según el guión establecido

Imagen de la jugada donde Guidetti se jugó el físico./E. C.
Imagen de la jugada donde Guidetti se jugó el físico. / E. C.
Raúl Alústiza
RAÚL ALÚSTIZA

Fue un partido donde comprobamos cómo los dos contendientes cumplieron fielmente con su característico guión. Un duelo donde ambos estaban más preocupados por aplicar esa máxima que dice: mínimo riesgo ofensivo, máxima seguridad defensiva, y mucha seriedad competitiva; o lo que algunos entienden como actitud defensiva. O, dicho de otra manera, se trata de jugar con pases largos, para ir a buscar los rechaces, caídas y segundas acciones, sabiendo que eso nunca genera desajustes en la zaga. Y no tanto arriesgarse a realizar pases entre líneas, paredes, triangulaciones, regates u otras acciones que desborden líneas y generen dominio territorial, porque al parecer eso no está bien visto en ciertos equipos. O incluso, arriesgarse a dar amplitud y claridad al juego con cambios de orientación, porque en una de esas te roban y el guión dice que eso puede ser irremediable. Y para terminar, esta reflexión algo irónica: al parecer, cuando se dice que en este partido se ha recuperado la seriedad, el rigor, orden y por fin un duelo muy táctico, quiere decir defender por encima de todo. Miedo más que otra cosa y mediocridad ofensiva como un principio táctico. ¡Ah! Y el talento ofensivo, para otros. Como sigamos así, algún día reclamaremos la furia española.

Volviendo al partido, sus estadísticas vienen a demostrar un poco la idea irónica de mi reflexión anterior. Los datos muestran cómo en ambos equipos, pero con más incidencia en nuestro Glorioso, el mayor tiempo de posesión se dio en el primer tercio de nuestro propio campo, muy poco en el centro, y algo más en último tercio. Lo que indica que la posesión del Alavés es en su mayor parte en campo propio. Mediante pases de seguridad, sin una intención clara de progresar. La intención se encuentra más en mover el balón horizontalmente para buscar el momento adecuado y poder dar un pase largo a los delanteros: Guidetti, Munir, Sobrino o Burgui. A partir de aquí, recuperar el rechace e inmediatamente salir verticales hacia el fondo del campo, buscando centros o jugadas de peligro dentro del área rival. Por lo tanto, las estadísticas son muy significativas, ya que confirman que el centro del campo del Alavés es solo una zona de paso, no una zona de creación. El juego del Alavés se genera en el último tercio y, evidentemente, con poca elaboración. Y el inicio o primer tercio, es solo para marear la perdiz y buscar un buen pase largo.

Y algo así vino a confirmar Abelardo, diciendo que las defensas se impusieron a las delanteras. Entendiendo por defensa a la línea defensiva, no al sistema, porque si éste hubiera funcionado correctamente lo hubiera defendido antes de que intervenga ésta.

Y aprovechando la pregunta incómoda que le hicieron a Abelardo en la rueda de prensa posterior al partido, merece la pena realizar una pequeña reflexión. Le preguntaron algo así como que qué le parecía la campaña o el linchamiento que después del 6-1 contra España había sufrido en las redes sociales el delantero de la selección Argentina Higuaín. Y qué haría él en su caso. Abelardo contestó que no tenía noticias al respecto, que él no tiene redes sociales, pero que seguro que a él le habrán dicho de todo.

Creo que lo de menos es lo que contestó Abelardo, pero considero que es una buena excusa para provocar una reflexión sobre estos asuntos mediáticos. Me refiero a que al parecer, y apelando al derecho de la libertad de expresión, aquí vale todo. Y yo no voy a evitar la pregunta incomoda como Abelardo. Yo no puedo quedarme indiferente ante el repertorio de burradas que después de este partido de selecciones pude escuchar por parte de los diferentes medios de comunicación argentinos. Menos mal que yo sabía que estaban hablando de la selección albiceleste, de lo contrario hubiera pensado que estaban refiriéndose a una banda de delincuentes. Y me preguntaba: ¿si estos tratan así a los suyos, cómo lo harán con sus enemigos? Y digo enemigos porque estos no tienen rivales, tienen enemigos. Desde luego, para tener aficionados o medios así, prefiero tener enemigos. Resumiendo, si esto es libertad de expresión, yo prefiero la dictadura del respeto. Y ya que todos los días sale alguna noticia al respecto, no puedo evitar hacer una mención a lo relacionado con la cantera y el culebrón de la imprescindible ciudad deportiva de Betoño. Considero que este proyecto es tan importante para el Alavés como para la ciudad. Para el Ayuntamiento, porque con esos beneficios solucionaría la penosa situación en la que se encuentran sus campos de fútbol. Para el Alavés, porque haciendo un paralelismo con un internado escolar, resulta que tiene alumnos, dispone de residencia para que vivan, pero carece de aulas adecuadas para impartir las clases.

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