Fútbol

Ideas admirables con la gasolina justa

Rodrigo Ely despeja la pelota. / Jesús Andrade

El Alavés, lúcido hasta que se le agotó el oxígeno, supera al Leganés en el primer tiempo y cobra el pulso para el inicio de Liga

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

Al Alavés todavía se le resiste dar con el partido que sirva como referencia antes de iniciar el campeonato de Liga. Ante el Leganés, al menos, mostró su versión más reconocible y lúcida durante buena parte de la primera mitad, cuando superó de forma clara al equipo ‘pepinero’ y decantó el encuentro con rapidez. La tropa de Zubeldía carburaba al fin como nunca antes en lo que va de verano, pero el combustible le jugó una mala pasada y apenas pudo desplegar sus escudos a la espera del pitido final, que se le hizo eterna. El duelo, que finalizó con derrota en los penaltis, mostró las ideas más prometedoras de los vitorianos, aunque también la necesidad de ajustar los niveles de oxígeno para arrancar el curso el viernes de la próxima semana en el mismo escenario.

1 Leganés

Champagne, Bustinza, Diouf, Mantovani, Raúl García, Morán, Gumbau, Eraso, El Zhar, Szymanowski, Guerrero. También jugaron Cuéllar, Gallardo, Mauro, Muñoz, Rico, Rubén Pérez, Mozo, Omar, Gabriel, Sergio, Leonardo y Junior.

1 Alavés

Pacheco, Víctor López, Maripán, Ely (Diéguez, min. 46), Héctor, Manu García, Wakaso, Enzo (Katai, min. 65), Romero (Burgui, min. 82), Pedraza (Krsticic, min. 82), Santos (Demirovic, min. 74).

GOLES.
0-1. M. 9. Pedraza; 1-1. M. 82. Leonardo.
ÁRBITRO.
González González.
INCIDENCIAS.
Cerca de 3.000 aficionados en Butarque.

Es probable que el extenuante ‘stage’ que ha llevado a cabo el Alavés le pasara este miércoles factura en Butarque. Los jugadores, de hecho, finalizaron exhaustos la concentración en Alicante, con sesiones dobles, un calor asfixiante, un viaje relámpago a Turquía y un exigente encuentro contra el Levante. Pero los albiazules exhalaron al fin un suspiro de alivio al ver la capacidad futbolística del equipo de Zubeldía durante los primeros 40 minutos, sobre todo por los motivos de optimismo que partieron desde las botas de Wakaso, Pedraza y, sobre todo, Óscar Romero.

El paraguayo está decidido a dejar a un lado su posible salida y convertirse en una pieza fundamental en el ataque vitoriano. El mediapunta, que partió como titular desde la banda derecha, desplegó una extensa variedad de detalles técnicos, encaró a todos los que se le pusieron por delante, se mostró en su plenitud física y, además, firmó la asistencia del único gol del Alavés. Romero había avisado ya de manera tímida antes de servir en bandeja el tanto a Pedraza con un pase de cirujano. Pero el centrocampista no se conformó con eso y continuó como un puñal por la banda hasta que se le agotó el carburante.

Bajón sintomático

El bajón que protagonizó el paraguayo fue sintomático y se extendió a todo el equipo. Los albiazules perdieron la clarividencia que mostraron durante la primera mitad y siempre fueron un paso por detrás del Leganés. Los desmarques no eran tan efectivos, la circulación bajó un par de marchas y el conjunto pepinero encontró motivos para tomar impulso y buscar el empate. No puede decirse que el Alavés sufriera en exceso durante los segundos 45 minutos, sólido en la defensa colectiva y serio en el plano táctico. Pero algunos errores, fruto quizás del cansancio y la falta de tensión, dieron alas a los de Asier Garitano, que terminaron el partido más enteros y se encontraron con el gol de Leonardo a solo ocho minutos del final.

El Alavés trató de estirarse con Burgui y la delantera formada por Demirovic y Katai, prometedora por su calidad y talento, pero todavía muy inconsistente. La superioridad física que habían mostrado Manu García y Wakaso se había evaporado y los pequeños destellos no sirvieron para deslumbrar al Leganés, que contaba además con el aliento de su público. El duelo tuvo que decidirse en los penaltis para que el Trofeo Villa de Leganés no quedara vacante. Y fue entonces cuando los madrileños se mostraron mucho más acertados, al convertir todos los lanzamientos desde los once metros -Rubén Pérez, Mozo, Rico y Leonardo fueron los encargados de ejecutar a Pacheco-, mientras que Wakaso y Héctor enviaron sus oportunidades a las nubes. Solo Katai y Manu García acertaron.

El Alavés recolectó algunos motivos que alimentarán la esperanza y el optimismo para los próximos días, y es probable que el equipo tome una forma más reconocible cuando se sacuda el sobreesfuerzo que ha realizado en su pretemporada. Los duelos ante el Numancia y el Logroñés, en los que el cuadro de Zubeldía se mostró espeso y plomizo, parecen ya pertenecer al pasado y los albiazules deben ahora encontrar la fórmula para no desmoronarse en el segundo tiempo.

Y es que tras la reanudación, el choque ante el Leganés pareció un calco al que protagonizaron el Alavés y el Levante en Elche. Los vitorianos, al menos, saben ya lo que se encontrarán cuando comience la Liga, y cuentan con la certeza de saber cómo tratar con los adversarios de su talla.

Fotos

Vídeos