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Caída por desgaste del Alavés

Rubén Duarte se lamenta durante el partido./Igor Aizpuru
Rubén Duarte se lamenta durante el partido. / Igor Aizpuru

Los albiazules conservan su ventaja con un hombre menos a base de carácter y se derrumban por puro agotamiento en la recta final

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

Ipurua esconde siempre alguna trampa que obliga a todos a aprenderse la receta casi de memoria. No hay secretos en el estadio armero para cualquiera que ya lo haya pisado con anterioridad, pero sus desenlaces resultan impredecibles. Nunca se sabe por dónde se romperá el encuentro. El Alavés hizo el derbi perfecto durante veinte minutos, que le sirvieron para adelantarse, plantarse en el escenario soñado por Abelardo y escribir un nuevo capítulo en su particular cuento de hadas de la campaña. Era todo precioso. Pero de pronto apareció el giro, tantas veces maldito, que cambió el guión en cuestión de segundos. Un solo error de la defensa albiazul acabó en un desajuste y una aparatosa falta de Duarte sobre Joan Jordán. La fatídica jugada no acabó en gol, pero inició el desgaste imparable que terminó de tumbar la resistencia vitoriana.

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