El Alavés y el Aurrera esperan ampliar su convenio por más de cinco años

Jugadores del Aurrera celebran un gol ante el Bermeo en Olaranbe./hugo madariaga
Jugadores del Aurrera celebran un gol ante el Bermeo en Olaranbe. / hugo madariaga

Ambos clubes trabajan en un escenario a largo plazo, que daría un control mayor a los albiazules y estabilidad a los de Puente Alto

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

El Alavés y el Aurrera perfilan la renovación de su acuerdo de colaboración para al menos cinco años más, según ha podido confirmar este periódico. Ambos clubes consideran estratégico el convenio que inauguraron hace ya un lustro y trabajan en un escenario a largo plazo para evitar negociaciones constantes o posibles intereses de terceros. A los albiazules les permitiría dar un golpe de efecto en su deseo de controlar todo el fútbol territorial, ya que el Aurrera es uno de los conjuntos más representativos, mientras que a los de Puente Alto les daría una mayor tranquilidad y seguridad para armar su proyecto sin incertidumbres.

Las conversaciones de las últimas semanas se han desarrollado en torno a un trabajo en común de más de cinco años, aunque este periodo podría ser bastante más largo en función de lo que acuerden en las últimas reuniones. Tanto el Alavés como el Aurrera confían en cerrar el acuerdo en cuestión de días, ya que su actual contrato expira en dos semanas. A pesar de ser hoy una fecha simbólica, ya que las dos entidades se encuentran convencidas de continuar y el riesgo de que las negociaciones se tuerzan son ahora remotas, nadie quiere dejar cabos sueltos más allá del 30 de este mes.

El Alavés, que en su día calificó el acuerdo como algo «histórico», considera al Aurrera un pilar fundamental en su deseo por reforzar el fútbol base de Álava. El conjunto de Puente Alto, en este sentido, había sido hasta 2013 un socio tradicional del Athletic, lo que por momentos lo ha alejado por completo del club albiazul. A día de hoy, las relaciones se encuentran normalizadas, a pesar del malestar que generó en el paseo de Cervantes el hecho de que el Vitoria se asentara en Olaranbe. El Alavés, en este sentido, manifestó su «sorpresa por la presencia de un filial del Eibar en un campo municipal de Vitoria», ya que no entendía cómo «el Aurrera y/o el Ayuntamiento» podían ver beneficioso el movimiento.

El conjunto rojillo, por su parte, defendió que la propiedad de Olaranbe es del Consistorio y que, por lo tanto, no le compete al club determinar su uso. Las relaciones se calmaron a lo largo de la temporada, hasta el punto de que ni el Aurrera ni el Alavés contemplan ahora un futuro sin unir sus caminos. Y es que ambos equipos consideran innecesario tener que renovar su convenio cada pocas campañas, tal y como ha sucedido en los últimos tiempos, tras finalizar sus acuerdos de dos y tres años.

Un proyecto global

El Alavés y el Aurrera, por lo tanto, tratan de perfilar un proyecto futuro en común que dé la estabilidad definitiva al fútbol del territorio, que ha permanecido atomizado durante décadas. La entidad albiazul ha reiterado que su cantera se apoyará en los clubes alaveses y que los cuidará, aunque también ha abierto otra vía en el fútbol internacional, gracias a los acuerdos con el Sochaux en Francia, el Hércules en Finlandia y el Rudes en Croacia. Este último, sin embargo, se encuentra ya roto en términos prácticos, tal y como reconocen los propios rectores del conjunto balcánico, y es muy probable que el Istra se convierta en el nuevo socio albiazul.

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