El Correo
Alavés

alavés - barcelona

El Calderón alojará el sueño albiazul

Imagen de un Vicente Calderón repleto en un choque de esta temporada entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid.
Imagen de un Vicente Calderón repleto en un choque de esta temporada entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid. / E. C.
  • La junta directiva de la Federación confirma de forma oficial la sede de la primera final de la Copa para el Alavés en 96 años

«¡Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid!». Pues sí. La afición vitoriana no erró en sus predicciones tras la histórica clasificación del Alavés para su primera final de la Copa del Rey en 96 años. Apenas cinco días después de superar al Celta en la semifinal, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha hecho este lunes oficial que el partido que dilucidará el título entre la escuadra albiazul y el Barcelona el 27 de mayo se disputará en el Vicente Calderón. En la temporada de la despedida del estadio del Atlético de Madrid, los seguidores alavesistas y barceloneses disfrutarán del último duelo que acogerá el coliseo colchonero. Será una semana después de que concluya la competición de Liga, que el cuadro de Pellegrino también cerrará en Madrid ante el Leganés.

Los fuegos de artificio que habían lanzado en los últimos días los dos clubes finalistas han quedado en eso. Primero fue el Barcelona quien, fiel a la tradición, dejó caer su intención de que el Santiago Bernabéu albergara el desenlace. Florentino Pérez y las habituales «obras» en el estadio del Real Madrid cada vez que el eterno rival asoma a una final acabaron con esa tentativa. También lo intentó el Alavés con Bilbao. Llegó incluso a realizar una petición al patronato San Mamés Barria que controla el estadio. La respuesta fue que «lamentablemente» el estadio rojiblanco no estaba disponible por el concierto de Guns N’Roses que se debe celebrar tres días después de la cita futbolística.

Un campo «neutral»

Pero ambas entidades tenían claro desde que el Atlético de Madrid presentó la candidatura del Vicente Calderón, con la carga simbólica añadida del adiós al fútbol en el cincuenta aniversario del estadio, que el partido apuntaba desde el principio a la ribera de El Manzanares. En realidad, solo ha existido otra posibilidad. La de que ambos, como pretendía el Barcelona, presentasen a la Federación Española un pacto para jugar en el Camp Nou. Pero el Alavés, en la comida de directivas que se celebró el sábado en Vitoria con motivo del choque liguero entre ambos, se negó en redondo. «Queremos un campo neutral», advirtieron ya.

Será en un Vicente Calderón que a partir de la próxima temporada dejará paso al Wanda Metropolitano, un nombre mixto -con toque comercial y también recuerdo del anterior estadio atlético- que ha levantado en armas a algunos hinchas colchoneros. Pero antes llegará esta final de Copa, que será la decimocuarta y última que se dispute en el recinto rojiblanco. También se convertirá en la segunda consecutiva, porque Barcelona y Sevilla, en aquella ocasión tras una larga pugna sobre la sede, también recalaron allí. Con triunfo azulgrana en la prórroga (2-0) con goles de Jordi Alba y Neymar.

«Me parece muy bien, me trae un gran recuerdo del año pasado», destacó ayer Luis Enrique, que conoció la designación mientras ofrecía sus impresiones sobre el partido de ‘Champions’ frente al París Saint Germain. En la historia reciente también el Barcelona se impuso al Athletic en 2012 en el Calderón, igual que el Valencia al Getafe en 2008.

Título y Europa en una noche

En un Vicente Calderón inaugurado el 2 de octubre de 1966, el Alavés se jugará en un partido la posibilidad de lograr un título y, además, obtener la clasificación para las competiciones europeas. Un choque donde la escuadra albiazul ejercerá como equipo visitante debido a la mayor antigüedad catalana. Una circunstancia que abre incógnitas sobre la camiseta que utilizará el equipo de Pellegrino. En el encuentro de ida vistió la segunda equipación, la «carmesí», como la bautizó el club. No obstante, en la época reciente el cuadro vitoriano ha disputado duelos ante el Barcelona fuera de casa con su primera elástica y cambio de pantalón al blanco. La opción de una nueva indumentaria, como sucedió hace 16 años en Dortmund en la final de la UEFA ante el Liverpool, también sobrevuela en un fútbol cada vez más lucrativo.

En aquella oportunidad alrededor de 12.000 alavesistas se desplazaron a la localidad alemana en la caravana más numerosa en la historia del club. Pero la primera final de la Copa del Rey en 96 años de vida superará con creces esa cifra, que prácticamente se doblará. También se convertirá en un viaje con muchas menos trabas y más económico. Apenas 362 kilómetros separan Vitoria del Vicente Calderón, que alojará el sueño albiazul. Ante un Barcelona favorito y de otra dimensión, pero siempre con una esperanza para el modesto.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate