Deportivo Alavés

A por el undécimo técnico en seis temporadas y media

Los argentinos Pellegrino y Zubeldía, el primero llevó al Alavés a la final de la Copa y el segundo inició esta temporada. /i. aizpuru y r. gutiérrez
Los argentinos Pellegrino y Zubeldía, el primero llevó al Alavés a la final de la Copa y el segundo inició esta temporada. / i. aizpuru y r. gutiérrez

De Biasi, con ocho partidos, se queda entre el récord de Zubeldía con cuatro y los nueve que aguantó Luis De la Fuente con la actual directiva

FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

El oficio de entrenador siempre es de alto riesgo, pero las cifras que acumula el Alavés desde la llegada de la actual directiva comienzan a acercarse a un récord. Ayer, tras la destitución de Gianni De Biasi, el club vitoriano entró ya en la búsqueda del undécimo técnico que se sentará en el banquillo vitoriano en apenas seis temporadas y media. En el ránking de salidas prematuras, el preparador italiano se queda con el segundo puesto de la lista con ocho partidos oficiales, por detrás de un Luis de la Fuente que aguantó uno más. Luis Zubeldía, con cuatro encuentros, estableció en septiembre un listón muy difícil de rebasar.

De la Fuente, Granero, Natxo González, Mandiá, Alberto López, José Bordalás, Pellegrino, Zubeldía, Cabello y Gianni De Biasi. Es, hasta la próxima contratación, el currículum desde el cambio de dirección en el club vitoriano en el verano de 2011. Al margen del interino Javier Cabello, que volverá a ejercer el jueves ante el Getafe en la Copa, solo Granero, Alberto López y Pellegrino han salido del club tras concluir sus contratos. Los otros seis acabaron sus trayectorias de forma drástica después de despidos.

En realidad, solo Natxo González -ahora con una trayectoria irregular en el Zaragoza- y Alberto López han logrado superar la marca de una temporada completa en el club. A José Bordalás, que el jueves llega a Mendizorroza con el Getafe, no le bastó el ascenso para ganarse la continuidad mientras que Mauricio Pellegrino, pese a la insistencia del club, prefirió dejar la entidad albiazul el pasado verano y buscarse más tarde el futuro deportivo en el Southampton. La reciente denuncia del argentino por las primas de la Copa, en la que su abogado explicaba que la decisión de no continuar «no fue bien recibida», indica que ni en las mejores condiciones deportivas resulta sencillo entrenar en el Alavés.

Hasta el momento, Natxo González es el técnico que más partidos acumula en las siete últimas campañas. Aunque su salida del club también resultó traumática, el vitoriano consiguió el ascenso a Segunda en la inmaculada campaña 2012-13. Después, tras una planificación caótica en el retorno al fútbol profesional y un equipo debilitado, el preparador de Ariznabarra aguantó otros 16 encuentros. Con el equipo en posiciones de descenso, la decisión del club fue conceder los mandos a un Juan Carlos Mandiá, que se quedó en quince partidos como técnico albiazul. En aquella campaña, como todavía quedan esperanzas en ésta, un tercer entrenador, en aquel caso Alberto López, logró enderezar el rumbo en el último instante para aquella mágica salvación en Jaén. El guipuzcoano cumplió la siguiente campaña con una permanencia cómoda, pero no le bastó para convencer al club de su idoneidad.

El club, siempre por encima

La silla eléctrica albiazul se activa con los malos resultados, como en casi todos los equipos, pero también en los últimos años después de trayectorias deportivas excelentes. Con el ejemplo claro de José Bordalás y de Mauricio Pellegrino, aunque por diferentes vías. En el caso del técnico alicantino, el ascenso en el verano de 2016 significó la renovación automática de su contrato por un ejercicio más. La rescisión posterior se convirtió en una noticia que sorprendió en todos los foros futbolísticos. Igual que la salida de Pellegrino, que se negó en varias ocasiones a renovar su contrato. Una de las cuestiones que rige en este Alavés es que el club siempre está por encima. Una máxima lógica, pero que se aplica con todas las consecuencias en el día a día y no siempre genera sintonía con los técnicos.

Noticia relacionada

Ahora, si el tercer inquilino del banquillo albiazul esta temporada resulta el definitivo, tendrá por delante seis meses y 25 partidos de Liga para tratar de conseguir una salvación que en estos momentos se encuentra a seis puntos. Posiblemente, con una cláusula que ligará su continuidad en el banquillo a conseguir esa difícil permanencia. Los hechos han demostrado que ni eso garantiza un año más en el puesto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos