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Laguardia: «Sentí una fuerte presión en la cabeza»

Laguardia, subiendo al avión que le trajo de vuelta ayer desde el aeropuerto de Vigo.
Laguardia, subiendo al avión que le trajo de vuelta ayer desde el aeropuerto de Vigo. / I. Aizpuru
  • El defensa del Alavés relata a EL CORREO el golpe que sufrió en la sien ante el Celta, que le dejó aturdido antes de ser trasladado al hospital

A Víctor Laguardia se le borró de la mente la idea de abandonar el césped de Balaídos en cuanto vio la expulsión de Zou Feddal. Media hora antes, el central aragonés había sufrido un fuerte golpe en la sien en una pugna aérea con Guidetti, en la que el defensor logró despejar la pelota y se llevó un severo impacto, que lo desconcertó durante unos segundos. Pero al ver que su colega en el centro de la zaga fue castigado con la segunda amarilla 30 segundos después de la reanudación y que la línea de contención debía reestructurarse, Laguardia desterró por completo la idea de marcharse al vestuario.

«Me quedé bastante aturdido durante unos segundos tras el choque cabeza con cabeza», relató el central albiazul a EL CORREO en el aeropuerto de Vigo, con gesto tranquilo y ya recuperado del duro golpe. Laguardia no llegó a perder la consciencia, pero en el descanso se resintió de las secuelas que le dejó el encontronazo con el delantero del Celta. «Hablé con el segundo entrenador y el preparador físico y les dije que Alexis estuviera listo por si acaso. Tenía dudas, pero tras la expulsión de Zou (Feddal) decidí acabar el partido. Al fin y al cabo, no estaba tan mal», recordó.

El central resistió todo el encuentro y en ningún momento dio la sensación de estar tocado o minado por el doloroso cabezazo, aunque reconoció que no estaba en condiciones óptimas para competir. «Jugué el segundo tiempo, aunque no al 100%», admitió. Laguardia, no obstante, se mantuvo firme en la ardua labor de frustrar los dinámicos ataques del Celta durante la segunda mitad al completo. Repelió la mayoría del juego aéreo y taponó algún ataque peligroso de Giusseppe Rossi. Tras el mazazo y al llegar al vestuario, sin embargo, las molestias volvieron con mayor intensidad y tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital tras abandonar Balaídos en camilla.

«Después del partido sí que me entró un importante dolor y por precaución tuve que ir al hospital. Cuando se me fue la tensión de la competición me entró una fuerte presión en la cabeza», afirmó el central aragonés, aliviado después de que las pruebas médicas que se le realizaron en Vigo descartaran cualquier lesión preocupante o grave. «Fue solo un susto y por suerte ya estoy de vuelta para casa», concluyó Laguardia, que tuvo que retrasar su regreso para pasar la noche en observación.

Listo para volver

El futbolista se siente ya listo para reincorporarse a los entrenamientos y estar disponible para el encuentro de ida de cuartos de final contra el Alcorcón, que se disputará mañana en Santo Domingo (19.15 horas). Pero la importancia que ha adquirido en la plantilla y la sanción de Feddal para el próximo encuentro de Liga abren la puerta a que Laguardia descanse en la competición del k.o.

El episodio que protagonizó el defensa el domingo guarda similitudes con otro que vivió en noviembre de 2014, aunque sus consecuencias resultaron más graves. Sufrió una conmoción cerebral por un encontronazo con Toti y fue trasladado de urgencia a un centro médico, donde permaneció 24 horas. En aquella ocasión, el central se perdió dos partidos de Liga. Ahora, Laguardia piensa ya en una reaparición inmediata: «Va a tocar sufrir y pelear con el Alcorcón».

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