Jason se cruza con Mendilibar cuando le cambió en el minuto 40. / Rafa gutiérrez

Los cambios de otra metamorfosis

El Alavés de Mendilibar muerde más, tiene menos el balón y padece parecidas limitaciones en la producción

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN Vitoria

Solo el tiempo dirá si la metamorfosis que ha experimentado el Deportivo Alavés con José Luis Mendilibar es para bien o para mal, pero han bastado 180 minutos para dejar claro que el equipo albiazul ha cambiado. Juega diferente. Más intenso, más vertical. Da la sensación de que con Javi Calleja el conjunto vitoriano quería sugerir más cosas

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