Primera División

El Alavés busca su cadena de oro

Diéguez, Brasanac y Manu García felicitan a Martín por su precioso gol ante el Girona en Copa./Igor Aizpuru
Diéguez, Brasanac y Manu García felicitan a Martín por su precioso gol ante el Girona en Copa. / Igor Aizpuru

El equipo albiazul, que nunca ha enlazado más de tres victorias en Primera, persigue su cuarto triunfo ante el necesitado Eibar

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

El Alavés parece empeñado en que el año 2018 sea uno de los más recordados de toda su historia. Su rendimiento en el ejercicio que se consumirá en poco menos de dos meses carece de precedentes en su existencia en Primera División. Para empezar, se convirtió en el primer club de la Liga en finalizar la campaña fuera del descenso después de encajar seis derrotas consecutivas en el arranque de la competición. El único que lo ha logrado en 90 años. Casi nada. Después igualó su mejor racha, con tres triunfos seguidos en febrero, tras imponerse al Deportivo, al Villarreal y al Celta. Hace unas pocas fechas se alzó con el liderato durante unas horas... Y hoy, a partir de las 12.00, se dispone pulverizar su mejor cadena de resultados en la máxima categoría. Si sale por la puerta grande del estadio de Ipurua, los hombres de Abelardo habrán conseguido enlazar cuatro victorias en la élite, algo que todavía no ha sucedido nunca.

El conjunto albiazul, no obstante, mantiene un rol muy alejado de los registros dorados, los números históricos y los puestos de Liga de Campeones que conservará como mínimo hasta mañana, pase lo que pase en la jornada de hoy. En su primer derbi de la campaña, los vitorianos tratarán de aprovechar el momento de incertidumbre que rodea al Eibar, que busca el modo de salir de una plaga de lesiones y arrastra dos derrotas tan dolorosas como preocupantes. Los hombres de José Luis Mendilibar cayeron con estrépito ante el Celta en Balaídos (4-0) y ofrecieron una imagen muy pobre en su primer cruce de Copa ante el Sporting, de Segunda. La derrota en Gijón (2-0), de hecho, provocó una severa lluvia de críticas, sobre todo la del propio entrenador vizcaíno. «Hemos hecho las cosas terriblemente mal. No hemos merecido nada», censuró.

Ese es el clima de nerviosismo que empieza a respirarse en la localidad armera, que convive con la posibilidad de encontrarse cerca del descenso, pero no tolera que su equipo se olvide de competir ante sus adversarios. El Alavés sabe que el mal momento de los azulgranas, cuya última victoria se produjo hace un mes en Girona, puede actuar como el mejor combustible para su rival, aunque si algo ha demostrado en estas diez primeras jornadas es su capacidad de castigar los errores y las dudas de sus contrincantes.

Rubén Sobrino sortea la entrada de Muniesa en el duelo copero.
Rubén Sobrino sortea la entrada de Muniesa en el duelo copero. / Blanca Castillo

Abelardo insistió el viernes en que el Eibar es un obstáculo directo en la carrera por la permanencia, pero lo que resulta incontestable es que en caso de que los albiazules regresen a la capital alavesa con un triunfo, los armeros se quedarán estancados tras una brecha de doce puntos. En cualquier caso, el técnico asturiano optará por repetir su dibujo habitual. Eso se desprende al menos de su convocatoria, donde ha introducido a cuatro delanteros (Calleri, Borja Bastón, Sobrino y Guidetti) y tres centrocampistas (Pina, Manu García y Brasanac). Es decir, que en caso de que optara por el trivote, se quedaría sin un recambio natural para la medular y con exceso de efectivos para la delantera.

Casi invisible

El Alavés continúa con su particular cruzada silenciosa, en la que el ruido que genera la crisis del Real Madrid y la irregularidad del Barcelona lo mantienen de momento como un espectro casi invisible en la zona Champions. Ninguno de los jugadores albiazules se cansa de repetir que se trata de que el reflejo de la clasificación es poco menos que una ilusión óptica, pero continúan con su colecta de puntos de manera imparable. Y no se trata ya solo de diez jornadas prodigiosas, en las que promedian dos puntos por partido, sino del recorrido que han dibujado los vitorianos desde la llegada de Abelardo. Son nada menos que 61 puntos en 35 jornadas desde diciembre del pasado año, una puntuación que garantizaría el acceso directo a Europa en una temporada completa.

Pero el momento de realizar cábalas o cálculos obsesivos no ha llegado todavía para el Alavés, que ya tuvo suficiente al ver que no le salían las cuentas de la permanencia cuando se había consumido un tercio de campaña el año pasado. El conjunto albiazul saborea un inicio de temporada histórico y se marca objetivos alcanzables en un plazo inmediato. Esa fue, de hecho, la vía para encabezar una remontada que escapa a cualquier registro en los archivos de la Liga. Y así busca su primera muesca con cuatro victorias consecutivas en la máxima competición, que tendría además un lustre muy especial al encontrarse el Real Madrid entre sus víctimas.

Ximo Navarro entra a última hora en la convocatoria

Abelardo incluyó a Ximo Navarro en su convocatoria a última hora. Después de sufrir un severo golpe en la cabeza a consecuencia de un choque con Wakaso en el encuentro ante el Villarreal, el defensor se ejercitó con suavidad el viernes y completó ayer sin contratiempos la última sesión, que le ha permitido entrar en la lista para el derbi de Ipurua.

Después de pasar por el hospital, donde se descartó la fisura del tímpano que se le diagnosticó en un primer momento, Ximo no ha sufrido dolor ni molestias en la zona golpeada, lo que ha devuelto la tranquilidad de manera definitiva en torno al exjugador de Las Palmas. Será la única novedad en la convocatoria de Abelardo, quien volvió a introducir tres porteros por las persistentes molestias de Pacheco en su tobillo, aunque lo más probable es que el extremeño vuelva a colocarse bajo los palos.

El técnico asturiano volvió a dejar fuera a Twumasi, quien disfrutó de algunos minutos en la Copa; Torres, inédito desde el cierre de mercado de invierno, y Diéguez, además de los lesionados Wakaso, quien arrastra un esguince en su hombro izquierdo; Adrián Marín, que vuelve al grupo de manera gradual, y Rodrigo Ely, baja de larga duración por su grave lesión de rodilla.

La inclusión de Guidetti invita a pensar que Abelardo alineará a dos puntas, ya que de otra forma se quedaría con tres delanteros en el banquillo. Lo más probable, por lo tanto, es que Abelardo repita su dibujo clásico, que lo ha mantenido intacto salvo en los duelos ante el Barcelona, el Madrid y el Celta, en los que buscaba más contención en el centro del campo.

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