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Alavés

«Pellegrino nos pide ilusión y trabajo», revela Manu García

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La plantilla saluda al técnico en el primer entrenamiento este lunes. / IGOR AIZPURU

  • El Alavés realiza la primera sesión de entrenamiento de la temporada con la ausencia de Carpio, con permiso tras ser declarado transferible

El Alavés ha arrancado esta mañana su pretemporada en Ibaia, extrañamente a puerta cerrada, en una jornada donde ante la falta de fichajes, los pocos futbolistas que sobreviven de la pasada campaña y los jóvenes del filial han sido los protagonistas. A las diez de la mañana el equipo ha realizado la primera sesión de trabajo junto al nuevo técnico Mauricio Pellegrino y sus ayudantes. «El entrenador nos ha pedido compromiso y mucha ilusión», ha explicado después el capitán Manu García, uno de los futbolistas que continúa en la plantilla tras su renovación por dos temporadas y el único que comienza su quinta campaña consecutiva en la escuadra albiazul. El jugador vitoriano se ha tomado con calma la ausencia de nuevos compañeros. «Imagino que poco a poco irán llegando y los vamos a acoger a todos para formar un buen grupo», ha explicado.

El centrocampista del conjunto alavesista ha reconocido que tras el ascenso llega «un reto más difícil» con el único objetivo de «conseguir la permanencia» en la máxima categoría. «Empieza una nueva etapa y ahora somos el pez chico de la categoría», ha apuntado. Los profundos cambios en la plantilla tampoco han supuesto un sobresalto para Manu García, que ha recordado que en el fútbol siempre manda «el corto plazo. No me sorprende nada, sé cómo va el fútbol y tengo experiencia en ello. Nosotros no tenemos toda la información para saber por qué se toman las decisiones», ha recordado.

El capitán sí se ha mostrado satisfecho por su continuidad y «por estar donde quiero estar» y ha agradecido la «confianza» que el club ha depositado en él con la renovación. «Es el reconocimiento de que puedo ser útil en este proyecto». Una etapa que no ha iniciado hoy Javier Carpio, declarado transferible por el club la pasada semana pese a tener un año de contrato. La entidad albiazul han anunciado que el lateral derecho dispone de «una semana más» de permiso mientras el futbolista trata de encontrar una salida.

Los aficionados, mientras tanto, se lo toman con paciencia, cuando no con inquietud por la falta de incorporaciones a un plantel que ha abierto la puerta de salida a varios de los héroes del ascenso y que no ha dado entrada aún a ningún refuerzo de Primera. El club no ha realizado de momento ninguno de los 16 fichajes que el nuevo director deportivo, Sergio Fernández, anunció hace ya tres semanas. Mauricio Pellegrino, de hecho, no ha contado más que con diez jugadores para empezar los entrenamientos, más los que obligatoriamente han subido del filial.

Inquietud en la afición

Uno está declarado transferible (Carpio), otros dos apuntan a una cesión (Einar y Dani Iglesias), uno debe ganarse el puesto en pretemporada (Sergio Llamas) y otro no tiene garantizada su continuidad (Manu Barreiro), por mucho que el club le incluyera en la lista de futbolistas que siguen. Lo hace por el momento. En esta tesitura, únicamente seis de los once parecen seguros en la plantilla que afronte el campeonato en Primera: Fernando Pacheco, Laguardia, Raúl García, Manu García, Kiko Femenía y Toquero. Faltan los 16 refuerzos anunciados para cuadrar cifras.

Justificada o no, esa inquietud asoma en el seguidor albiazul. Es un escenario anómalo, comparable solo al vivido en el verano de 2011, pero con un contexto radicalmente diferente. Aquella fue la primera temporada del Baskonia en Mendizorroza. Entró a finales de junio y a estas alturas de verano aún no tenía ni entrenador ni director deportivo. Descartado Amorrortu, la apuesta inicial, que se decantó por el Athletic, todavía dudaba entre Javier Zubillaga y Dani Barroso para confeccionar el proyecto. Finalmente se decantaría por el segundo, que contrató a Luis de la Fuente para el banco. Fue la única vez que el Alavés aún no había acometido fichajes un 10 de julio.

Los primeros llegaron el día 20, cinco de una tacada: Sendoa, Azkorra, Quintanilla, Denis y Luis Prieto. Fichajes que elevaron a trece el número de jugadores del primer equipo en una pretemporada que había arrancado en precario, con solo ocho. El precipitado proyecto no llegaría a buen puerto. De la Fuente fue destituido en la jornada 10, pero el conjunto tampoco rindió después a las órdenes de Granero.

Trabajo sin frutos

En 2012 ya eran ocho los fichajes realizados a estas alturas para una temporada que acabó en el ascenso a Segunda, de la mano de Natxo González, ya con Zubillaga en la dirección deportiva. Para el estreno en Segunda, en 2013, eran tres y las dos últimas campañas ya había seis refuerzos. El año pasado fueron Pau Torres, Estrada, Carpio, Pelegrín, Sergio Mora y Kiko Femenía, los últimos cuatro con el claro sello del entrenador, José Bordalás.

Sergio Fernández y Mauricio Pellegrino se afanan en ello, tanto en el fútbol nacional como en el internacional, pero el trabajo destajista que están llevando a cabo en las oficinas de Mendizorroza no ha cristalizado aún de manera oficial. Con algunas claves importantes. El músculo económico, por ejemplo. «Nosotros vamos a tener más dinero para fichar, pero los demás también. Y los jugadores van a encarecerse, lo que antes valía dos ahora vale cuatro», explicó Sergio Fernández en su presentación, consciente de que, pese a que el nuevo marco televisivo amplía las opciones albiazules, el club sigue estando en la zona baja de Primera en cuanto a capacidad adquisitiva.

Los contactos con los equipos grandes de Primera tampoco están fructificando. «Lo que no nos ofrecen no está dentro de nuestros parámetros y los que nosotros queremos no están por la labor de venir», apuntó el director deportivo albiazul entonces. Admitió una propuesta al madridista Borja Mayoral, por ejemplo, «pero le pretenden muchos equipos a nivel nacional e internacional». El delantero ‘merengue’ parece ahora cerca del Wolfsburgo alemán.