Leganés-Alavés

Cosquilleo ante el inicio de la aventura

La plantilla albiazul, durante el último entrenamiento de la semana que realizó ayer en las instalaciones de Ibaia.
La plantilla albiazul, durante el último entrenamiento de la semana que realizó ayer en las instalaciones de Ibaia. / Igor Aizpuru

El Alavés, con Pedraza como lateral izquierdo, arranca entre la ilusión y las dudas por su reconstrucción

Fernando Ruiz de Esquide
FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

Continúa el verano, pero por fortuna acaba el fútbol amistoso y preparatorio para dejar paso a la Liga. Después de seis semanas de trabajo físico y una pretemporada discreta, ni mejor ni peor que otras muchas en las últimas campañas, el Alavés y sus aficionados vuelven hoy a sentir el cosquilleo de la competición. De los puntos que cuentan igual en este estreno en Leganés, ante un rival directo por la permanencia, que en cualquier otra jornada de los próximos diez meses. La ilusión y las dudas se reparten espacio en la apertura de un conjunto albiazul en plena reconstrucción, aún con varias piezas por incorporar, y, además, un nuevo entrenador que necesitará tiempo para trasladar sus ideas al césped.

Luis Zubeldía debutará en el banquillo alavesista, al igual que Pedraza, Wakaso y Burgui lo harán en la titularidad. A ellos se unirán Pacheco, Rodrigo Ely, Manu García e Ibai -habituales en el once el anterior curso- y otros cuatro futbolistas que siguen en el plantel como Vigaray, Alexis, Sobrino y Santos, que el ejercicio pasado formaron parte de la segunda unidad. No es una suposición. Se trata de una alineación inicial que el entrenador argentino desveló ayer sin ningún pudor. «Nos conocemos todos y no tengo nada que esconder», subrayó.

Extremo reconvertido

Las decisiones valientes parecen presidir la primera etapa del preparador albiazul. La más llamativa, por lo que implica en todos los aspectos, será la inclusión de Alfonso Pedraza en el lateral zurdo. En esa parcela disputó la segunda parte del choque amistoso frente al Athletic y hoy repetirá. Un extremo reconvertido a última hora a defensa, lo que deja fuera del equipo a Héctor Hernández y sin convocar a Rubén Duarte, los dos elementos fichados para ocupar esa demarcación. Los futbolistas han hablado durante las últimas semanas de un técnico que dice «las cosas a la cara» y parece que decide en los mismos términos, sin paños calientes.

Un Alavés con trece jugadores del pasado ejercicio y nueve incorporaciones se presenta en Butarque a la búsqueda de los primeros trazos de su identidad. A priori, con la intensidad y organización por bandera. Una plantilla que por circunstancias ajenas, como la conclusión de las cesiones y las dificultades para competir en el mercado, y también propias -con los traspasos de Feddal y Edgar- en poco se parece a la del anterior ejercicio. En estas condiciones y mientras se trata de fraguar un equipo cohesionado, la capacidad competitiva y la necesidad de limitar los errores marcarán. A estas alturas no se puede demandar brillantez, pero sí oficio y eficacia para tratar de sobrevivir en unas circunstancias complicadas.

Burgui gana la derecha

Zubeldía despejó ayer las dudas sobre el once y dejó claro que Burgui ha ganado de inicio la batalla por la banda derecha, por la que también había transitado Óscar Romero en esta pretemporada. El preparador argentino, como ya había avanzado en las últimas semanas, se ha decantado finalmente por dos delanteros, Sobrino y Santos. Para el venezolano, que ha marcado cuatro de los nueve goles albiazules este verano, cada partido es una oportunidad porque el club busca todavía referencias ofensivas y, a priori, solo un buen arranque de temporada podría sostenerlo en el once. En el centro del campo, la pareja formada por Wakaso y Manu García, como parecía claro, tratará de ejercer de muro de contención y enlace con la zona ofensiva.

Para hacer frente a un rival que también se encuentra pendiente de cerrar los últimos fichajes y cuya pretemporada ha dejado similares dudas en Butarque. El conjunto madrileño, eso sí, cuenta con un Asier Garitano que durante varios años ha demostrado su capacidad para armar equipos sólidos e intensos, como lo hizo el pasado ejercicio para lograr la permanencia en las jornadas finales. En los últimos años, los partidos entre ambos equipos han resultado ásperos e igualados, a la espera de que aciertos o errores puntuales resuelvan para uno u otro lado. Si no hay sorpresas, otro asalto al límite se vivirá en este estreno, con el añadido de los 37 grados previstos para hoy en Leganés.

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