La dependencia de los ingresos televisivos obliga al Alavés a apoyar a Tebas

Una cámara de televisión graba en Mendizorroza./Jesús Andrade
Una cámara de televisión graba en Mendizorroza. / Jesús Andrade

«El aporte del abonado al presupuesto es el 4%, sin ese dinero un proyecto es inviable. Necesitamos hacer concesiones», admite Josean Querejeta

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

La polémica de los horarios televisivos vuelve a aparecer como desagradable envoltorio del fútbol de Primera División. Con el aficionado como gran damnificado. La pasada temporada la hinchada alavesista ejerció de estilete de la reivindicación de los derechos de la grada, descargando lo que parecía una revancha de la Liga contra Mendizorroza en forma de multas. El Alavés defendía a su parroquia como «principal activo del club». Ahora, como otros 18 de la máxima categoría –todos excepto el Real Madrid– vuelve a dar su apoyo a Javier Tebas como presidente de la patronal.

Con un argumento elocuente: la dependencia económica. «Nosotros el año que viene vamos a tener un presupuesto de entre 66 y 68 millones de euros. 50 son por los derechos de televisión. La aportación del abonado y el aficionado ronda el 4%», argumenta Josean Querejeta. «Si no tuviéramos esos ingresos sería prácticamente imposible construir un proyecto en una ciudad pequeña», ha precisado el máximo dirigente albiazul, que pone el ejemplo de la Premier, que se ha abierto al mundo para aumentar sus beneficios.

Los horarios son daños colaterales. «Si tú tienes un contrato de más de 2.000 millones de euros es porque tienes que hacer ciertas concesiones a las televisiones y vender esos derechos a diferentes países y en horarios donde puedan ver los partidos. Porque eso, además, te permite abrir el abanico de los patrocinios de manera importante porque aumentas la visibilidad. Sin esta situación, equipos como el nuestro, el Eibar o el Getafe no podrían consolidar nunca un proyecto en Primera».

Obras en septiembre

Ese proyecto, además, pasa por la reforma y ampliación de Mendizorroza. «Todos los equipos tienen grandes campos. Para consolidarnos debemos tener las mismas herramientas que los demás», subrayó Querejeta, que espera empezar «en septiembre obras sin que afecten al transcurso de los partidos, pequeñas cosas estructurales para dar un salto más el verano siguiente». Porque «mientras no consigamos generar más recursos, nuestro objetivo siempre será la permanencia».