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Un Alavés inquietante

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Deyverson gesticula durante el partido. / Igor Aizpuru

  • Escaso de recursos ofensivos y empuje colectivo, añade errores defensivos finales que le condenan tras el penalti detenido por Pacheco

El Alavés dejó ayer mal cuerpo a su afición en uno de esos partidos donde más allá del resultado, ya de por sí pésimo, las sensaciones resultan inquietantes. Porque cuando los seguidores albiazules abandonaban Mendizorroza no quedaban todavía muy claras cuáles habían sido las pretensiones de su equipo y entrenador sobre el césped. Escaso de recursos ofensivos excepto en un breve tramo de la primera parte, sin empuje colectivo para apretar a un sólido Espanyol, desajustado su punto de mira en las contadas ocasiones de gol y, como remate, una flojera incomprensible que terminó en el 0-1 cuando Pacheco acababa de detener un penalti. Un compendio de difícil digestión para una escuadra albiazul que se había hartado de reclamar, tras el valioso triunfo en Pamplona, la necesidad de dar un paso adelante en casa. Llegaron varios hacia atrás.

Para abreviar, podría decirse que solo Marcos Llorente funcionó ayer en el Alavés. Pareció disputar otro partido, con temple, manejo de balón, recuperación, cambios de orientación con las dos piernas y algunos lujos en la salida del balón. Nadie, en realidad, le acompañó con continuidad. Varias habían sido las novedades en el once alavesista. La entrada de Espinoza en la derecha para mantener a Theo como extremo zurdo, una de ellas. La recuperación de Krsticic en el eje para reservar a Torres tras sus compromisos internacionales, la segunda. Ninguna surtió efecto. Porque más allá de diez minutos de cierta profundidad en la primera mitad por la derecha de Femenía y Espinoza, con ocasiones para Camarasa y Deyverson, en una acción donde el brasileño cabeceó mal con toda la ventaja, el cuadro albiazul resultó absolutamente plano en ataque. Sin chispa ni magia alguna cerca del área rival. La que demanda la Primera División.

Baja el ritmo y problemas

El Espanyol, poco a poco, había salido de su trinchera inicial para sentirse cómodo sobre el campo. Cuando al Alavés se le fue el ímpetu inicial, el conjunto catalán comenzó a tocar el balón con criterio y buscar la verticalidad a lomos de un inspirado Reyes. Sin que hubiera respuesta colectiva. Con un equipo vitoriano demasiado largo, blando en defensa, sin una presión efectiva sobre el balón... En suma, descolocado, y con sudores fríos cuando Reyes estrelló una falta en el palo. Krsticic, que luego aparecería algo más, apenas existía, y Camarasa, pese a su movilidad, tampoco era un apoyo real para un Deyverson tan esforzado en el apartado físico como solitario en el área rival.

No fue un partido desequilibrado, porque el Espanyol también sufre para convertir su juego en remates, pero sí un duelo entre un Alavés absolutamente plano y un adversario asentado en su propuesta defensiva y que buscó el partido cuando lo tuvo a tiro. Quique Sánchez Flores dio desde el banquillo el oxígeno que a Pellegrino le costó un mundo poner en la cancha. Para el equipo vitoriano, que amasó la pelota de forma pastosa sin encontrar un resquicio, nunca hubo cambio de ritmo. Ni un juego más vertical ante un partido atascado ni recuperaciones rápidas que al menos obligaran al adversario. Ni rescate desde las bandas, con Espinoza y Theo en modo gris. Sí un gol bien anulado a Deyverson en una arrancada de carácter de Alexis. Soporífera, en definitiva, resultó una segunda mitad donde la escuadra albiazul renunció a probar la fortaleza aérea del rival cuando Santos entró en el campo a la desesperada. Difícil de explicar, como también las decisiones desiguales de otro árbitro protector con el más fuerte.

Espolea al adversario

Aún más complicado resultó después presenciar cómo un penalti detenido por Pacheco, apenas a doce minutos para el final, supuso el derrumbamiento de un equipo vitoriano teóricamente espoleado por el acierto de su portero. Nadie fue capaz de pegar un pelotazo para sacar el balón del área en tres minutos. Tres córners consecutivos que acabaron por romper el duelo en el cabezazo de Gerard, que sí se sobrepuso a su error desde los once metros para sentenciar. Poco que alegar en favor de un equipo alavesista sin personalidad para manejar una situación favorable. No hay muchas para los modestos en esta categoría y desperdiciarlas supone desenlaces casi siempre negativos.

Para comprobar cómo el Alavés, que sólo dispuso ya de un cabezazo centrado de Feddal, continúa sin soluciones para descifrar el enigma de Mendizorroza ante adversarios defensivamente solventes. Seis puntos de 18 posibles y, lo que es peor, esa sensación de recaída en un fútbol repetitivo, sin capacidad para el cambio de ritmo, verticalidad ni alma. Condiciones, en definitiva, que garantizan problemas permanentes en la tabla. Los que ya se atisban en el horizonte.

Directo

ALAVÉS 0 - 1 ESPANYOL

Nada más por nuestra parte. Gracias por habernos acompañado un día más. Saludos!! Agur!!!

Se quedan los gasteiztarras con esos 13 puntos. El Espanyol les supera en la tabla y se coloca con 15.

Segunda derrota albiazul en Mendizorroza.

El gol de Gerard Moreno en el 81' hace que los tres puntos vuelen fuera de Vitoria.

DEPORTIVO ALAVÉS 0 - 1 ESPANYOL

FINAL DEL PARTIDO

Pita el colegiado...

Se lo toma con calma Diego López...

Hay saque de portería para el Espanyol... aquí puede morir el partido

Agotados ya más de dos minutos...

Balón a banda derecha... pero no hay forma de poner el centro!!

Incapaz el Alavés de generar peligro en este tramo final...

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