El Correo
Alavés

Otro desafío para mantener la racha

Vigaray, Pacheco, Sobrino y Deyverson, durante un entrenamiento de ayer en Ibaia tamizado por la nieve.
Vigaray, Pacheco, Sobrino y Deyverson, durante un entrenamiento de ayer en Ibaia tamizado por la nieve. / d. alavés
  • El Alavés, sin Toquero y con el posible regreso de Pacheco, visita a un Celta explosivo en casa

El Alavés cierra hoy la primera vuelta a domicilio con un nuevo desafío. Desde el retorno a la máxima categoría la escuadra albiazul ha topado con un pedregroso camino lejos de Mendizorroza -Atlético de Madrid, Barcelona, Sevilla, Real Sociedad, Villarreal y Athletic entre otros-, que ha saldado hasta ahora con nada menos que doce puntos. Una trayectoria sobresaliente lejos de Vitoria -con cuatro partidos consecutivos ya sin encajar un gol- que esta tarde le conduce a Balaídos para medirse a un explosivo Celta. El conjunto de Berizzo acumula seis triunfos ligueros en sus últimas siete comparecencias en casa con una media superior a dos goles y medio a favor por choque. Pura dinamita con un Iago Aspas en estado de gracia.

Más que nunca, el partido apunta hacia un choque de estilos. A la calidad, vistosidad y atrevimiento de un Celta que suele apretar al rival desde el pitido inicial, el Alavés tratará de oponer el sacrificio y orden que le ha llevado a la zona templada de la tabla. También la confianza añadida de un conjunto albiazul que acumula la mejor racha de la temporada -nueve puntos en cinco partidos sin perder-, además de la clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey, que igualmente ha alcanzado esta semana la escuadra celeste.

Ni unos ni otros, a priori, deberían acusar en exceso el desgaste realizado ante Deportivo de la Coruña y Valencia. El Celta reservó a buena parte del equipo tras el 1-4 de la ida en Mestalla, mientras que Pellegrino hizo lo propio en el duelo del pasado miércoles en Mendizorroza. Posiblemente, solo la baja definitiva de Toquero, que se quedó fuera de la expedición tras perderse los últimos entrenamientos por una gripe, trastoca los planes. Para un técnico albiazul que, en cualquier caso, necesitará dosificar de nuevo los esfuerzos ante la evidencia de dos semanas más con doble competición.

Cuatro o cinco defensas

En principio, el Alavés recuperará a Fernando Pacheco para su portería. El guardameta albiazul se quedó en el banquillo en Bilbao debido a sus molestias físicas, pero Pellegrino deslizó el viernes que el cancerbero alavesista podría volver a colocarse bajo palos. Para ser el último baluarte, en un escenario complicado, de un sistema defensivo albiazul que solo ha permitido dos goles en su portería en los siete últimos choques ligueros.

A partir de ahí, las dudas residen en si el preparador albiazul se decantará por continuar con la línea de cuatro defensas o echará mano del sistema de tres centrales y dos laterales largos. Sí parece claro que el Alavés volverá a un once reconocible y donde solo tres jugadores podrían repetir respecto al duelo copero frente al Deportivo. Theo Hernández, que no podrá jugar por sanción en Alcorcón el próximo miércoles, Marcos Llorente y Edgar. Si no hay sorpresas, el extremo canario, máximo goleador en la Copa, sustituirá a Toquero en la banda derecha del ataque. Aunque, como ha demostrado Pellegrino con 17 alineaciones iniciales en otras tantas jornadas, nada hay garantizado cuando se trata del once alavesista.

Todo apunta en cualquier caso a la zaga formada por Femenía, Laguardia, Feddal y Theo, con Llorente y Manu García como eje consolidado en los últimos duelos. También parece claro el retorno de Ibai al extremo zurdo y de Deyverson a la punta de ataque. El brasileño es el Pichichi albiazul (5 goles) y autor del último tanto liguero en la victoria ante el Betis. Porque a la fortaleza defensiva alavesista también se añaden las dificultades para encontrar la portería contraria, con un solo tanto en los tres últimos duelos ligueros.

En esta ocasión se enfrentará a un Celta muy ofensivo que, por contra, ha recibido al menos un gol en sus nueve encuentros en Balaídos. Ese riesgo evidente del 4-3-3 habitual de la escuadra de Berizzo que el Alavés quiere aprovechar para explotar la velocidad que le convierte en un rival siempre peligroso.

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