El Alavés hace oficial el traspaso de Ibai al Athletic

Ibai, en el partido frente al Valencia, en Mendizorroza. /ANDER GILLENEA
Ibai, en el partido frente al Valencia, en Mendizorroza. / ANDER GILLENEA

El acuerdo entre los clubes es total y el jugador, que rechazó la renovación albiazul, firmará con los rojiblancos hasta 2022

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

Ibai Gómez (Bilbao, 29 años) vive sus últimas horas como jugador del Alavés. El extremo ha rechazado la propuesta de renovación albiazul y pondrá rumbo al Athletic después de que ambos clubes dejaran cerrado el acuerdo este miércoles, según ha podido saber EL CORREO. La entidad alavesista ha oficializado la marcha del jugador mediante una nota de prensa que ha hecho pública a las 12.3o horas. De forma simultánea, el propio jugador ha subido en sus perfiles en redes sociales un vídeo en el que hace balance de su etapa como jugador del Alavés y se despide del equipo vitoriano y de la capital alavesa.

El centrocampista de Santutxu se despide del Glorioso tras más de dos temporadas defendiendo la elástica albiazul. Como recuerda el Alavés, su llegada a la capital vasca «ya hizo presagiar que la aventura de Ibai como babazorro iba a estar plagada de grandes momentos. El primero de ellos llegó en forma de un gol que supuso los tres primeros puntos de la 2016/17 en el Camp Nou. Ese mismo curso se alcanzó la Final de la Copa del Rey donde el bilbaíno también tuvo una participación destacada durante todo el torneo. Algo más complicado fue el inicio de la 2017/18, una temporada donde la permanencia se empezó a fraguar en Montilivi, con tres goles del propio Ibai. A sus espaldas quedan 92 partidos con la casaca albiazul (81 en Liga y 11 en Copa del Rey), un total de 17 goles y 11 asistencias.

El Deportivo Alavés quiere agradecer a Ibai Gómez «su profesionalidad y entrega durante estos más de dos años y le desea la mayor de las suertes en su nueva etapa».

Operación satisfactoria

El extremo se incorporará de manera inmediata al conjunto bilbaíno, que persigue un golpe de efecto a su crisis deportiva. El futbolista logra así firmar un gran contrato y regresar a su antiguo equipo, del que salió con una rescisión de mutuo acuerdo tras vivir un calvario de un año. Y la entidad vitoriana, cuya prioridad era asegurarse la continuidad del jugador, rentabiliza una operación que se habría producido sin beneficio alguno el próximo junio, cuando quedaba libre. A la espera de cerrar hoy los últimos detalles, algunas fuentes cifran el traspaso en torno a los 3 millones de euros.

La resolución del futuro de Ibai empezaba a demorarse más de lo deseado por todas las partes. El atacante, que ayer mismo se ejercitaba con sus compañeros en Ibaia, quería evitar el ruido y la incertidumbre; el Alavés buscaba un desenlace rápido para poder sondear el mercado de invierno con cierta calma y evitar el amargo trago de tener en sus filas a un futbolista que podía cambiar de equipo en cualquier momento, mientras que el Athletic necesitaba ampliar su repertorio ofensivo para perseguir con mayores garantías la salvación. El club bilbaíno le ofrece lo que resta de campaña y tres más, además de un estatus considerable en su escala salarial.

El traspaso de Ibai había entrado en una fase de bloqueo en las últimas horas, aunque en ningún momento llegó a estar en peligro real. Antes de que a las oficinas de Mendizorroza llegara la primera oferta formal, el Alavés intuía que el Athletic ya había establecido contacto con su jugador. En ese escenario y ante la demora en la respuesta del futbolista a la propuesta de renovación por tres años, el club vitoriano asumía que el futuro del atacante se distanciaba sin remedio, por lo que activó de inmediato la opción del traspaso.

El Alavés, con la salvación en la mano, considera satisfactoria la operación pese a perder a un jugador fundamental en su esquema. Ibai, de hecho, había disputado todos los encuentros de Liga, y solo en uno de ellos salió desde el banquillo. La prioridad en la entidad del paseo de Cervantes era atarlo hasta 2022 para fortalecer su columna vertebral tras las renovaciones de Fernando Pacheco y Víctor Laguardia, hasta 2023 y 2022, respectivamente. Sin embargo, también quería evitar comprometer su masa salarial con un futbolista de 29 años, cuya cotización podía devaluarse en las próximas campañas.

El club albiazul, en este sentido, entendía que ningún otro pretendiente podía ponerle sobre la mesa un proyecto futbolístico similar y la garantía de mantener un rol tan importante en un equipo de Primera, que, además, sueña ahora con clasificarse para Europa. No obstante, el Alavés sí contemplaba un escenario con ofertas más atractivas en lo económico para tratar de seducir al extremo. Era consciente, además, de que había dos factores que podían inclinar la balanza en su contra. Por un lado, la oferta rojiblanca sería con seguridad más cuantiosa en lo económico para el futbolista, que además se encuentra ante su posible último gran contrato como profesional. Por otro, existía un componente emocional en el regreso al equipo de su ciudad, donde no consiguió triunfar.

Máximo escrúpulo

Ibai ha tratado de mantenerse siempre al margen, incluso en vísperas del último derbi que enfrentó a ambos conjuntos, y el Alavés ha actuado con el máximo escrúpulo en las últimas semanas, en gran medida por la profesionalidad que ha mantenido el jugador bilbaíno en todo momento. Es más, el club ha contado con él hasta el último día, hasta el punto de que fue titular en la última jornada en casa ante el Valencia.

El desenlace, sin embargo, no podía dilatarse mucho más, ya que el ruido del inminente traspaso comenzaba a ser ensordecedor, y el Alavés se enfrentaba a la difícil decisión de mantener como titular a un jugador que podía estar en la rampa de salida o tomar la medida de apartarlo de la competición para evitar posibles contratiempos que tumbaran la operación.