premios. La victoria. La satisfacción del sacrificio realizado hasta llegar ahí. «Hace años me decían que no aguantaba sesenta minutos y ahora aguanto bien el partido entero. Es más, el otro día el gol viene en el minuto 94. Son evoluciones a nivel personal y por eso estoy feliz», reflexiona el de Santutxu.

Como el equipo. Saber ganar sin la necesidad de ser vistoso los noventa minutos. El chispazo oportuno da forma al compromiso en la sombra. «Estoy muy contento con lo que hago porque creo que hay muchas más cosas que aparecer con balón. Estoy contento con lo que me pide el entrenador. Los goles cambian la perspectiva de un partido a nivel individual, pero estoy muy contento con los datos físicos que nos llegan después de los partidos, con lo que me exijo».

«Estoy muy contento con lo que me exijo y con lo que hago, hay más cosas que aparecer con balón» Rendimiento individual

Si en Bilbao era un extremo de golpeo certero y centros con el exterior, en Vitoria se ha convertido en un centrocampista más potente y completo. «Estoy tranquilo y contento, en Primera no se regalan los minutos», asegura cuando le toca evaluar su rendimiento personal. «Cómodo con Martín en la banda» derecha y consciente de que sus aptitudes deben mezclar con las de sus compañeros en beneficio del equipo. Si a Ibai le puede faltar desborde, ahí está Patrick Twumasi para complementarle en el puesto. «Somos totalmente diferentes, sabemos que nos va a aportar cosas distintas a las que yo puedo dar. Tiene velocidad y un golpeo muy bueno. Todos debemos ser importantes, ni yo lo soy más que él ni él más que yo. La temporada es larga y todos debemos serlo», concluye.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos