El Alavés se recrea con su futuro

Sigue en directo el Málaga-Alavés de Liga Santander./
Sigue en directo el Málaga-Alavés de Liga Santander.

El conjunto albiazul, que encarriló el partido en el minuto 2, disfrutó de un segundo tiempo de puro espectáculo con los golazos de Ibai y Demirovic

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

La función que se anunciaba en La Rosaleda no ofrecía grandes alicientes para cautivar a los curiosos o a los seguidores imparciales. Ni siquiera para la hinchada local, cansada de acudir a un funerario 'déjà vu' en su propio templo. El encuentro incluso desprendía un cierto aroma a pretemporada, con las gradas medio vacías, canteranos en el césped y la afición esparcida por las terrazas y las playas. Pero sí se presentaba algo más atractivo para el Alavés, que al fin tiene un paréntesis para saborear la recta final de la Liga tras culminar su hazaña. Y es en encuentros como el de este domingo cuando el fútbol reserva sus pequeños placeres para los aficionados más tenaces. Y vaya si los hubo. Resulta casi imposible imaginar un espectáculo más dulce que el que ofrecieron Demirovic y, por encima de todos, Ibai en la segunda mitad.

El bosnio reapareció más de tres meses después de disparar las fantasías del alavesismo con su espectacular irrupción en la Copa ante el Formentera. No hay que olvidar que, con independencia de la magnitud del rival, los goles del joven delantero desvelaron entonces un descomunal talento rematador y de calidad en la definición. Aquellas primeras gotas del desconocido perfume que probó el Alavés se refrendaron en La Rosaleda con una preciosa diana, precedida de un desmarque de delantero de élite y un pase, el de Ibai, que lo plantó solo ante Andrés Prieto. La sangre fría hasta el último segundo y la vaselina tardarán en disiparse en el imaginario colectivo albiazul.

0 Málaga

Andrés Prieto; Rosales, Luis Hernández, Ignasi Miquel, Diego González; Lestienne, Adrián, Lacen (Iturra, m.64), Rolan (Bueno, m.81); Ideye (Borja Bastón, m.46) y En-Nesyri.

3 Alavés

Pacheco; Alexis, Ely, Maripán, Diéguez (Martín, m.46); Ibai, Diego Torres, Manu García, Víctor (Burgui, m.60); Demirovic, Guidetti (Wakaso, m.74).

Goles.
0-1, M.3: Manu García. 0-2, M.67: Demirovic. 0-3, M:69: Ibai.
Árbitro.
José Luis González González (Comité Castellanoleonés). Amonestó a los locales Diego González (m.60) y Rosales (m.79), y al visitante Diéguez (m.34).
Incidencias.
Partido de la trigésima sexta jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio de La Rosaleda ante 14.024 espectadores.

La función que se anunciaba en La Rosaleda no ofrecía grandes alicientes para cautivar a los curiosos o a los seguidores imparciales. Ni siquiera para la hinchada local, cansada de acudir a un funerario 'déjà vu' en su propio templo. El encuentro incluso desprendía un cierto aroma a pretemporada, con las gradas medio vacías, canteranos en el césped y la afición esparcida por las terrazas y las playas. Pero sí se presentaba algo más atractivo para el Alavés, que al fin tiene un paréntesis para saborear la recta final de la Liga tras culminar su hazaña. Y es en encuentros como el de este domingo cuando el fútbol reserva sus pequeños placeres para los aficionados más tenaces. Y vaya si los hubo. Resulta casi imposible imaginar un espectáculo más dulce que el que ofrecieron Demirovic y, por encima de todos, Ibai en la segunda mitad.

El bosnio reapareció más de tres meses después de disparar las fantasías del alavesismo con su espectacular irrupción en la Copa ante el Formentera. No hay que olvidar que, con independencia de la magnitud del rival, los goles del joven delantero desvelaron entonces un descomunal talento rematador y de calidad en la definición. Aquellas primeras gotas del desconocido perfume que probó el Alavés se refrendaron en La Rosaleda con una preciosa diana, precedida de un desmarque de delantero de élite y un pase, el de Ibai, que lo plantó solo ante Andrés Prieto. La sangre fría hasta el último segundo y la vaselina tardarán en disiparse en el imaginario colectivo albiazul.

