Fútbol

El Alavés resuelve entre bostezos

Demirovic, que ha firmado tres goles en los dos partidos de su estreno en la eliminatoria ante el Formentera, recibe la felicitación de sus compañeros tras el tanto. /I. Aizpuru
Demirovic, que ha firmado tres goles en los dos partidos de su estreno en la eliminatoria ante el Formentera, recibe la felicitación de sus compañeros tras el tanto. / I. Aizpuru

Serio, pero muy impreciso, logra una plácida clasificación a cuartos de final de la Copa tras mejorar en una segunda mitad donde volvió a marcar Demirovic y Pedraza sentenció ante un rival voluntarioso

Fernando Ruiz de Esquide
FERNANDO RUIZ DE ESQUIDE

El Alavés, vigente subcampeón, volvió a colarse este miércoles entre los ocho mejores equipos de la Copa del Rey al resolver entre bostezos un trámite que eludió los extremos para quedarse en el terreno de la lógica. Ni al conjunto albiazul le dio para ofrecer alegrías en forma de juego vistoso frente a un adversario de la Segunda División B ni tras el 1-3 determinante de la ida permitió que la eliminatoria volviera al plano de las emociones. Serio, pero muy impreciso, sobre todo en una pobre primera parte, acabó por aprovechar el desgaste del adversarios y la diferencia de ritmo para hacer la diferencia con los tantos de Demirovic, el gran protagonista de esta ronda por sus tres tantos, y la sentencia de Pedraza en el descuento. Una tarde desapacible donde el retorno de Laguardia se convirtió en la gran noticia albiazul, mientras que John Guidetti, con algunas molestias físicas, deberá esperar para su estreno.

No resultaba sencillo encontrar motivación en un choque de estas condiciones, más aún tras el resultado de Formentera. Tampoco suele ayudar en estos casos la entrada masiva de futbolistas con pocos minutos y menor ritmo. Si a ello se añade una obligada alineación con cuatro centrales en la defensa -Alexis y Diéguez ejercieron de laterales de urgencia- y un único extremo puro (Víctor) con Wakaso en la izquierda, el puzzle alavesista ya avanzaba que las piezas encajarían con dificultad. Porque la pareja de centrales Laguardia-Ely resultaba de poco reconocible sobre el césped. A partir de ahí, experimentos en forma de oportunidades para buscar una clasificación sin sobresaltos. Como así sucedió, ante un Formentera voluntarioso pero prácticamente inofensivo. Cambiar el estrecho Sant Francesc por el amplio Mendizorroza rebajó el potencial ofensivo de un oponente que vive del balón parado y aumentó las dificultades para probar a Sivera, que solo se vio apurado en un centro al que no llegó Juanan antes del descanso.

2 Deportivo Alavés

Sivera; Alexis, Ely, Laguardia, Diéguez; Torres, Medrán; Víctor López, Sobrino, Wakaso; y Demirovic (Pedraza, min.77).

0 SD Formentera

Chechu; Javi Rosa, Kiko, Bonilla, Agus (Samu, min. 75); Álvaro (Adrián Riera, min. 54), Gabri (Puertas, min. 67), Nando; Bruno y Juan Antonio.

Goles:
1-0, min. 55: Demirovic. 2-0, min. 91: Pedraza.
Árbitro:
Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Sin amonestados.
Incidencias:
Partido de vuelta correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio de Mendizorroza ante 8.467 espectadores. El conjunto albiazul destinó la recaudación de la taquilla a cincuenta clubes convenidos.

Más ocasiones que juego

El Alavés se mostró sólido en la parte táctica del juego, con repliegues ordenados, sacrificio y sin menospreciar a un adversario de inferior categoría, pero hasta ahí llegó su trabajo durante muchos minutos. Con el balón, le volvió a costar demasiado hilvanar combinaciones de ataque con velocidad para desbordar a un Formentera que esperaba. Multitud de imprecisiones y falta de control ante la mínima presión, con pérdidas, algunas de ellas peligrosas. Es evidente que el eje del equipo, con un Dani Torres que sigue lejos de lo esperado después de mucho esperar ya, y un Medrán que sólo apareció en la segunda mitad, entra en colapso más de lo recomendable. Sin claridad para mover la pelota con rapidez hasta las bandas.

Aún así, el Alavés logró sumar más ocasiones que juego en una primera mitad donde apenas el granizo lograba entretener a los espectadores. Chechu desvió un buen disparo raso de Wakaso, otro de los pocos activos en estos momentos, mientras que Sobrino no acertó en el inicio en una volea clara que envió al portero ni después para meter la pierna y marcar ante un buen centro de Víctor. El delantero albiazul, de nuevo con más alboroto que producción, se desquitó después con un sutil pase para el 1-0 de Demirovic, aunque volvió al terreno de la fatalidad. Otro disparo cruzado, éste más complicado, que sacó el meta visitante y una vaselina bien ejecutada que se estrelló en el palo. Nadie le reprochará el entusiasmo de este miércoles, aunque antes del descanso ofreció un recital de despropósitos en los controles y los envíos. Sin dar continuidad alguna al juego.

1-0 y mayor control

Demirovic volvió a quedarse con el protagonismo al anotar el 1-0 y despertar a la grada de la prolongada anestesia. El Alavés había inoculado un sedante de grandes proporciones al partido y solo después de tomar ventaja pareció salir de su estado letárgico. El Formentera, que tocaba bien, por momentos con más criterio que los albiazules, quedaba reducido a cenizas cerca del área. Sin malicia ni pegada para convertir algunas jugadas con superioridad numérica en simples ocasiones. A cambio, comenzaba a llegar tarde a la presión y dejaba huecos que el conjunto vitoriano utilizaba para progresar con más libertad.

Instantes donde Alexis y Diéguez se aventuraban en ataque, Medrán entraba ya en juego con frecuencia y continuaba la tortura para Sobrino, que buscaba inaugurar su casillero de goles esta temporada. Lo consiguió, sin embargo, Pedraza, el único cambio que Abelardo introdujo. Una carrera por la izquierda y un disparo seco y cruzado que sorprendió a Chechu le permitió estrenarse y colocar el broche a una eliminatoria que el Alavés ha resuelto como debía, aunque este miércoles con esa sensación de carecer de chispa para salir de la rutina y conceder algo más. a sus aficionados

Aún así, llegan los cuartos de final y, como dice la experiencia reciente, a partir de aquí cualquier cosa es posible.

Las claves

Primera mitad
El conjunto albiazul se mostró lento y previsible y apenas Víctor logró desequilibrar
1-0 y más diferencia
Tras el primer tanto aprovechó el bajón del adversario para ejercer mayor control

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