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Alavés
Raúl García celebra junto a Dani Pacheco el tanto de este último ante el Valladolid (1-2) en el choque de la primera vuelta.
Raúl García celebra junto a Dani Pacheco el tanto de este último ante el Valladolid (1-2) en el choque de la primera vuelta. / Igor Aizpuru

alavés - valladolid, a las 12.00h

Exigencia en Mendizorroza

  • El Alavés, fuera provisionalmente del ascenso tras el triunfo del Nástic, busca acabar con la dinámica negativa

Exigencia en Mendizorroza. Aunque la jornada sabatina no resultó mala colectivamente para los intereses albiazules -derrota del Oviedo y empate de Osasuna en casa- el triunfo del Nástic en Almería dejó ayer provisionalmente fuera de los puestos de ascenso a un Alavés que quiere hoy reaccionar para dejar atrás la dinámica negativa de resultados en las últimas jornadas. Tras 21 semanas consecutivas entre el primer y segundo puesto, el conjunto albiazul afronta ante el Valladolid el reto de aguantar la presión y mantenerse en las posiciones de privilegio. Como ya sucedió en la visita al Córdoba, en una situación idéntica hace apenas mes y medio, el conjunto vitoriano se ve de nuevo en la encrucijada. Una de las seis que, según apunta la trayectoria del campeonato y el equilibrio vigente, le quedan en su intento de regresar a la Primera División.

La cuenta atrás arranca esta mañana en un duelo al que el Alavés llega «con necesidad de ganar», como dejó claro Bordalás en su comparecencia previa al choque, y al que ayer se unió un matiz más de obligación tras la victoria del conjunto tarraconense en el estadio de los Juegos del Mediterráneo. Por una cuestión clasificatoria, la primordial a estas alturas, pero también con el objetivo de evitar que el virus de la duda acompañe al equipo en los próximos días. Una escuadra albiazul que ha mantenido en todo momento el nivel competitivo, más allá de mejores y peores partidos, como el último de Mallorca, y quiere ahora que su constancia se vea recompensada con un resultado.

El Alavés aspira en realidad a romper de una tacada varias estadísticas negativas que le han llevado a perder ventaja sobre sus adversarios directos. Los cinco empates consecutivos en Mendizorroza, a los que hay que sumar la racha actual de cuatro encuentros sin ganar y tres sin anotar un solo gol. Del único momento complicado de la temporada, los seis duelos sin victoria en el inicio de la segunda vuelta, el conjunto de Bordalás salió con seis puntos consecutivos en Córdoba y Albacete. Ahora, la inteción es dar otro estirón cuando se acerca el momento definitivo de la temporada y los errores comienzan a pagarse caro.

Borda y trivote en el aire

No suelen existir grandes sorpresas en este Alavés, que se maneja con doce o trece jugadores, aunque en esta ocasión se añadirá otro futbolista, Aritz Borda, que suplirá al sancionado Sergio Pelegrín. Sí se da una circunstancia especial. La opción de continuar o no con un trivote en el centro del campo que ha deparado solidez defensiva a la par que complicaciones para pisar el área contraria con frecuencia.

La lógica apunta a que el trío formado por Mora, Manu García y Bernardello -que ha participado en cinco de los seis últimos duelos- se romperá hoy. Bordalás decidió mantenerlo en Mendizorroza ante el Elche -un rival directo en la tabla en ese momento-, pero la situación podría cambiar frente al Valladolid en un choque donde asumir riesgos puede convertirse en necesario. A priori, Mora y Manu García, los dos habituales toda la temporada, cuentan con más posibilidades de continuar en el once, aunque cualquier combinación parece posible.

Un conjunto inicial donde hay que despejar algunas otras incógnitas importantes. En principio, si no hay sorpresas, Carpio regresará al lateral diestro de la defensa albiazul tras superar su lesión. Y en la parte ofensiva, las variables son múltiples. Aunque no parece difícil que se repita la variante utilizada ante el Tenerife, con Manu Barreiro y Juli en el centro del ataque. Para dejar unas bandas que ocuparían Toquero y Dani Pacheco. Al malagueño, irregular durante todo el ejercicio pero en varias ocasiones decisivo, le tocará tirar del grupo en el capítulo de la creatividad y el desborde. En Valladolid, en la primera vuelta, llegó su último gol.

Vuelve Alberto a Vitoria

Frente a un adversario, el Valladolid, que se presenta en Vitoria en uno de esos momentos de la temporada donde su rendimiento resulta imprevisible. Alberto, que tomó las riendas del equipo pucelano la pasada semana y hoy vuelve al estadio donde trabajó la pasada temporada, ha incidido desde su llegada en recuperar la intensidad. En definitiva, uno de esos síntomas de que el equipo pucelano no ha ofrecido el rendimiento esperado. De hecho, todavía necesita algún punto más para asegurar la categoría, algo impensable en el inicio de la campaña. Es decir, la cruz en una moneda donde el Alavés representa la cara. Un triunfo hoy corroboraría las diferencias.