Deportivo Alavés

Sin prejuicios

El contraanálisis

Nos encontramos con un reto muy difícil pero no imposible en el encuentro ante el Atlético de Madrid

RAÚL ALÚSTIZA

Esta semana decía Diego Pablo Simeone que «el miedo es el mejor estado mental en el fútbol», y yo añado que eso es una verdad a medias. Si fuese así, los equipos que nos encontramos de la mitad de la tabla hacia abajo saldríamos disparados hacia arriba. Bendito problema ese que te produce el miedo de no saber si vas a ser primero, segundo o tercero al final del campeonato. Pero cuando hablamos de supervivencia deportiva, ya no es problema, sino una tragedia, cuestión de vida o muerte, y eso no lo conoce ‘El Cholo’.

Ese estado competitivo al que se refiere es una situación ideal para generar una preocupación positiva, que se traduce en ambición, motivación, ilusión, intensidad competitiva, talento, en definitiva, rendimiento. Es lo que suelen llamar los psicólogos ‘talento forzado’. Porque cuando se trata de vida o muerte, como en la que nos podemos encontrar los últimos de la clasificación, aparece entonces el instinto de supervivencia que bloquea el talento, el atrevimiento, la imaginación, la precisión, etcétera, para emplear solo el instinto de seguridad, lo más básico. Situación en la que se puede identificar nuestro Alavés.

Pero creo que gracias a los dos últimos triunfos, en Girona y sobre Las Palmas, y la llegada de un nuevo entrenador, limpio y sin los prejuicios que ha sufrido el equipo, podemos revertir la situación deportiva. Porque los retos, desafíos, metas u objetivos deben ser posibles, algo que genera un efecto multiplicador en el rendimiento. De no ser así, lo que se produce es el contrario.

Y hoy nos encontramos con un reto muy difícil pero no imposible. Estamos hablando de un equipo, el Atlético de Madrid, invicto en la Liga. Pero como todos sabemos esto es fútbol y el fútbol es la única actividad del mundo donde lo imposible puede resultar probable, y las estadísticas están para romperlas. Pues ya toca.

Un equipo, el ‘colchonero’, al que siempre se le ha etiquetado como equipo que juega al contraataque. Creo que no se ajusta a la realidad. Independientemente de que posee todo el repertorio de virtudes futbolísticas, tanto ofensivas como defensivas, no deja de resultarle complicado aplicar esta idea. Es evidente que cuando eres uno de los mejores de Europa y de los tres punteros de la Liga española, son los rivales a los que le toca cumplir ese rol. La iniciativa siempre se le deja al que se supone superior y vemos cómo el Atlético, en todos los partidos que no haya comenzado marcando, ha tenido que llevar la iniciativa desde el dominio territorial y de la posesión. Situaciones en la que no se encuentra cómodo, y ahí es donde entramos nosotros.

No sé qué planteamiento tiene previsto Abelardo, pero lo que sí estoy seguro de que no podrá ser como el de Las Palmas. Creo que tiene que aplicar una idea intermedia, donde se presione arriba para incomodar al Atlético su salida, y progresivamente se vaya poco a poco posicionando en el medio campo. Y cuando ya no podamos más, repliegue hasta donde nos dejen. Pero lo importante es no dar una idea o referencia concreta de nuestras intenciones defensivas, cuándo toca presionar, replegar o posicionar. Y por supuesto, cuando recuperamos el balón, dos alternativas. Si se puede levantar la vista, pase inmediato a la espalda de su defensa, que allí estará nuestro Munir. Y si no podemos levantarla, pases de seguridad, combinando y circulando sin otro sentido que posesión, y esperar que aparezcan líneas de pase o pasillos para salir corriendo.

Para finalizar, una buena noticia y otra mala. Buena, la renovación del joven lateral Martín, algo poco habitual en este club. Porque estamos hartos de ver cómo el club no se ha distinguido por cuidar su cantera. Si además los vecinos de al lado están con la caña echada y a los representantes les interesa más tener amigos en Bilbao o San Sebastián, no conseguimos dar credibilidad a una filosofía que debiera considerarse como sagrada.

La noticia mala es que para una vez que el Alavés pone todo de su parte a fin de realizar un proyecto imprescindible desde lo futbolístico para él y desde lo social para la ciudad, aparecen otros que lo fastidian. Me refiero a la intención de construir en Betoño una ciudad deportiva a la altura de los tiempos que corren. Resulta que ahora son otros, como el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz por ejemplo, los que ponen pegas y algunos, como la Federación Alavesa de fútbol, que no sé si ponen todo de su parte.

Al Ayuntamiento habría que decirle que tiene un debe muy importante en cuanto a campos de fútbol se refiere. Existen barrios con muchos miles de habitantes como Salburua, Zabalgana y parte de Lakua sin un terreno de juego. Situación que indirectamente repercute en los problemas de la reforma de Betoño. Además, desde lo social y económico, no creo que exista una instalación deportiva que en su relación coste y utilización resulte más barata o rentable que la de un campo de fútbol. Siempre pensado desde la necesidad social y no la futbolística, por si hubiera alguna sospecha al respecto.

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