El Alavés espera recibir esta semana el visto bueno a las obras de Mendizorroza

Imagen de un Mendizorroza que llegará a los 27.070 asientos en el año 2022 tras la remodelación y ampliación. /Jesús Andrade
Imagen de un Mendizorroza que llegará a los 27.070 asientos en el año 2022 tras la remodelación y ampliación. / Jesús Andrade

Los plazos se complican debido a que el inicio liguero está marcado para el 18 de agosto

Fernando Ruiz de Esquide
FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

El Alavés se había marcado el final de junio como fecha para arrancar las obras en Mendizorroza y, en el mejor de los casos, el inicio de los trabajos se retrasará hasta mediados de este mes. Se trata de las labores previas necesarias para que el próximo verano pueda comenzar la verdadera remodelación y ampliación del campo del Paseo de Cervantes y se cumplan los plazos establecidos. Es decir, que el estadio albiazul se encuentre acabado en el verano de 2022. La entidad albiazul no desiste ni mucho menos en su intención, pero la realidad es que todavía no ha llegado el visto bueno municipal. El club confía, en cualquier caso, en que se produzca esta misma semana.

El primer paso se dio el pasado 17 de mayo, cuando la Junta de Gobierno compuesta por el PNV y el PSE –tras las elecciones municipales sigue siendo la misma– dio inicio a los trámites para rescindir el actual convenio de uso de Mendizorroza, que expira en 2023. Era la condición obligada para que cambiara la explotación del campo de Mendizorroza, que en el futuro se realizará a través de la denominada concesión demanial. La fórmula por la que el Alavés dispondrá del «uso privativo» de este bien público durante 75 años, hasta 2094.

A mitad de junio el Alavés envió al Ayuntamiento su propuesta para que esta posibilidad salga adelante. El club albiazul solicita que la inversión que va a realizar este verano en el campo –superior al millón de euros– quede salvaguardada. La concesión demanial exige a medio plazo una licitación pública y, con ello, la opción, improbable pero posible, de que un tercero pueda presentarse a ella. La entidad alavesista reclama que en caso de no obtener más adelante esa concesión el dinero invertido en el campo regrese a sus arcas.

Todo apunta a que se trata de cuestiones técnicas que el Ayuntamiento debe analizar, pero que han provocado ya un retraso considerable respecto a los plazos que el Alavés se había marcado para iniciar los trabajos. El calendario liguero sorteado la pasada semana tampoco ha ayudado. Pese a que el Alavés solicitó disputar el primer encuentro fuera de casa –algo que se le había concedido durante los últimos años–, en este caso la competición arrancará no con uno, sino con dos duelos consecutivos en Mendizorroza. Desde el fin de semana del 17 y 18 de agosto, con el estreno en casa ante el Levante.

Trabajos imprescindibles

El Alavés ya se plantea la necesidad de que las obras en Mendizorroza se reduzcan las próximas semanas a los trabajos imprescindibles. Porque el planteamiento inicial pasaba por unas labores que se iban a desarrollar durante cerca de dos meses. Ahora, el plazo se ha reducido a la mitad, salvo que continúen durante el inicio de la competición oficial. Con la opción de que tras el segundo partido de Liga ante el Espanyol en casa (25 de agosto), el equipo albiazul no volverá a competir en su estadio hasta el 14 de septiembre.

El Alavés aguarda el movimiento municipal definitivo para activar su programa con los trabajos de cimentación y renovación de algunas de las estructuras deterioradas en el campo. En definitiva, el inicio de una hoja de ruta que se desarrollará durante los próximos años para que Mendizorroza albergue a 27.070 espectadores. Con la «mayor inversión en la historia del club», que aportará 33 de los 55 millones que costará la remodelación.