Historia del Deportivo Alavés
El Deportivo Alavés nació el 23 de enero de 1921 al modificar su anterior denominación, 'Sport Friend's Club'. Su andadura deportiva comenzó de inmediato, la temporada 1920-21. Inicialmente militó en la serie B, correspondiente a la competición vizcaína, que llegaría a ganar con los años. En sus albores se hizo con los servicios de ilustres de la talla de Ciriaco, Quincoces, Antero, Roberto y Modesto, que fueron sus primeros internacionales al ser convocados incluso para participar en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam.
El Alavés estaba llamado a lograr grandes triunfos y, ya en su octavo año, estuvo a punto de conseguir el ascenso a la ansiada Primera División, cuando se quedó a las puertas de la promoción tras una amarga derrota ante el Betis. Sólo un ejercicio más tarde, en la temporada 1929-1930, los alavesistas lograrían subir a la categoría más alta del fútbol español. Fue el primer ascendido desde Segunda.
Los primeros años en la categoría reina no fueron fáciles y tras dos en los que el Alavés se quedó a las puertas del descenso, en la temporada 1932-33, se dio de bruces con la Segunda División. Sin embargo, la pérdida de la categoría no fue el peor de los males ya que en los siguientes años la escuadra vitoriana sufrió una crisis económica y deportiva que duró tres campañas. El éxodo de muchos jugadores provocó que se debilitara la plantilla y el Glorioso descendió a Tercera. E incluso su existencia corrió peligro.
Tras el parón deportivo por la guerra, el Alavés quedó excluido de Segunda División y militó en el Campeonato Regional. Y ahí siguió hasta la temporada 1943-44, cuando la reforma de la Federación Española de Fútbol lo encuadró en Tercera. Fue al año siguiente cuando conquistó su primer título nacional, la Copa Federación.
Tras unos años en Segunda, el Alavés retornó de nuevo a Primera en 1954, acontecimiento del que disfrutó sólo dos años, y a partir de los cuales surgió una crisis de mal juego que le devolvió a Tercera División y que, incluso, en 1966, le puso otra vez al borde de la desaparición.
En la temporada 1967-68, el Alavés recuperó la ilusión de la mano del secretario técnico Puskas, cuyo liderazgo elevó el número de socios hasta los 4.000. Sin embargo, la euforia duró poco, porque en tan sólo dos años cayó de nuevo a Regional. Más tarde, en el largo trayecto por la Segunda División, alcanzó sendas veces los cuartos de final de la Copa, en las temporadas 1977-78 y 1978-79, en las que cedió frente al Barcelona y el Valencia.
En junio de 1983, tras haber logrado la Liga anterior evitar el descenso por impagos del Burgos, el Alavés bajó a Segunda B, donde se mantuvo hasta la campaña 1985-86, en la que descendió por moroso. Así es como el equipo comenzó la 86-87, en Tercera, división en la que permaneció cuatro. Una travesía por el desierto.
Fue en la campaña 1989-90 cuando encontró un punto de inflexión al tomar sus riendas un nuevo grupo de empresarios, tras un tiempo donde se corrió verdadero riesgo de disolución. Con Juan Arregui como presidente y Gonzalo Antón de hombre fuerte de la casa, y tras la disputa durante cinco temporadas consecutivas de los 'play off' por el ascenso a Segunda, lo logró en Jaén el 21 de junio de 1995 comandado por Jesús Aranguren en el banquillo. Tres años más tarde, el 3 de mayo de 1998, y tras batir el récord de puntos de Segunda (82), obtuvo su tercer ascenso a Primera en Mendizorroza y ante el Rayo Vallecano, al cabo de 42 años del anterior. Un premio a un trabajo duro y constante efectuado durante el año, donde se consiguió ganar al Barcelona (1-0 en Mendizorroza y 0-1 en el Nou Camp, ambos goles de Nan Ribera) o al Valencia en Mestalla (0-2). El Alavés pasó a ser uno de los equipos más interesantes para los jugadores, dado su liquidez de pagos y sus excelentes resultados.
Fue entonces, al final de la campaña 1999-2000, en la que quedó segundo en Primera, cuando el Deportivo Alavés alcanzó su mayor hito histórico: el pasaporte para la Copa de la UEFA. El equipo rindió honor a sus socios vistiendo una camiseta con los nombres de los abonados y no le daría mal resultado ya que llegó a la final europea, el 16 de mayo de 2001, en la que se enfrentó al Liverpool en el que es considerado el mejor partido de esta competición y el décimo en la historia del fútbol continental. En Dortmund cayó el Alavés por 5-4, un partido que se resolvió con gol de oro, marcado por el albiazul Geli en propia puerta.
Cabe destacar la gran actuación de Javi Moreno, determinante en el éxito del Alavés esa temporada tanto en la Liga, donde consiguió 33 goles, como en la UEFA. El Alavés aún hoy es el equipo que más tantos ha conseguido en una temporada en la historia de la Copa de la UEFA, con 36, además de ser el primero en jugar una final en el año de su estreno. Por otra parte, recibió el Premio a la Mejor Afición de Europa 2001 de manos de la UEFA.
En la temporada 2002-2003, tras fichar a hombres de la calidad de Dutruel, Abelardo o Luis Helguera, también intervino, por segunda ocasión, en la Copa de la UEFA. Esta vez cayó en segunda ronda contra el Beşiktaş turco y después, ya en la Liga, bajó a Segunda al término de un pésimo ejercicio.
El primer año en la nueva división, con Pepe Mel en el banquillo, el equipo se mostró irregular, pero llegó con opciones de ascenso para la última jornada. El Alavés jugó en Eibar, ganó el encuentro, aunque la victoria del Getafe en Tenerife impidió su ascenso. El Alavés, tras mucha rumorología, cambió de manos accionariales: Gonzalo Antón vendió el 51% del club al ucraniano Dmitry Piterman en el verano de 2004.
Tras un ascenso y permanecer otro año en Primera, el Alavés bajó al cabo de una campaña de escándalos protagonizados por Piterman. La Segunda división echó a andar para él salpicada de aspectos extradeportivos que afectaron al grupo, el cual sólo sumó 30 puntos de los 63 posibles en la primera vuelta. La afición pidió a gritos la dimisión del máximo dirigente.
Tras unas complicadas negociaciones, en verano de 2007, Fernando Ortiz de Zárate se convirtió en presidente del Deportivo Alavés. El club arrastraba graves problemas económicos debidos a la mala gestión de Dmitry Piterman, por lo que se acogió a la Ley Concursal.
Durante la temporada 2007-2008, el club fichó a jugadores jóvenes y a Josu Uribe como entrenador con el objetivo de mantener la categoría. Los malos resultados y la poca consistencia que el equipo mostró fuera de casa hicieron que Uribe fuera cesado. El club fichó a José María Salmerón como nuevo técnico, que logró la permanencia en Segunda División en la última jornada, tras la histórica remontada contra la Real Sociedad (3-2, minuto 94) -el gol de Toni Moral es ya uno de los momentos de mayor éxtasis en la historia albiazul- y triunfo final en Vigo (2-3).
En la temporada 2008-9, tras permanecer numerosas jornadas en puestos de descenso y con su economía maltrecha, el Alavés se precipitó a Segunda B. La 09-10 comenzó con ánimos renovados y el ascenso como objetivo, pero después de un ejercicio titubeante, el equipo se quedó sin promoción al perder en la última jornada en Vitoria con el Pontevedra (0-1). Para entonces la sociedad anónima deportiva ya había cambiado otra vez de manos. Ortiz de Zárate vendió parte de sus acciones a Alfredo Ruiz de Gauna, nueve presidente al participar también en una ampliación de capital social que sólo cubrió un tercio del total.
La nueva temporada 2010-2011 comienza con la celebración del 90 aniversario del club y la pretendida aspiración de subir a Segunda.