El Alavés sigue a oscuras

Martín realiza una entrada para hacerse con la pelota ante el Numancia. /Diego Gómez
Martín realiza una entrada para hacerse con la pelota ante el Numancia. / Diego Gómez

El equipo albiazul, agarrotado y plano, cae ante el Numancia y empieza a transmitir dudas a dos semanas del inicio de Liga

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

Si el Alavés buscaba una versión más nítida y clara de lo que quiere mostrar a partir del 18 de agosto, sufrió un inesperado y abrupto frenazo en su visita al Numancia. El conjunto albiazul afrontaba su primer amistoso después de la concentración en Los Ángeles de San Rafael, que debía servir para la puesta a punto en el plano físico y para comenzar a depurar el juego, y su imagen no dejó de ser algo inquietante. Es cierto que apenas se ha alcanzado el ecuador de la pretemporada, que arrastraba varias bajas, sobre todo en su defensa, y que las oficinas de Mendizorroza aún esperan la llegada de cinco jugadores que eleven un punto la calidad de la plantilla. Pero la versión de los albiazules, siempre a rebufo del Numancia y con escasa materia gris, comenzó a sembrar las primeras dudas cuando restan algo más de dos semanas para el inicio de la Liga.

Que el punto más frágil del Alavés es el centro del campo es de sobra conocido, pero sus síntomas parecen agravarse poco a poco. Daniel Torres estuvo perdido y rígido, como si el de ayer fuera uno de sus primeros partidos con la camiseta albiazul. A Wakaso, mientras tanto, le tocó vivir uno de esos días torcidos y atormentados que le costó la tarjeta roja 36 minutos después de que ingresara en el campo. Solo Manu García parecía reconocerse en el eje central, aunque no pudo evitar que su equipo descarrilara mientras avanzaba con un motor gripado.

3 Numancia

Campos, Markel, Atienza, C. Gutiérrez, Mateo, Escassi, Kako, Villalba, Nacho, Oyarzun e Higinio. Tras el descanso jugaron Juan Carlos, Ripa, Grego, Calvo, Noguera, Larrea, Yeboah, Guillermo, Mateu, Belizón y Checa, además de Marcos y Vallejo en los minutos finales.

1 Alavés

Sivera (Pacheco, min. 46), Montoro, Maripán, Diéguez (Oier, min. 75), Martín, Manu García (Wakaso, min. 46), Torres (Rentero, min. 75), Ibai (Héctor, min. 75), Jony (Paulino, min. 46), Burgui y Lupu (Sobrino, min. 46).

Goles
1-0. M. 20. Nacho; 1-1. M. 33. Ibai; 2-1. M. 36. Higinio; 3-1. M. 71. Guillermo, de penalti.
Árbitro
Jaime Latre. Mostró tarjeta amarilla a los albiazules Manu García, Maripán, Martín y Montoro y a los rojillos Grego y Calvo. Expulsó a Wakaso en el minuto 81.

Con semejante diagnóstico en la parcela más determinante del césped, el Alavés buscó soluciones de emergencia, como el balón largo, algo que no funcionó a falta de una clara referencia en ataque, y el voluntarismo de los extremos para ayudar a sacar la pelota. Y claro, esa falta de oficio conlleva grandes riesgos. A Ibai Gómez le adivinaron las intenciones cuando trataba de armar una jugada, y el contragolpe del Numancia fue letal. Nacho batió a Sivera en el palo corto. Habían transcurrido 20 minutos y las señales del nuevo Alavés todavía se hacían esperar. Los de Abelardo encontraron una pequeña luz en medio de la penumbra. Era la de Jony, el hombre más destacado durante la primera mitad ante el Alcorcón y que logró zarandear a la defensa soriana. Primero, con un disparo flojo y centrado, y, después, con una notable asistencia. El asturiano se anticipó a su marcador, ingresó en el área y leyó todos los movimientos hasta encontrar a Ibai, que consiguió desquitarse así de su error anterior.

Sin merecerlo demasiado, los vitorianos se encontraron con una bola extra para salvar su imagen y su orgullo, pero tan solo duró tres minutos. Los que tardó Higinio en retar a la defensa con un desmarque y quedarse solo ante Sivera. Las vibraciones que emitía el Alavés apenas podían interpretarse con optimismo, ya que solo Jony, que lanzó otro leve aviso tras una pared con Burgui poco antes del descanso, imprimía algo de verticalidad a un juego pastoso y lento.

Más control

El segundo tiempo tampoco mejoró en exceso. Es verdad que hubo una sensación de mayor control por el aumento de la posesión, pero las ocasiones seguían sin aparecer en el balance vitoriano. Sobrino y Burgui lanzaron algunas carreras prometedoras, y que incluso el manchego rozó la diana con un cabezazo en el minuto 79 tras un centro del canterano Paulino. Pero el encuentro estaba casi decidido para entonces, ya que Guillermo había transformado un penalti absurdo y riguroso de Montoro.

Además, todo podía empeorar un poquito más. Y Wakaso, que acababa de ver la amarilla por una falta en el centro del campo, se encaró con el árbitro, a quien no le tembló el pulso al sacarle la roja. Quizás el colegiado puso el listón demasiado alto con las cartulinas durante todo el encuentro, pero el centrocampista ghanés debe comenzar a controlar sus impulsos, ya que el de ayer no fue un episodio aislado en el inmaculado currículum del jugador albiazul. Más bien podría decirse que Wakaso comienza a pagar su dudosa reputación.

El Alavés, en definitiva, abandonó Los Pajaritos con una amarga sensación de involución cuando solo restan tres amistosos para que arranque el campeonato. En esta ocasión, además, el ogro se presenta a las primeras de cambio para el conjunto albiazul. Es muy probable que el potencial del cuadro de Abelardo sufra un cambio drástico hasta entonces, pero uno no podía evitar sentir cierta inquietud con el claro paso atrás que dio el equipo vitoriano.

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