El Alavés B conocerá hoy su último rival por el ascenso a Segunda B

El albiazul Bengoetxea celebra junto a sus compañeros el gol conseguido el sábado ante el Escobedo./nacho cubero
El albiazul Bengoetxea celebra junto a sus compañeros el gol conseguido el sábado ante el Escobedo. / nacho cubero

«El grupo ha madurado y ha sabido adaptarse a contextos distintos», asegura el técnico Iñaki Alonso, que da «un mérito tremendo» a la plantilla del filial albiazul

JON PINEDO

El Alavés B conocerá esta tarde su rival en la última eliminatoria por el ascenso a Segunda B. Iñaki Alonso y su cuerpo técnico estarán atentos a lo que acontezca en la sede de la Federación Española, preparados ya para perfilar con detalle la ronda definitiva. En esta eclosión del filial albiazul, que vive un momento álgido pese a jugar condicionado por la ausencia de figuras clave en su esquema, emerge la figura crucial del preparador de Durango y sus ayudantes.

Y su experiencia en estos lances es un grado para asaltar el cambio de categoría. «Es mi cuarto play off. Con el Eibar B no lo logré. Fue la promoción a Segunda B frente al Huesca y mira dónde está el equipo oscense ahora. Sin embargo, con el Real Unión, tras perder con el Cádiz, en la repesca eliminamos al Sabadell y ascendimos frente al Alcorcón. Y con el Real Murcia superamos al Lugo de Quique Setién y ascendimos a Segunda», explica el entrenador vizcaíno.

Dirigir a un filial atípico y que reúne numerosos interrogantes siempre es un reto exigente porque, aunque el sentido del equipo es la formación, el Alavés B incluye una presión añadida al poder ser cobijo para la evolución de jugadores cedidos o con progresión que pueden despuntar en categorías superiores. Alonso admite que, desde que tomó el relevo de Igor Oca, el filial «ha estado en continuo crecimiento hasta convertirse en una gran familia, y esa es la clave del éxito».

«Una piña importante»

El jolgorio vivido a la conclusión del choque en el Eusebio Arce refleja esa buena sintonía. «Existe un sentimiento de piña importante. Desde los jugadores, utilleros y resto de cuerpo técnico hasta Mikel González o el director deportivo, Sergio Fernández, que nos arropan siempre. Esa es una de las razones que nos puede conducir a Segunda B». Echando la vista atrás, Iñaki Alonso asumió el cargo cuando el equipo era sexto, fuera de los puestos de promoción, «y con un calendario que nos enfrentaba a todos los de arriba, pero se fueron salvando partidos, el grupo ha madurado y ha sabido adaptarse a contextos distintos».

«Yo doy un mérito tremendo a esta plantilla. Es difícil congeniar con cruces de intereses y egos distintos, pero se ha hecho un conjunto que destaca por su unión y eso puede ser decisivo», precisa el entrenador albiazul, que no quiere obviar que en tierras cántabras «cuatro juveniles colaboraron en la clasificación y eso es una gran noticia para toda la familia del Deportivo Alavés».

Llegado a este punto, admite no tener preferencias en el sorteo de hoy. «Tenemos la experiencia de haber superado dos eliminatorias fuera de casa y nos ha ido bien. Es el momento de soñar y de tener una pizca de suerte», concluye.