Ese destello entre Demirovic y el extremo bilbaíno, que estuvo pletórico, desencadenaron un auténtico vendaval ofensivo del Alavés. El equipo vitoriano se atrevió con todo, visto que su adversario era un cadáver con una pequeña capa de maquillaje y que su liberación era ya absoluta tras certificar la permanencia. Y es que todo lo que antecedió al 'show' del tramo final apenas se resumía en los dos primeros minutos de partido. El canterano Víctor López, que debutó en Primera, lanzó un centro que tenía como destinatario a Guidetti. El sueco se pasó de frenada e Ibai, que asomaba desde segunda línea, no llegó a tiempo. La pelota se paseó por toda la defensa malagueña hasta que la recogió Manu García, que incluso tuvo tiempo de controlar, perfilar su cuerpo y marcar. Apenas había arrancado el duelo y ya parecía sentenciado.

Lanzados

La falta de respuesta del Málaga y la comodidad del Alavés eran tan evidentes que los albiazules se atrevieron con algunas frivolidades difíciles de explicar. La más llamativa fue que Ibai, que ha llegado a depurar un golpeo de lujo con el exterior de su pierna derecha, ejecutara un córner con la izquierda. El resultado fue un poco calamitoso. Pero es que el bilbaíno estaba lanzado, puede que incluso en su apogeo. Emergió por el centro para canalizar el juego, picó media docena de balones en busca de Guidetti y comenzó a cocer la asistencia del segundo gol a Demirovic desde el minuto 20. De no ser por el fuera de juego, habría firmado un calco idéntico. El pase fue quirúrgico y la ejecución, más propia de un asesino a sueldo que de un chaval que acumulaba dos testimoniales minutos en Liga.

La traicionera sensación de superioridad del Alavés estuvo a punto de causarle un pequeño disgusto al final del primer tiempo. El conjunto albiazul sufrió una especie de astenia primaveral que se reflejó en un fallo de coordinación entre Pacheco y Ely en una salida, además de un error de cálculo de Diéguez al medir la carrera con En-Nesyri. El central, de hecho, se jugó la expulsión con un posterior manotazo a Lestienne. Abelardo vio que no era su día y apostó sobre seguro con Martín al descanso.

Guidetti acabó frustrado

Los minutos pasaban y a veces resultaba imposible disimular algún bostezo. En ello se empeñaba Guidetti, que se llevó un regalito de cada uno de los defensores del Málaga. Pese a ello, el sueco fue quien mejor dirigió las operaciones en ataque, con una visión de juego impecable y unas aperturas a la banda que eran una verdadera delicia. En una de ellas, reprendió a Demirovic, después de que el bosnio se empeñara en disparar cuando él llegaba fresco y sin marca a escasos metros. Guidetti acabó desquiciado y quizás pecó de visceral, pero lo cierto es que no le faltaba razón.

Quién sabe si la bronca despertó al balcánico, que empalmó sus cables con los de Ibai para firmar una conexión espectacular. Y es que solo dos minutos después del gol de Demirovic, el bilbaíno lanzó un misil con la zurda a la misma escuadra de Andrés Prieto, quien al menos pudo decir que fue el mejor espectador de uno de los grandes goles de la temporada. Incluso las gradas se pusieron en pie para rendir tributo al precioso tanto. Pero la nueva sociedad no se quedó ahí. Ibai puso otro balón en la cabeza del bosnio, que obligó al portero a lucirse, y después realizó un ajustado disparo que se marchó fuera a cinco minutos del final.

El Alavés saboreaba el triunfo y se frotaba las manos con su futuro. El Málaga lo aprovechó para intentar acercarse, aunque se topó con un Pacheco sideral. Miquel, con un cabezazo desviado por una mano providencial, y Borja Bastón, a quien el extremeño no cedió ni un solo centímetro de portería, pusieron rostro a la impotencia andaluza. A los albiazules, mientras tanto, apenas le cabía la sonrisa en la boca.

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