Igor Martín

El color albiazul se deja sentir en El Sadar

La afición albiazul sigue creyendo en un derbi marcado siempre por la camaradería entre hinchadas

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN Pamplona

La afición albiazul sigue creyendo. Fiel a un sentimiento a prueba de resultados. Y ya se está dejando notar en tierras navarras, tanto en las calles de Pamplona como en los aledaños de El Sadar, el renovado templo rojillo, que huele a fútbol desde hora y media antes del partido. Ambas hinchadas han compartido cañas, bocatas de jamón y, sobre todo, mucha camaradería, la que reina siempre en este derbi entre hermanos.

No es difícil encontrar seguidores rojillos que desean el triunfo albiazul en una situación de tanta necesidad. A cambio se llevan los elogios por su nuevo hogar, un moderno recinto con aforo para 23.576 espectadores y muy bien reformado por una inversión final de 23,3 millones de euros.

No en vano, ha sido designado como el mejor estadio del mundo de 2021 en la votación organizada por el portal especializado Stadium Database. Un escenario de lujo que debe albergar los primeros pasos de la resurrección alavesista. De momento, los cánticos habituales de Mendizorroza ya suenan en sus gradas.