El orgullo se queda corto

El orgullo se queda corto

La reacción de coraje del Alavés en la segunda mitad resulta insuficiente ante un Sevilla superior en la primera

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

Fin a la racha. La orgullosa reacción de la segunda mitad no ha bastado para que el Deportivo Alavés siguiera sumando ante un Sevilla superior en la primera. Ha rozado el empate Manu García en el descuento, pero su remate de cabeza ha salido fuera. Con más casta que fútbol, el conjunto ha nivelado tras el descanso una batalla dominada por los hispalenses hasta entonces. Estaban siendo mejores los de Lopetegui, dueños del balón y del espacio. Y el gol de Joan Jordán de falta hacía justicia a lo que se esta viendo sobre el terreno de juego, pero los vitorianos han tirado de furia para, con un fútbol vertical, poner cerco a la portería de Vaclik. Sin claridad en los metros finales. Sin fortuna en el remate. Insuficiente en el cómputo global de un partido que ya se había escapado antes, en ese primer tiempo de claro color blanco.

Garitano ha retocado el esquema con la vista puesta en los laterales sevillistas. Un 4-4-2 con Wakaso en la izquierda para taponar a Navas, Aleix Vidal en la derecha para hacer lo propio con Reguilón y Joselu y Lucas juntos en punta por primera vez en la temporada. Pero no funcionaba, el conjunto andaluz ataca con muchos efectivos y encontraba los huecos. Los teóricos extremos, Ocampos y Oliver Torres se metían hacia dentro y los dos carrileros erosionaban el plan albiazul desde las bandas. La mejor ocasión ha sido del conjunto vitoriano, un balón que Joselu ha cruzado en exceso ante Vaclik tras un buen pase en profundidad de Lucas (m. 7), pero mandaba en el duelo el conjunto de Lopetegui, cuya idea estaba desordenando al equipo babazorro

0 Alavés

Pacheco; Aguirregabiria, Ely, Laguardia, Duarte; Vidal (Borja Sainz, min.70), Tomás Pina, Pere Pons (Burke, min.46), Wakaso; Lucas Pérez (Manu García, min.59) y Joselu.

1 Sevilla

Vaclik; Jesús Navas, Diego Carlos, Carriço, Reguilón; Joan Jordán (Gudelj, min.67), Fernando, Éver Banega; Ocampos, Torres (Vázquez, min.78) y De Jong (Chicharito, min.70).

Goles
0-1, m.37: Jordán, de falta directa.
Árbitro:
Hernández Hernández (Comité Canario). Mostró tarjeta amarilla a los locales Burke (min.47), Duarte (min.77), Martín (92), Laguardia (92), Wakaso (92) y a los visitantes Carriço (min.58), Reguilón (min.75), Gudelj (min.90), Diego Carlos (92) y Ocampos (92).
Incidencias:
Partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Mendizorroza ante 16.309 espectadores. Antes del inicio del partido se homenajeó al exalavesista Gaizka Toquero, que hizo el saque de honor.

Hasta el punto de que, después de que Pacheco evitara el tanto andaluz en un taconazo de Ocampos (m. 13), el entrenador alavesista ha tenido que remover su idea para intentar contener ese dominio sevillista. Vuelta al 4-3-3 para tratar de frenar la hemorragia en el centro del campo. Más equilibrado. Y ha funcionado un rato, pero los andaluces seguían llegando al área, empujando a los albiazules hacia su propia portería. La movilidad de Jordán descolocaba a los centrocampistas albiazules, desorientados en una desnivelada batalla, con un Tomás Pina extrañamente desafortunado. De Jong hacía daño entre los centrales y Reguilón percutía con insistencia por la banda izquierda.

Rondaba el gol el Sevilla. Se ha acercado Oliver Torres en una buena combinación con De Jong en la media luna del área. Y casi se lo marca Ely en propia puerta en un despeje. Parecía cuestión de tiempo y Jordán le ha puesto hora en una falta directa que se colado con delicadeza por encima de la barrera. Quedaban nueve minutos para el descanso y ya imperaba la lógica del mejor fútbol hispalense ante un Alavés desorientado que ha querido tirar de coraje en su intento de reacción, con la clara necesidad de pasar por los vestuarios para reordenar las ideas y reelaborar un plan que no estaba funcionando.

La apuesta de Garitano ha sido Oliver Burke, que ha entrado por Pere Pons recuperando el 4-4-2 inicial con más profundidad en las alas. Así ha puesto final el Alavés al claro control sevillista. Con un problema. El equipo se partía con el escocés y Aleix Vidal como extremos largos. La solución ha sido entonces Manu García, que se ha movido bien entre líneas y ha dado otro aire al ataque babazorro. El conjunto albiazul ya había llevado el choque a su terreno. Más físico, más intenso. El balón ya no era propiedad del Sevilla. Tampoco los vitorianos van sobrados de recursos ofensivos. Poca variedad.

Un posible penalti a Vidal ha sumergido el partido en un intenso cuerpo a cuerpo bajo la lluvia que parecía poder beneficiar a los vitorianos. Aunque las ocasiones no han llegado hasta el final. Avisaron primero Carriço y Ocampos (m. 82), la tuvo Manu tras un rechace, casi llega Ely a un balón suelto en el área... Y la ha rozado el capitán en el últimos suspiro, cuando la tangana propiciada por la enganchada entre Ocampos y Borja Sainz parecía haber echado el cierre al encuentro.