El defensa central argentino Magallán cierra la plantilla tras el frustrado intento con Waris

El defensa central argentino Magallán cierra la plantilla tras el frustrado intento con Waris

El delantero ghanés pasó reconocimiento médico en Vitoria, pero el límite salarial impidió a última hora su contratación

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

Lisandro Magallán sí; Majeed Waris, no. Después de una jornada frenética en las oficinas de Mendizorroza, el defensa central argentino fue el único refuerzo albiazul para dejar cerrada la plantilla hasta el próximo mes de enero. Tras la contratación el pasado viernes del escocés Oliver Burke, la entidad albiazul ha cumplido algunos de sus deseos. Es decir, un zaguero para cubrir la marcha de Maripán al Mónaco y un extremo diestro para paliar la escasez de efectivos en los costados. No el tercero. Un mediapunta o delantero. Pese a que Waris pasó el reconocimiento médico en Vitoria por la mañana, la ausencia de salidas económicamente importantes (Guidetti y Torres) frustró finalmente la operación. El límite salarial que establece la Liga de Fútbol Profesional, con el que el Alavés había reconocido en las últimas semanas tener problemas, acabó por impedir el fichaje.

La única notificación oficial de un fichaje llegó poco antes de las seis de la tarde, con la confirmación de la contratación de Magallán (La Plata, Buenos Aires, Argentina; 25 años), central del Ajax que aterriza en Mendizorroza en calidad de cedido. Formado en Gimnasia y Esgrima, debutó en la Primera División argentina en 2010 y dos años más tarde fichó por Boca Juniors, club en el que, con dos préstamos intercalados a Rosario Central y Defensa y Justicia, permaneció hasta el pasado mes de enero, cuando fue traspasado al equipo holandés por 9 millones de euros, poco después de perder con los xeneizes ante River la final de la última Copa Libertadores que se disputó en el Santiago Bernabéu en diciembre.

Internacional sub'20 con Argentina y olímpico con la albiceleste en Río 2016, Magallán dejó la Bombonera y sus estudios de derecho para probar fortuna en el fútbol europeo, pero en Amsterdam apenas tuvo continuidad. Poca presencia en la Eredivisie (solo dos partidos), aunque llegó a disputar dos encuentros de Champions, ante la Juventus en cuartos y contra el Tottenham en semifinales, con desafortunado protagonismo del nuevo central albiazul, que salió en el minuto 89 para defender el resultado y tropezó en el peor momento, dejando espacio para que Son recibiera al borde del área y habilitara a Lucas Moura en el gol que dio la clasificación a los ingleses. Según confirmó la página web del Ajax, se trata de una cesión que también incluye una opción de compra al final de la temporada.

Era la primera opción del Alavés para apuntalar una zaga donde Ely, Laguardia y Tachi habían quedado como únicas piezas naturales en el eje de la defensa. Pese a que tanto Duarte como Ximo Navarro pueden ocupar esas posiciones, como han demostrado tanto esta temporada como la anterior, el club albiazul se fijó desde la salida de Maripán la prioridad de incorporar a un central con posibilidades de competir por la titularidad. La opción de Olivier Verdon, que llegó desde el Sochaux francés y finalmente salió cedido hacia la Liga belga, no se contemplaba para esta campaña.

Incertidumbre y negativa

Las dificultades llegaron con la posible incorporación del delantero ghanés, que a primera hora de la mañana de este lunes pasó la revisión médica en Vitoria, y cuyo fichaje se mantuvo en el aire durante toda la jornada. El Alavés debía esperar la marcha de otros jugadores para poder activar la opción de Waris. No fue finalmente suficiente la secuencia Verdon, Nando, Demirovic y Saúl García, que fueron desfilando hacia otros destinos en las últimas horas del mercado. Poco después de las once de la noche, el Alavés dio por finalizada la jornada sin poder concretar la marcha de futbolistas como Guidetti o Torres, que hubieran abierto hueco en la masa salarial.

Y el Alavés se quedó sin poder reconstruir como quería el frente de ataque. Un equipo vitoriano que, sin embargo, mantiene casi intacta su estructura defensiva. Con la importante baja de Guillermo Maripán, pero también once futbolistas que garantizan la continuidad del bloque en la zaga y el centro del campo.

El mismo que ha servido hasta el momento para sumar cinco puntos en los tres primeros partidos y afrontar con tranquilidad el primer paréntesis liguero. A partir de ahora, el técnico Asier Garitano dispondrá de más futbolistas para elegir con Magallán y Burke, aunque sin la guinda para un ataque justo de efectivos.