El Correo
Alavés

fútbol | LIGA

Exhibición sin recompensa

  • En el mejor partido de la temporada desperdicia ocasiones para batir al Atlético de Madrid

Si alguien se lo perdió debería verlo. Porque el Alavés despachó este sábado el mejor partido de la temporada y uno de los más vibrantes en todos los aspectos de las últimas décadas. A la intensidad y la concentración, algo habitual en este equipo, añadió la escuadra albiazul un juego de alta escuela, trufado de individualidades en estado de gracia como Femenía, Llorente o Camarasa. Para convertir un abarrotado Mendizorroza en un volcán en erupción. De la lava ardiente acabó por salvarse el Atlético de Madrid, vigente subcampeón de Europa, gracias a la falta de remate albiazul, la fortuna y un Moyá que apareció en momentos clave para sujetar a un desconocido equipo rojiblanco. También Fernando Pacheco, definitivamente elevado a los altares albiazules, sacó una mano salvadora cuando cerca del final Gaitán le encaró uno contra uno en la única rendija de la defensa. Que un choque como el vivido en el paseo de Cervantes concluya con el resultado inicial solo cabe atribuirlo a los caprichos del fútbol. Que este partidazo sea la antesala de la semifinal copera frente al Celta dispara la adrelina hasta límites insospechados.

Alguien dijo que al fútbol se juega en el centro del campo, aunque se resuelva en las áreas, y por ahí llegó el crecimiento de un Alavés en muchas fases soberbio. Aunque se trató de una espectacular actuación coral de un equipo sin fisuras, un imperial Llorente dirigió la salida del balón. Camarasa, en ocasiones con toques virtuosos entre líneas ante un rival incapaz de detectarlo, le dio continuidad. Manu García, que también rozó la perfección en su labor, se encargo de empujar y cortar. Desde el centro fluyó el juego para dar vuelo a las alas. Con balón pueden desplegarse los laterales. Aunque este sábado Femenía fue más que eso. Un auténtico generador de juego desde la derecha, que en ocasiones pareció burlarse de sus pares por pura pericia. En definitiva, casi otro centrocampista. También Theo, más recatado en el inicio ante su exequipo, acabó desbocado y rozó el gol. Qué caro está marcar para este Alavés, incluso en esta versión.

Acoso y al larguero

Ibai no acertó en el arranque ante Moyá, a Camarasa le faltaron centímetros para desbordar a Godín, Laguardia se topó después con el larguero. Deyverson y Manu García se estorbaron para remachar ya sin portero... El Atlético de Madrid ejercía de bombero y no le daba la manguera para tantos fuegos. Simeone había optado por dos delanteros y dos extremos, Gaitán y Carrasco, en una versión teóricamente muy ofensiva. Todos desaparecidos y sin demasiada voluntad de apretar ante un oponente en estampida. Con goteras a la espalda de los mediocentros y unos centrales que se veían superados en el juego aéreo. Una escuadra que se veía simplemente desbordada. Un compendio, realmente, de lo que nunca suele ser el conjunto colchonero.

Claro que raro es el partido donde al fútbol brillante de uno no haya que oponer las debilidades del otro. No es necesario que se lo cuenten tampoco al cuadro de Pellegrino, que llegaba a este partido después de una actuación bochornosa ante el Alcorcón. Este sábado pagó esa deuda con su afición y, de paso, también demostró que no ha entrado precisamente en estado de levitación ante el histórico compromiso en la Copa. Las burbujas de una semifinal provocaron este sábado pura efervescencia albiazul.

Pacheco y avalancha final

De Griezmann, sujetado por los centrales, apenas había noticias. Ni de sus compañeros. Así que Simeone tiró de banquillo. Por obligación de Savic, ante los problemas del duro Giménez, y después de Correa y Fernando Torres para tratar de activar el ataque. En un partido donde el Alavés, por pura lógica, se había tomado un respiro. Dentro de un choque, además, en el que Ocón Arráiz -no es el primero si será el último en esta Liga de distintos escalones- protagonizó otro de esos arbitrajes preventivos. Sin groserías en acciones determinantes con el débil, pero dejando claro que la jerarquía manda cuando se trata de repartir tarjetas, faltas y ‘faltitas’.

Tan claro veía un Alavés volcado su posibilidad de victoria que de un despeje largo Gaitán se escapó solo para encarar a Pacheco. Manopla de lujo para rebañarle el balón y a otra cosa. Moyá, de largo el mejor Atlético, ya había desviado un tiro envenenado del recién incorporado Edgar. Después le amargó también a Theo tras una cabalgada y un disparo seco y, finalmente, vio cómo la falta final salía junto a su palo. Entre el tumulto de Manu García, Deyverson, Godín y compañía. Que de nada faltó, salvo goles, en una magnífica tarde de fútbol.

Directo

ALAVÉS 0 - 0 ATLÉTICO DE MADRID

Por nuestra parte, nada más. Gracias por haber vivido con nosotros este emocionante partido. Un saludo!! Agur!!

Gran partido, y ahora a empezar ya a pensar en la Copa y esa semifinal ante el Celta.

Merecieron más, pero el Alavés sólo ha podido sumar un puntito a su casillero. Se pone ya con 24 el cuadro albiazul en la tabla.

Sólo ha faltado la guinda del gol para que la tarde hubiera sido perfecta.

Magnífico partido de los de Mauricio Pellegrino, que han anulado a los colchoneros, siendo del todo superiores en la práctica totalidad del encuentro.

ALAVÉS 0 - 0 ATLÉTICO DE MADRID

FINAL DEL PARTIDO EN MENDIZORROZA

El envío de Theo al área... casi entra directo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Cae un jugador en el área sin que se haya puesto todavía la pelota en juego...

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