El Alavés B sucumbe ante el Cádiz B

El alavesista Fuentes intenta deshacerse de dos contrarios, ayer en Ibaia./J.Andrade
El alavesista Fuentes intenta deshacerse de dos contrarios, ayer en Ibaia. / J.Andrade

Un mal comienzo de partido, con dos encajados goles en los primeros diez minutos, deja muy tocado al equipo de Igor Oca

JON PINEDO

Solo le resta al filial apelar a la épica dentro de siete días en las instalaciones gaditanas de El Rosal. Incluso, ni ganar en feudo andaluz es suficiente. Deberá imponerse y zarandear al conjunto que adiestra Mere Hermoso para remontar una eliminatoria que se ha puesto casi imposible y colarse en la ronda definitiva para seguir soñando con militar la próxima temporada en Segunda B.

El técnico Igor Oca depositó una ilusión enorme en la previa y el conjuro de los albiazules era unánime, pero un equipo foráneo en ebullición ante un filial con una blandura irritante de salida decantó el enfrentamiento a las primeras de cambio. Una zozobra inicial que arrancó percutiendo por la banda Manu Sanchez para recoger Vallejo la asistencia y con un cabezazo picado anticipándose a la defensa asestar un severo zarpazo.

Un mazazo inesperado para trastocar cualquier táctica perfilada y que descontroló al equipo local. Entonados y con aplomo los visitantes, Vallejo pudo sorprender a Landeta acto seguido y Toño probó los reflejos del portero con un lanzamiento ajustado que repelió el guardameta alavesista.

Atropellado, el asedio del Cádiz se prolongó hasta culminar con un cabezazo en el segundo palo de Moisés para acogotar a un Alavés rígido y apagado. El central remachó tras peinar un compañero en el primer palo en una acción ensayada y perfectamente ejecutada.

Sin acierto local

Fue entonces cuando el filial albiazul trató de reponerse de un comienzo descorazonador, aunque la escuadra gaditana se posicionó bien en el campo y controló a su rival, evitando que se asomasen en ataque. Armados y con oficio, neutralizaron a una escuadra vitoriana sin frescura y justa de recursos. Solo fue capaz de prodigarse colgando balones, aunque fue un centro chut de De La Fuente lo que inquietó al seguro David Gil.

Con el partido encarrilado para los de Mere, el Alavés B tuvo dos chispazos para recortar distancias antes del descanso. Nacho primero, de cabezazo picado junto a la base del poste, y Pablo Álvarez, con un disparo de falta, obligaron a intervenir al cancerbero rival.

Tras el descanso, el Cádiz tuvo temple y oficio para frenar una salida alocada de los de Igor Oca, que buscaron desbordar, aunque, pese a su sacrificio, se vieron taponados y no pudieron frecuentar el área rival. Dos cabezazos de Erik Ruiz desviados resumieron el ataque de un filial atorado e inferior. Mientras, Toño, Saturday y el incisivo Vallejo manejaron opciones para certificar el pase a la última ronda.

Bajo el control y rigor gaditanos se finiquitó un partido donde fue evidente la manifiesta superioridad de la escuadra andaluza ante un Alavés que se resiste a verse apeado y no renuncia a protagonizar un choque espectacular para remontar una eliminatoria con claro color amarillo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos