El Alavés ve «difícil» que Pacheco llegue a tiempo para el partido ante el Celta

Pacheco se duele sobre el césped tras la lesión en el tobillo que sufrió en un encontronazo con Mariano./Igor Aizpuru
Pacheco se duele sobre el césped tras la lesión en el tobillo que sufrió en un encontronazo con Mariano. / Igor Aizpuru

El guardameta sigue con la recuperación del esguince de tobillo y la opción Sivera de cara a Balaídos cobra cada vez más fuerza

Fernando Ruiz de Esquide
FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

Casi una semana después de la lesión de Fernando Pacheco ante el Real Madrid, las opciones de que el meta albiazul pueda llegar a tiempo al duelo ante el Celta parecen escasas. El Alavés, al menos, ve «difícil» que el cancerbero extremeño pueda recuperarse completamente para el choque del próximo viernes, cuando en Balaídos se reanudará la competición tras el paréntesis por los partidos internacionales. Por tanto, la opción de que Antonio Sivera tenga su oportunidad en la Liga cobra cada vez más fuerza.

Pacheco sufrió un esguince «de grado 2» en su tobillo izquierdo, en una escala médica que oscila entre el 1 y el 3. La dolencia del arquero albiazul, en términos genéricos, queda definida de la siguiente manera: «Un esguince moderado, donde los ligamentos se rompen parcialmente y la articulación del tobillo se nota demasiado laxa. Duele y es posible que permanezca hinchado durante un tiempo. Cuesta apoyar el pie afectado».

Se trata, en definitiva, de una lesión que a cualquier 'mortal' le costaría varias semanas de baja, con problemas para caminar con normalidad. No obstante, se trata de fútbol profesional y ha habido ejemplos para todos los gustos. Desde jugadores que con una dolencia similar han causado baja entre dos y tres semanas y otros que han arriesgado de inmediato. Como ha sucedido estos días con el centrocampista del Levante Vukceviv. En su caso, con un esguince de «grado 1-2» -levemente de menor gravedad que el de Pacheco- jugó los 90 minutos con la selección de Montenegro apenas ocho días después de su lesión. El club valenciano, que accedió a que viajara para que sus problemas físicos fueran chequeados por los médicos balcánicos, ya ha mostrado su malestar.

Para el Alavés se trata de un jugador esencial y, en principio, no existe la más mínima intención de arriesgar si el tobillo de Pacheco no ofrece garantías. En los últimos días el meta ha vuelto a ser observado por los médicos y, al menos en este momento, su participación en el choque ante el Celta se antoja prematura. Entre otras cuestiones, porque la lesión afecta a su tobillo 'bueno', el izquierdo, el que tiene que utilizar en cualquier golpeo. Ya ante el Real Madrid, en un final de partido con problemas, Laguardia fue el encargado de realizar los saques de puerta ante el dolor del meta.

Por el momento, el Alavés disfruta de un fin de semana libre y volverá a los entrenamientos el lunes para iniciar la preparación del choque ante el Celta. Con una enfermería donde también continúan el lateral zurdo Adrián Marín y el extremo Twumasi. Ambos acumulan ya varias semanas de baja por diferentes problemas físicos y también apuran los plazos para volver a estar a disposición de Abelardo.

Cánticos ofensivos

La Liga de Fútbol Profesional (LFP) ha elaborado un informe donde denuncia los «cánticos ofensivos» que se registraron en Mendizorroza durante la disputa del último choque liguero. La patronal de los clubes explica que desde la grada de animación, en seis ocasiones, se profirieron estas consignas: «¡Que sí, que sí, que puta Real Madrid!» y «¡Puta Real Madrid!».

La LFP apuntó, no obstante, que los gritos se circunscribieron a alrededor de «1.500» personas y «en ningún momento» el resto del campo les secundó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos