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Líneas rojas en Mendizorroza

El Alavés se ha propuesto convertir Mendizorroza en el fortín que debe ser para avanzar hacia la permanencia.
El Alavés se ha propuesto convertir Mendizorroza en el fortín que debe ser para avanzar hacia la permanencia. / Jesús Andrade
  • El Alavés, que solo ha tumbado al colista Granada en casa, quiere echar el candado ante el Espanyol

«Asequible para nosotros no hay nada». La sentencia sintetiza la principal premisa de Mauricio Pellegrino, que persigue encadenar dos victorias con el Alavés por primera esta temporada. La cita de hoy ante el Espanyol (12.00 horas) obliga al conjunto albiazul a dar un golpe de efecto en Mendizorroza, donde hasta ahora solo ha doblegado al colista Granada, que todavía desconoce el sabor del triunfo en lo que va de campaña, y donde aún no ha conseguido volverse del todo dominante. El botín resulta escaso en su feudo para estas alturas de curso y, aunque la situación del equipo es más sosegada que alarmante, la figura del feudo vitoriano debe empezar a intimidar a sus huéspedes para no ganarse el estigma de estadio propicio.

El estadio albiazul debía convertirse en el principal argumento del Alavés en un inicio de campaña plagado de visitas prohibitivas, como el Calderón, el Camp Nou, Mestalla y el Sánchez Pizjuán. Y, sin embargo, la tropa de Mauricio Pellegrino ha cosechado más puntos en sus desplazamientos (7, por 6 obtenidos en casa). Es posible que hasta ahora mereciera un saldo algo mayor, por la superioridad que mostró ante el Sporting en el primer encuentro que albergaba desde su regreso a Primera, pero los resultados ante el Málaga y el Deportivo hicieron justicia a lo que sucedió sobre el terreno de juego, por doloroso que fuera el postrero y bello gol de Rosales.

El vestuario ha proclamado durante toda la semana que hacerse fuerte en casa será innegociable ahora que el calendario se satura (el jueves arranca la Copa para el Alavés) y la lógica comienza a imponerse en la clasificación. El conjunto albiazul respiró tranquilo tras su esencial victoria en El Sadar, que le permitió ahuyentar las dudas durante el parón. Sin embargo, hoy se encuentra con un conjunto que casi ha calcado su papel en este inicio de temporada. Los catalanes desconocen la derrota lejos de su estadio desde la primera jornada (6-4 en el Sánchez Pizjuán) y suman dos victorias y otros tantos empates lejos de Cornellà. Eso sí, su papel como anfitriones es aún más discreto que el del equipo vitoriano, ya que todavía no han festejado una sola victoria.

Pellegrino mantuvo ayer la incógnita sobre el equipo que saltará este mediodía al césped de Mendizorroza, sobre todo porque sus internacionales se acababan de incorporar al grupo solo un día antes de que ofreciera la conferencia de prensa. Feddal, Katai, Santos, Torres, Llorente y Theo Hernández regresaron sin problemas físicos de las concentraciones con sus selecciones, aunque con los habituales condicionantes del desplazamiento y la salida de la rutina de Ibaia. En este sentido, el técnico argentino dejó la puerta abierta a variar algunos de sus pilares básicos, como Daniel Torres.

La duda en los extremos

A Pellegrino, además, le resultó convincente el experimento de situar a Theo Hernández en el extremo izquierdo ante Osasuna. A pesar de que el carrilero francés pierde el factor sorpresa y el poderío de su carrera lanzada desde atrás, es uno de los futbolistas más resueltos en la parcela ofensiva, por lo que el entrenador considera que la pareja que forma con Raúl García en la banda izquierda es más equilibrada y segura que una sociedad de Theo con Katai o Ibai.

El extremo bilbaíno, ya recuperado, se suma a la larga lista de soluciones que posee el míster para sus alas. Edgar se había convertido en el candidato más firme para actuar como extremo, aunque su impacto se ha diluido. Katai, uno de los hombres con más talento de la plantilla y el fichaje estrella del mercado invernal, no termina de dar continuidad a sus destellos con partidos completos y aún le cuesta mantener el ritmo de la Liga, mientras que Espinoza pide a gritos una oportunidad como titular. «Que entre en el ‘once’ es una posibilidad», admitió Pellegrino sobre su joven compatriota en su última aparición pública.

El Alavés festeja la versatilidad de su plantilla, sobre todo porque su posición en la tabla le permite vivir algo alejado de las urgencias más atosigantes y realizar experimentos, pero al mismo tiempo necesita poner ya coto a su estadio para que comience a ser temible ante sus adversarios más directos. Y es que el Sporting y el Deportivo, que marcan la frontera a un lado y otro del descenso, han hecho cosecha en el césped albiazul, que desde hoy quiere convertirse en un terreno prohibido.

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