El Correo
Alavés

Cruz para un Alavés convincente

  • Con diez desde el minuto 46 por la roja a Feddal, cae a uno del final después de que Theo rozase el tanto del triunfo

Especializado en llevar los partidos al límite, cosa meritoria para un recién ascendido, el Alavés consiguió ayer que el duelo de Balaídos se decidiera con la moneda al aire. En las peores condiciones, con diez desde el minuto 46 por la ingenua segunda tarjeta de Feddal y ante un rival de calidad como el Celta, redobló el esfuerzo para sostenerse con firmeza. Un equipo albiazul convincente, que incluso sacó córners y pisó el área rival hasta que en un momento cruel, a solo unos pasos de la épica, salió cruz. Theo, un pura sangre al galope, había rozado pocos minutos antes el 0-1 que sacó con agilidad el meta Rubén. Pero cuando Vigaray desataba un furibundo contragolpe final de tres atacantes para dos defensas la acción acabó en recuperación del rival y tanto en la meta de Pacheco. Aunque duela y mucho, solo cabe aguantar con estoicismo la realidad de la Primera División, que reparte más bofetones que caricias. Aunque siempre habrá quien después de reclamar un equipo más ofensivo y vistoso piense también que el lateral debió encaminarse a otro sitio y guardar la pelota en lugar de buscar una ocasión clara. No hay teoría contradictoria que no soporte el fútbol.

Fue una tarde, en cualquier caso, donde el partido se disputó al ritmo que marcaron los albiazules. Ante todo un Celta, con versiones de todo tipo para encontrar los resquicios en la defensa contraria, al que se le atragantó la armadura albiazul. Pellegrino recuperó a Pacheco tras sus problemas físicos y dio entrada a Edgar por Toquero, que se había quedado en Vitoria por una gripe. Las jerarquías quedan cada vez más claras en un Alavés donde doce o trece jugadores se reparten el once a la espera de que otros, como Daniel Torres o Katai, encuentren con rendimiento el sitio que se les supone.

Pacheco sacó con los pies la primera de Iago Aspas, una polilla que revolotea alrededor de la luz y rara vez se quema. El Alavés presionaba en campo contrario y negaba al adversario la posibilidad de sacar la pelota con tranquilidad. Al contrario, le ponía trampas en cada rincón y llegaba con bastantes efectivos al área rival. Poco que ver con los entramados defensivos que resistieron en Eibar y Bilbao. Pero el Celta, que también es capaz de batirse en las refriegas, suele tirar más bien de terciopelo. Una milimétrica pared habilitó en el inicio a Aspas, un taconazo de Wass agrietó después la línea de cobertura albiazul. Uno de esos equipos con distinción que sin amenazar demasiado es capaz de golpear en cualquier momento.

El Alavés sorteó con entereza los obstáculos. Aferrado a su disciplina para negar los espacios en un trabajo coral. Theo, que acabaría por estar cerca de romper el partido, era la mejor vía de ataque ante un Aspas remolón en la marca. El lateral albiazul, un Ferrari que de pura potencia todavía es difícil de manejar, intimidó por la banda. Deyverson y Camarasa amagaron y Edgar tiró una volea cerca del palo. Tampoco es casualidad, a estas alturas, que al conjunto vitoriano le cueste un mundo marcar. Pocas veces encuentra la pausa o el remate certero, que suelen cotizar en euros. Más bien es un equipo atropellado en ataque, con fe para intentarlo de todos los modos posibles.

Valiente y tenaz con diez

El equilibrio se rompió, como ya sucedió en la Copa, con otra expulsión. La de Feddal, en una segunda tarjeta ingenua y que fue de lo poco acertado que hizo ayer Melero López. El colegiado andaluz, como ya hicieron otros en el inicio liguero, se dedicó a marcar diferencias. Siempre con el más fuerte. Cabral también pudo ver la segunda cartulina en la primera mitad. No fue así. Los prismáticos enfocaban a la misma dirección.

Valiente y tenaz, no obstante, resultó el Alavés en inferioridad. Para tapar en lo posible al Celta –que hizo alguna ocasión clara–, aunque tampoco encontró la comodidad que esperaba. Alexis había entrado para recomponer el eje y después Vigaray para reubicar a Femenía en el extremo. Tiraba córners y sacaba faltas favorables el cuadro albiazul, sin complejos bajo su orden habitual. A Theo, tras una acción espectacular con Llorente, no le dio para acabar con el partido en la gran oportunidad. A Radoja, todo temple para buscarse espacio en el área, sí. Hubo tiempo aún para desperdiciar todavía una falta al borde del área en el 93. En ningún detalle afinó el Alavés que, pese a todo, solo confirmó su capacidad para ser un bloque de granito.

Directo

CELTA 1 - 0 ALAVÉS

Nosotros nos despedimos aquí. Gracias por habernos acompañado una jornada más. Saludos!! Agur!!

No se puede reprochar nada al equipo, que lo ha dado todo, incluso con uno menos, y ha tenido muy claras opciones de haber marcado.

El Alavés, que ha jugado toda la segunda mitad con 1 menos, ve cómo se rompe esa buena racha del equipo lejos de Mendizorroza.

El gol de Radoja en el 89' deja el triunfo y los puntos en Vigo

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate