Copa del Rey

El Formentera prefiere fichar jugadores sin novia para que puedan compartir piso

Los jugadores del Formentera posan tras un entrenamiento. /Ignacio Pérez
Los jugadores del Formentera posan tras un entrenamiento. / Ignacio Pérez

El club balear, que hoy recibe al Alavés, paga sueldos entre 8.000 y 20.000 euros y potencia que sus futbolistas lleguen sin pareja a la isla por los graves problemas de vivienda

Javier Ortiz de Lazcano
JAVIER ORTIZ DE LAZCANO

Xicu Ferrer, el presidente del Formentera, lucha cada verano con el mercado de pisos de alquiler de la isla. Es una batalla durísima. El pequeño territorio tiene 21 kilómetros de extremo a extremo. Hay censados 12.000 habitantes, que se elevan a 50.000 en los meses de temporada alta. Los precios se disparan y no puede meter en cada casa a un futbolista. Están obligados a compartir pisos. «El club intenta fichar preferiblemente jugadores solteros o que vengan sin pareja», explica el capitán, el portero Marcos Contreras, que desembarcó hace seis años con el equipo languideciendo en Regional.

Ferrer, de 34 años, llegó hace dos al cargo. Hoy su club volverá a vivir el partido más importante de la temporada. Ese honor parecía reservado a la visita del Athletic Club a su estadio (que no se llenó). Pero tras eliminar a los vizcaínos, el nuevo reto histórico es hacer lo mismo con el subcampeón de Copa. El Alavés no está dispuesto a dar tantas faclidades como su vecino.

«Los jugadores saben lo que hay, que aquí es complicado venir si lo haces con tu pareja o tus hijos», señala el presidente del Formentera

El joven presidente tiene muy claro el camino que debe seguir su club. «Nos gastamos al año 90.000 euros en alquileres de pisos», una cantidad de tremenda envergadura para un club con 900.000 euros de presupuesto y que tiene un costo de plantilla de 250.000.

La vertiginosa expansión de Formentera como destino turístico de calidad y tranquilidad son un quebradero de cabeza para el club. «El problema es que nadie quiere alquilar un piso para todo el año. Prefieren hacerlo por los cuatro meses de verano, que sacan más», relata Tito García Sanjuán, el entrenador. Su piso de 75 metros cuesta 1.200 euros al mes.

El formentera dio la campanada en SAn Mamés, al eliminar al Athletic en la anterior eliminatoria de Copa.
El formentera dio la campanada en SAn Mamés, al eliminar al Athletic en la anterior eliminatoria de Copa. / Fernando Gómez

«Los jugadores llegan en verano y buscarles un piso en el que vivir puede ser ruinoso», añade el presidente, que conoce bien el sector. La víspera al partido contra el Athletic, por ejemplo, la pasó en la recepción del hotel Sa Volta, del que su hermana y él son dueños. «Entro a las 16.30 horas y salgo a las 24.00». Pone como ejemplo de el complicado mercado inmobiliario un caso vivido esta misma campaña. «Tuvimos que pagar 15.000 euros por tres meses por un piso en el que metimos a tres futbolistas».

Ferrer ha encontrado una solución a este problema aparentemente insoluble. El club se ha lanzado al mercado a alquilar pisos. Esta campaña controla siete. En ellos sitúa a jugadores por tríos, aunque hay excepciones como Michael, Samu Fernádez y Kike González, que viven con sus familias, y Garmendia, que lo hace sólo.

«Yo compartí piso los meses de verano, pero ahora estoy solo. Mi pareja vive en Bilbao. Me dicen que esto en invierno es un pueblo fantasma, pero he estado en Soria, Palencia y Socuéllamos, que no es que inviten a la fiesta» joseba garmendia

«Intentamos que vivan en grupos. Para eso es mejor que sean solteros o vengan sin pareja», dice el presidente. El capitán llegó aquí hace seis años. Comenzó viviendo sólo, pero ahora lo hace con dos compañeros, Juan Antonio Sevillano y Alejandro Bonilla. «Cada uno tenemos nuestra habitación y compartimos los espacios comunes».

Contreras está solo desde que rompió con su anterior pareja, «una vasca con la que me llevo de maravilla». El portero dice preferir «estar acompañado porque los meses de invierno aquí son duros». «Por eso el club prefiere jugadores sin pareja o que las dejen en su lugar de residencia».

El problema es que en este paraíso de la tranquilidad la mayor parte de los establecimientos hosteleros cierran a finales de octubre y no reabren hasta abril. El presidente asume que debe pagar un sobreprecio y busca soluciones. «Los jugadores saben lo que hay, que aquí es complicado venir si lo haces con tu pareja o tus hijos».

El Alavés debe romper la disciplina defensiva balear para no tener problemas en la vuelta.
El Alavés debe romper la disciplina defensiva balear para no tener problemas en la vuelta. / Fernando Gómez

Para no poner en peligro su estabilidad financiera, la próxima campaña llevará su estrategia hasta las últimas consecuencias. «Nos hemos hecho con cuatro apartamentos más. Tendremos un total de once. Tres jugadores en cada uno. Les diremos de forma rotunda 'esto es lo que hay'. Ficharemos jóvenes y dos o tres veteranos. El que llegue vendrá con la condición de venir solo. El que quiera traer familia que lo haga de diciembre a abril. En verano habrá tres jugadores por piso», explica.

Joseba Garmendia, (Basauri, 32 años) ha recorrido un amplio camino hasta llegar al Formentera. No será de la partida contra el alavés por una lesión. «Todos los que veníamos sabíamos cómo iba esto. Yo compartí piso los meses de verano, pero ahora estoy solo. Mi pareja vive en Bilbao, en donde trabaja. Me dicen que esto en invierno es un pueblo fantasma, pero he estado en Soria, Palencia y Socuéllamos, que no es que inviten a la fiesta». El atacante, además, tiene una meta a la que Formentera ayudará. Estudia a distancia segundo de Administración y Dirección de Empresas. «Disfruto con ello. Y éste es un buen sitio para estudiar tranquilo».

Al Estadi Municipal de Sant Francecs se llega por una estrecha carretera rural en la que si te encuentras con un automóvil de frente hay que apartarse. La plantilla entrena sobre la superficie de césped artificial. "Cuando llegué éste era un club totalmente aficionado", evoca el portero. Para que se ganara un sobresueldo, la junta le asignó dirigir a uno de los equipos de su cantera y limpiar los vestuarios. "Ahora sólo hago lo primero", explica.

Fichas muy modestas

El club es profesional, aunque sus sueldos son muy modestos. Lo explican con naturalidad el presidente y el entrenador. Los que más cobran son los atacantes Álvaro Muñiz y Bruno Vinicius, 20.000 por campaña.. La ficha más baja es de 8.000.

Gabriel Gómez se gana un extra en un trabajo tan poco recomendables para un jugador como el de camarero en un bar. «No me gusta», indica con franqueza García Sanjuán. Michael Romero es asistente social. Dailos Tejera dirige a otro de los equipos de cantera de la entidad. Esto agrada al técnico.

Y hay un último peligro en este paraíso de la tranquilidad que lleva a mal vivir al técnico. El medio de transporte más empleado en la isla son las motos. Hay decenas de empresas de alquiler de estos vehículos. Los futbolistas incluso negocian con el club que les ceda una. «No me gusta nada, sobre todo el verano, cuando hay tres accidentes por día. Ahora que hay mucha menos gente estoy más tranquilo», zanja García Sanjuán.

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