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Alavés

copa del rey

Una bala todavía oculta

Óscar Romero protege la pelota ante Hugo Mallo.
Óscar Romero protege la pelota ante Hugo Mallo. / Nica Mares
  • Pellegrino mostró su disposición a contar desde ya con Romero, que debutó ante el Celta pero apenas pudo exhibir su fútbol

Todas señales indicaban que Óscar Romero podría tener su día en el Alavés ante el Celta. El mediapunta paraguayo se coló el miércoles en una convocatoria repleta de titulares, en la que Mauricio Pellegrino dejó patente que las rotaciones en la Copa se acabaron tras el fiasco ante el Alcorcón en Mendizorroza. Y una vez haber pasado ese primer gran escollo, su debut con el conjunto albiazul tomaba cuerpo. Pero el talentoso centrocampista zurdo apenas pudo cobrar protagonismo en los seis minutos que permaneció sobre el césped, impracticable además para los amantes del eslalon y la precisión de cirujano.

Uno de los primeros deseos de Pellegrino fue que Romero entrara en dinámica de forma paulatina a través de la Copa para contrarrestar el mes que llevaba sin competir y salvar la diferencia de ritmo entre la Liga argentina y la española. La imposibilidad de alinearlo ante el Alcorcón porque el tránsfer no había llegado a tiempo y el mal encuentro de los secundarios en la vuelta de los cuartos de final, sin embargo, cambiaron el escenario.

La presencia de Romero en el banquillo tras el descarte de Krsticic y la decisión de haber dejado en Vitoria a Katai y Santos hacían cada vez más posible el estreno del mediapunta en Balaídos. Pero el atacante apenas pudo entrar en contacto con el balón para asociarse con los delanteros o librarse de los defensores celestes. No encontró posibilidad física de sacar a relucir su espectacular golpeo de balón, aunque dejó unas pocas pinceladas que muestran el abanico que Pellegrino puede desplegar con él.

Romero se situó por detrás del ariete en cuanto sustituyó a Camarasa. No resulta sencilla la misión de entrar como recambio del jugador más en forma de la plantilla, que ha firmado sus dos mejores partidos con el Alavés de forma consecutiva. Romero, no obstante, trató de abarcar el inmenso terreno que cubre el valenciano, no le costó escorarse algo a la banda derecha y asumió el agrio papel del encuentro desde el primer momento.

El tiempo se le echó encima al paraguayo mientras el Celta apuraba sus opciones de victoria casi a la desesperada. Pero la noticia de que Pellegrino cuenta ya con una de sus más firmes apuestas para los partidos más relevantes de la temporada convierten al sudamericano en un arma oculta para el trascendental duelo del próximo miércoles y para la segunda vuelta del campeonato de Liga. Para la próxima semana, de hecho, el técnico podrá contar ya con Rodrigo Ely, recién aterrizado del Milan, aunque la cercanía del choque ante el Celta y el buen papel de Laguardia y Feddal complican la presencia del brasileño en el once.

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