El Correo
Alavés

La pelea continúa en el límite

Los futbolistas del Alavés saludan desde el centro del campo tras la victoria frente a la Ponferradina, la tercera consecutiva en la Liga
Los futbolistas del Alavés saludan desde el centro del campo tras la victoria frente a la Ponferradina, la tercera consecutiva en la Liga / Rafa Gutiérrez
  • El triunfo del Nástic obliga al Alavés a ganar al Bilbao Athletic si quiere depender el domingo de sí mismo para lograr el ascenso

No hubo ayudas exteriores. Ni en forma de victoria de Osasuna para convertir la fecha de hoy en el "día D" del ascenso ni como empate, que también hubiera allanado el camino del Alavés. Así que le pelea continúa en el límite en la jornada de hoy, donde la escuadra albiazul necesita imponerse en su visita al Bilbao Athetic –salvo derrota del Leganés en Oviedo– para depender el domingo de sí mismo con el objetivo de cerrar la temporada en Mendizorroza ante el Numancia. Es decir, para evitar que el espinoso compromiso de la jornada final en Tarragona se convierta en decisivo.

Antes de conocer el resultado del choque disputado anoche, Bordalás ya recordaba que el duelo ante el Bilbao Athletic se convierte en el «partido más importante del año» para la escuadra albiazul y también mostró su confianza en el estado del equipo. «Se nota que ya es algo especial, pero creo que la plantilla se encuentra tranquila, creo que controlando bien. No veo ansiedad y sí mucha ilusión», explicó. Una cuestión a la que contribuye, según el preparador albiazul, «la veteranía de muchos jugadores; pienso que estas cosas se están manejando bien desde dentro», recalcó.

«Dejar cualquier euforia»

A partir de ahí, como ya advirtió tras el choque frente a la Ponferradina, no espera ninguna concesión por parte del filial rojiblanco, pese a que se trata de un conjunto ya descendido. «Todos sabemos que el Bilbao Athletic es un buen equipo que ha hecho grandes partidos y ha tenido derrotas que no ha merecido», recordó. También quiso mantener la cautela habitual ante el desenlace liguero. «Esto es fútbol y tenemos ejemplos cercanos de cómo el Atlético de Madrid perdió en Levante cuando se jugaba la Liga o cómo el Barcelona tenía todo hecho y tuvo que sufrir hasta el final». En definitiva, solicitó una vez más que el equipo «deje cualquier euforia» y se dedique a realizar el trabajo que le ha traído hasta aquí. Con tres triunfos consecutivos ante Valladolid, Alcorcón y Ponferradina y una serie de cinco partidos en los que solo ha encajado un gol. Además, con síntomas de entereza física y mental para afrontar los partidos que culminarán un ejercicio hasta ahora sobresaliente.

Bordalás ni siquiera dio la convocatoria –el equipo realizará esta mañana una suave sesión en Ibaia– y tampoco ofreció pistas sobre el once. Ante la acumulación de partidos en siete días, sí apuntó que «si vemos que algún jugador necesita descanso se lo daremos», aunque insistió en que se trata solo de pensar en el choque de hoy. «Este partido es el siguiente, el más importante y el más difícil», reiteró, en relación con la necesidad de centrarse en lo que suceda hoy en Lasesarre. Con un cambio de escenario sobre lo habitual en el Bilbao Athletic, al que no dio mayor importancia. «Para mí no tiene trascendencia, algunos de nuestros jugadores ya han disputado partidos allí», puntualizó. En un campo donde se espera una nutrida presencia de seguidores albiazules tanto en las gradas, como fuera debido al boicot realizado por Iraultza 1921 a consecuencia de los 30 euros que el Athletic ha fijado como entrada mínima para este duelo.

Trivote o dos mediocentros

En lo deportivo se esperan pocos cambios en la alineación, más allá de la esperada vuelta al once de Mora, sancionado el pasado fin de semana. A priori, la única duda reside en si Bordalás mantendrá el trivote que ha utilizado en los últimos partidos fuera, con Bernardello y Manu García también en el eje, o se quedará en dos mediocentros. De ello podría depender que Kiko Femenía arranque el partido en el lateral derecho o se incorpore a la posición de extremo. Ante un adversario donde la fortaleza y calidad del trío formado en el centro del campo por Vesga, Unai López y Aketxe es posiblemente su mejor baza.

Para el Alavés, además del obligado sacrificio colectivo, las buenas noticias en las últimas jornadas han llegado también desde la zona de ataque, donde Juli y Dani Pacheco, ambos en notable forma, se han encargado de añadir picante y goles a una escuadra a la que nunca le sobran los recursos ofensivos. Aguarda esta noche otro de esos encuentros en el alambre. Frente al colista, pero con la certeza de que solo una victoria permitirá no salirse de la línea recta hacia el ascenso.